El Tour que se perdió en la etapa prólogo - Las Merinadas Deportivas de Edu

El Tour que se perdió en la etapa prólogo

¿Quién no ha llegado tarde alguna vez al trabajo, a una cita o a una cena? Posiblemente todos responderemos afirmativamente. Lo que ocurrió en Luxemburgo el 1 de julio de 1989 se ha visto muy pocas veces en la historia del deporte y en el ciclismo. Pedro Delgado, el vigente campeón del Tour de Francia por aquel entonces, llegó tarde a la salida de la etapa prólogo. Pasan los años y sigue resultando sorprendente. Tras haber dominado el Tour del 88, el destino quiso que perdiera el del 89 antes de comenzar. Ver para creer. Sin competir, antes de que el cronómetro se pusiera en marcha para hacer la cuenta atrás en la rampa de salida. 

Un despiste inolvidable

La etapa prólogo tenía 7,8 kilómetros. Iba a servir para configurar la primera clasificación y poco más. Las diferencias se presumían mínimas entre los grandes favoritos. Un trámite como cada prólogo de la ronda francesa. Perico llegaba como máximo aspirante a revalidar el triunfo del año anterior, pero en un abrir y cerrar de ojos todo se complicó. 

La salida del ciclista español estaba prevista para las 17:17. Cinco minutos antes de tomar la salida le cambiaron las ruedas. A las 17:16 sale el irlandés Sean Kelly y Delgado debería estar preparado para tomar la salida. El segoviano se fue a hacer rodillo a un lugar más grande que el facilitado por la organización. Se cruzó con el francés Thierry Marie y le preguntó cómo era el repecho de la etapa. Con toda tranquilidad y pensando que llegaba bien de tiempo se acercó a la rampa de inicio. 

Último de la general

Cuando llega ve a su director, José Miguel Echávarri, muy nervioso. Como contó a Carlos Arribas en El País: “Monté en la rampa, y abajo, al lado, José Miguel me voceaba, ‘venga, sal’, pero notaba que cuando intentaba salir la mano del comisario me sujetaba el sillín… me sujetaba para que no me cayera, porque salía sin acoplarme más que un pedal, y el comisario esperaba que metiera el segundo. Fue un momento de gran confusión. Me acoplé el segundo pedal. Y entonces me empujó el juez. Por poco me tira del empujón que me dio. Me di cuenta ya de que salía tarde”.

Perico salió con un retraso de 2 minutos y 40 segundos y acabó a 2:54 del vencedor , el holandés Erik Breukink. Si no llega a salir tarde hubiera hecho un tiempazo. Acabó último, como no podía ser de otra manera, y no fue eliminado por fuera de control por un precedente que se había producido en 1985. El belga De Wolf también se despistó y tomó la salida con unos siete minutos de retraso. Llegó fuera de control y fue eliminado.

Si Delgado quería ganar de nuevo el Tour de Francia iba a tener que trabajar mucho y atacar en muchas etapas. “Ha sido culpa mía y de nadie más” dijo el segoviano. Por su parte, Echávarri señaló: «Tendremos que cambiar de táctica». “Habrá que estar tranquilos. Hay que recuperarle moralmente”. Así acabó la etapa prólogo: 1º Breukink 9:54 minutos. 2º Fignon, Kelly y  Lemond, a 6 segundos. 5º Bauer, a 8. 7º Induráin, a 10. 198º Delgado, a 2:54.


Dos días de julio para olvidar

Cuando parecía que todo podía ir a mejor tras un primer día nefasto, las cosas se complicaron todavía más. El 2 de julio se disputaron dos etapas también en Luxemburgo. La primera de 135 kilómetros de recorrido por la mañana. La segunda, una contrarreloj por equipos de 46 kilómetros por la tarde. Perico no había dormido, se fue a la cama sin cenar y no pudo descansar. Así es muy difícil competir. Y claro, eso se notó en la CRE. 

El equipo Reynolds tuvo que parar para esperar a Delgado varias veces y acabó en último lugar a 4 minutos y 32 segundos del equipo del francés Laurent Fignon. Pedro Delgado se quedaba a 7 minutos y 20 segundos de Fignon y a 6:29 de Greg Lemond con solo tres etapas disputadas. Si ganaba el Tour iba a ser un auténtico milagro. 

A partir de ese día todo cambió. Perico comenzó a remontar posiciones y a ser uno de los grandes protagonistas, esta vez para bien, de la ronda gala. Destacable la etapa 10 que ganó Robert Millar en los Pirineos con compañía de Delgado y Mottet en una escapada desde el Tourmalet (kilómetro 43 de la etapa) hasta la meta. Perico se colocó cuarto en la clasificación general a 2:53 del nuevo líder, Fignon. 

Y ganó Lemond

El Tour de 1989 lo ganó el americano Greg Lemond en la última etapa. Una contrarreloj individual de 24 kilómetros entre Versalles y París. Todo estaba preparado para la victoria del francés Fignon, pero fue Lemond el que lo consiguió con tan solo ocho segundos de ventaja. Pedro Delgado acabó en un magnífico tercer puesto a 3:34. Es decir, si no hubieran ocurrido los dos días fatídicos de Luxemburgo, estaríamos hablando del segundo Tour de Francia consecutivo del ciclista segoviano. El esfuerzo valió la pena para subirse al podio final, pero no alcanzó para lograr una victoria que se escapó antes de empezar. 

FOTOS: AFP, EFE, REUTERS, hemeroteca Mundo Deportivo

 

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