Martín López-Zubero, el rey de las aguas - Las Merinadas Deportivas de Edu

Martín López-Zubero, el rey de las aguas

Martín López-Zubero (Jacksonville, Florida, Estados Unidos, 23 de abril de 1969) se convirtió en el héroe de la natación española el 28 de julio de 1992. A los 23 años fue el primer nadador español (y hasta hoy último) en ser campeón olímpico (en categoría masculina). Los Juegos de Barcelona 92 le hicieron entrar en el selecto club de ganadores de oro. Las 10.000 personas que llenaban las piscinas Bernat Picornell vivieron levantados de sus asientos los últimos cincuenta metros de la prueba. El público estalló de alegría cuando vio que Zubero tocaba la pared en primera posición, con récord olímpico incluido, 1 minuto 58 segundos y 47 centésimas para la gloria olímpica en los 200 metros espalda.

El oro de Barcelona fue la medalla más importante de su carrera deportiva. Un éxito que llega con regalo monetario al cumplir los 50 años. La Caixa creó la “Libreta Campeones”. Consistía en premiar con dinero a los medallistas olímpicos y a los que consiguieron diploma o un récord en los Juegos del 92. En el caso de López-Zubero le corresponden 600.000 euros (100 millones de las antiguas pesetas), el máximo a entregar por haber ganado un oro. Todos los titulares de una Libreta Campeones tienen la posibilidad de cobrar la cantidad asignada de una sola vez o recibir una renta mensual vitalicia.

Ocho años ganando medallas

López-Zubero es sin duda el mejor nadador masculino que ha tenido España. Y parece que será muy difícil bajarle de lo más alto. Entre 1989 y 1997 fue la gran esperanza española en cada Europeo, Mundial o Juegos Olímpicos. Medallas en 100 y 200 metros espalda y hasta en los 100 metros mariposa. Todo comenzó cuando tenía veinte años, en el Campeonato de Europa celebrado en Bonn. A los 19 había sido undécimo en los 200 metros espalda de los Juegos de Seúl 88. 

Como era de esperar Alemania domina el medallero del Europeo de 1989. El nadador español se cuelga un oro en los 100 metros espalda, su primera medalla internacional. Es el comienzo de unos años gloriosos para el hijo del doctor en oftalmología y ex jugador de baloncesto, José Luis López-Zubero. Llegaba con la segunda mejor marca de los participantes (56.39 segundos) y ganó.

Primer oro europeo español

Por primera vez, un español era campeón de Europa en natación. Martín entrenaba en Florida (EEUU), por eso dijo esto tras el oro: “Ahora puedo volver a Estados Unidos y entrenar aún más fuerte porque sé que soy capaz de ganar a los rusos y a los alemanes. Cuando has conseguido una victoria es mucho más fácil pensar en la siguiente y eso es lo que voy a hacer cuando vuelva a Florida: entrenar para ganar en los Mundiales de Perth.” “Yo creía que podía ganar una medalla de plata o de bronce, pero nunca creí que podría ganar el oro”. López-Zubero ganó con un tiempo de 56.44. Ocurrió el 20 de agosto de 1989.

Un 1991 maravilloso

1991 fue el mejor año de la carrera deportiva del nadador español nacido en Estados Unidos. Hubo Mundial en Perth (Australia) y Europeo en Atenas a un año vista de los Juegos de Barcelona. Si en Bonn se había convertido en el primer español ganador de un oro europeo, en Perth llegó el primer oro mundial el 9 de enero del año preolímpico. Un día histórico. Esta vez en los 200 metros espalda. Misma prueba en la que un año y siete meses después se convertiría en campeón olímpico. “Ahora quiero el título en Barcelona 92” dijo tras convertirse en campeón del mundo. Dicho y hecho. La marca fue 1:59.52.

Pero aquel oro no llegó solo. En Perth también se colgó la medalla de bronce en los 100 metros espalda. Prueba en la que dos años ante había sido oro europeo. El 12 de enero, tres días después de su oro mundial, batió el récord de España con una marca de 55.61. “Salí a divertirme”. “Estoy muy contento con la medalla, aunque parezca que no valga tanto como la otra”. “Ser tercero en un Mundial es muy bueno y para mí tiene mucha importancia”.

El balance del Mundial de Perth no pudo ser mejor. Faltaba el Europeo de Atenas en agosto del 91. Martín López-Zubero firmó su mejor actuación en un campeonato internacional ganando tres medallas. Dos oros en 100 y 200 metros espalda y una plata en 100 metros mariposa.

Dos récords del mundo en unos meses

Pero días antes, el 13 de agosto, gana las series del Campeonato de Verano estadounidense en 200 metros espalda. No solo gana, también bate el récord del mundo con una marca sensacional de 1:57.30. De nuevo el primer español en lograr una gesta de tal calibre. Lo logró en Fort Lauderdale. La anterior plusmarca mundial la tenía el soviético Igor Polianski, con 1:58.14 desde 1985.

Ocho días después de su récord mundial, se cuelga la medalla de plata europea en los 100 metros mariposa. El tiempo fue de 54.30 a ocho centésimas del ganador. El 22 de agosto de 1991 gana el oro en los 200 metros espalda, su primer gran triunfo como récordman mundial de la prueba. La marca 1:58.66 es buena, pero se queda lejos de su récord. “Solo quería ganar”. A Zubero le tocó nadar en la calle 1. “Afortunadamente, tuve suerte de tener a Selkov al lado porque me obligó a nadar rápido”.

El 24 de agosto cerró su participación en Atenas con un nuevo oro. Esta vez en los 100 metros espalda y con superioridad. Nadó en 55 segundos y 30 centésimas. Más de medio segundo más rápido que el subcampeón de Europa, el alemán Dirk Richter, que también le acompañó días atrás en el podio del 200. “Quería el récord, estoy contento pero no satisfecho” dijo el triple medallista en Atenas.

Aunque parecía difícil superar el récord mundial, el 23 de noviembre volvió a batirlo dejando una marca excepcional de 1:56.57. Lo logró en Tuscalosa (Estados Unidos). El récord se mantuvo hasta el 27 de agosto de 1999.El nadador estadounidense Lenny Krayzelburg lo dejó en 1:55.87.

Confiado en ganar el oro en Barcelona

Los resultados de 1991 hacían presagiar unos Juegos de Barcelona cargados de éxitos para el nadador español afincado en Florida. «En 200 espalda espero poder quedar campeón olímpico, en los 100 tendré que luchar mucho y luego quedan los 200 metros estilos donde también puedo conseguir medalla aunque debo de mejorar el estilo de braza que es con el que tengo mayores problemas”. «Pienso que todavía no he llegado a un techo en mis marcas y puedo mejorarlas bastante” dijo en el aniversario del Club Natación Sabadell a ocho meses vista de Barcelona 92.

Llegó el momento decisivo. López-Zubero aspiraba a entrar en el selecto club de los ganadores de todo. Campeón del mundo y de Europa en 1991, en Barcelona aspiraba a lo máximo. El oro olímpico le esperaba en los 200 metros espalda.

Un oro y dos diplomas en Barcelona 92

El 27 de julio nadó la final de los 100 metros mariposa. Prueba en la que era el vigente subcampeón europeo. El nadador español tuvo que conformarse con un diploma al quedar en séptimo lugar con una marca de 54.19. Fue once segundos más rápido que el año anterior, pero no le valió para conseguir medalla. El bronce se ganó con 53.41. “Estoy contento por haber disputado la final, pero no con el crono porque quería bajar de 54 segundos”.

En un reportaje publicado el 28 de julio de 1992 (el día más importante de su carrera) en Mundo Deportivo dijo: “la culpa de que quisiera ser nadador la tuvo mi hermano David. Cuando él ganó el bronce en Moscú 1980, yo tenía 9 años y fue en ese momento cuando decidí ser un nadador bueno”.

Vibró la Picornell

Y llegó el oro más esperado en los 200 metros espalda.  No sin suspense, claro, porque Martín López-Zubero siempre nadaba en negativo. Remontando a sus rivales y arrasando en los metros finales. Su paso por los primeros 50 metros fue el más lento de todos los finalistas, octavo con 28.85. Mejoró un puesto en los siguientes, pero todavía a un segundo de Selkov con 59.41. Fue en los 150 metros cuando el público que llenaba la Picornell empezó a vibrar más que nunca. El nadador español se colocó en tercer lugar con un tiempo de 1:29.15. En los últimos 50 metros remontó lo que le quedaba y llegó con 1:58.47, récord olímpico y una medalla dorada inolvidable. “Yo pensaba que haría 1 minuto 55 segundos”. Lo que habría significado una nueva plusmarca mundial.

El 30 de julio buscó su segunda medalla en los Juegos de Barcelona. A los 100 metros espalda llegaba como vigente bronce mundial y subcampeón europeo. Terminó cuarto, de nuevo diploma olímpico como en los 100 metros mariposa. Zubero se quedó a dieciocho centésimas de la medalla (54.78) , hizo 54.96. Fue más rápido que en el Mundial de Perth pero no bastó para subir al podio por segunda vez.

«La medalla está en el banco»

Un día más tarde no pudo entrar en las finales de 200 metros estilos y en la de 4×100. Terminó con un oro y dos diplomas olímpicos. “Mi gran objetivo en Barcelona se ha alcanzado, aunque no haya logrado mis marcas no está nada mal”. Calificó al público de la Picornell como “fantástico”. “Antes de la final de 200 espalda me temblaban las piernas de emoción, les debo mucho porque me sentí muy apoyado”.

En una entrevista concedida al diario El País veinticinco años después del oro de Barcelona, contó dónde guarda la medalla: “La tengo guardada en el banco, aunque mandé hacer un duplicado que está en un despacho de mi casa. El bañador, el gorro y las gafas también los conservo, enmarcados en mi garaje, junto con muchos más recuerdos de cuando competía”.

Después del oro olímpico siguió ganando medallas

Quedaba Zubero para rato. Al año siguiente de ganar el oro olímpico, participó en el Campeonato de Europa de Sheffield (Reino Unido). Allí defendía sus títulos de Atenas 1991. El subcampeón olímpico de 200 metros espalda, el ruso Vladimir Selkov, iba a ser su gran rival por las medallas. En tierras inglesas iba a dedicarse exclusivamente a las pruebas de espalda por primera vez en su carrera. El jueves 5 de agosto ganó la medalla de plata en el 200. Selkov lo superó por cuarenta y dos centésimas. El español marcó un tiempo de 1:58.51. Salió lento, fue segundo en todos los virajes y no pudo superar al ruso al final. Selkov hizo la mejor marca del año y Zubero la segunda.

Derrota y revancha

“He notado que me falta entrenamiento de fondo porque mis últimos cien no fueron como siempre”. Sobre Selkov: “Ha llevado una temporada muy fuerte en Europa por eso yo lo consideré mi rival más fuerte. Es muy joven y continúa mejorando”.

El 7 de agosto llegó la revancha. El español ganó la medalla de oro en los 100 metros espalda por delante de Selkov. Ganó con un tiempo de 55.03. Cincuenta y cinco centésimas más rápido que el ruso. Los dos oros de Atenas, se convertían en oro y plata en Sheffield 1993. “He cumplido y me doy por satisfecho”.

En septiembre de 1994 se celebró el Mundial de Roma. De nuevo con Martín Lopez-Zubero como máxima estrella de la natación española. Selkov volvió a imponerse en los 200 metros espalda. La plata de Zubero, rapado al cero, llegó el 7 de septiembre. “No hay ninguna excusa, me han fallado las fuerzas al final” “Una medalla de plata tampoco está mal” dijo el campeón olímpico español. La marca fue de 1:58.75.

El 10 de septiembre llegó la final de los 100 metros espalda. López-Zubero se desquitó y se proclamó campeón del mundo con un tiempo de 55.17, récord de los campeonatos y segunda mejor marca del año. Esta vez Selkov quedó en cuarto lugar. “Durante estos días traté de olvidar el resultado del 200 y concentrarme en lograr esta victoria”.

Los últimos Juegos del campeón

Cuatro años después de su oro olímpico en Barcelona, participó en los Juegos de Atlanta 1996. El 23 de julio en los 100 metros espalda sumó diploma al quedar en cuarta posición a solo veinte centésimas del bronce (55.02).  “No me siento frustrado. Es la segunda vez que quedo cuarto en esta final en unos Juegos y no pasa nada aunque yo siempre quiera ganar”. “Llegué mal a los últimos diez metros, quizá me faltó fuerza”. Los 55.22 no bastaron para subir al podio.

El viernes 26 de julio de 1996 nadó la última final olímpica de su carrera deportiva. Defendía el oro conquistado en Barcelona 92, pero solo pudo ser sexto. Firmaba así su cuarto diploma olímpico. Esta vez en la prueba que más alegrías le había dado, los 200 metros espalda. “No estoy fino y no pude hacer nada”. Su tiempo fue de 2:00.74, lejos de las medallas y de sus mejores marcas.

Broche de oro en Sevilla

Se acerca el final. El 8 de marzo de 1997 anuncia que los Europeos de Sevilla serán su última competición. En Sevilla solo participó en los 100 metros espalda. «Los 200 son una prueba de ritmo, y yo me siento demasiado viejo para nadarla. Hay nadadores que a los 30 años se encuentran bien para seguir con ella, pero no es mi caso. Aguanto mejor el 100” dijo días antes de disputar la última final de su carrera.

Zubero afrontaba la final con la mejor marca europea del año y llegaba como vigente campeón mundial. Como hacen los grandes del deporte, puso punto y final con un oro europeo. Salió mal, como casi siempre, pero remontó y ganó. En casa, yendo de menos a más y terminando con un tiempo de 55.71. «Ha sido el 100 espalda que más ilusión me ha hecho desde que gané mi primer título europeo en Bonn 89». Ocho años dominando la espalda europea, mundial y olímpica. Martín López-Zubero, el rey de las aguas.

 

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