El sueño de oro de Orlando Ortega - Las Merinadas Deportivas de Edu

El sueño de oro de Orlando Ortega

El 16 de agosto de 2016 Orlando Ortega (Artemisa, Cuba, 29 de julio de 1991) le dio a España una medalla de plata histórica. Ocurrió en los Juegos Olímpicos de Río. Voló sobre las vallas del estadio brasileño remontando hasta el final. El jamaicano Omar McLeod impidió que fuera oro en 110 metros vallas. Diez metros más y los puestos se habrían invertido. Respeto absoluto y eterno para el atleta español de origen cubano que aquella noche lloró como un niño tras alcanzar el objetivo del podio. Él se emocionó y los que trasnochamos para verle, también. Aquel día acabó con doce años sin medallas españolas en el atletismo olímpico. Hasta una semana antes de Río 2016 no supo que iba a poder representar a España en los Juegos después de tres años luchando para ello. Fue su regalo aquel 29 de julio en el que cumplió 25 años.  

Un cuarto lugar decepcionante

En el último Campeonato de Europa bajo techo celebrado en Glasgow, acabó cuarto en los 60 metros vallas. Llegaba como claro favorito a las medallas, había ganado varias pruebas previamente, pero se llevó una gran decepción al no lograrlo. La mañana del 3 de marzo lo vimos feliz tras alcanzar la final ganando su serie. Coincidió en zona mixta con Ana Peleteiro, que acababa de ser campeona de Europa de triple salto. Peleteiro desveló que ambos habían madrugado mucho y que habían desayunado juntos. Ortega felicitó a la triplista gallega y ella le deseó suerte al subcampeón olímpico demostrando el buen rollo entre ambos.

Por la tarde, todo cambió para el vallista español. Tras terminar en cuarta posición saltaron las alarmas. Llegaba a Glasgow como líder europeo del año. Salió bien pero fue perdiendo posiciones y acabó con un tiempo de siete segundos y sesenta y cuatro centésimas. Tiempo que le situó a una centésima del bronce, que se colgó el francés Manga. La plata fue para el también galo Pascal Martinot-Lagarde con 7.61. El oro para el chipriota Trajkovic, con 7.60. Esa centésima de desventaja hizo que Ortega estallara.

Cambio de rumbo en busca del oro mundial y olímpico

«Ha sido un golpe muy duro esta carrera, lo único que quiero es desaparecer de este planeta. Son problemas personales difíciles de comprender y sobre los que prefiero no hablar ahora. En su momento se sabrá. Son problemas personales, pero relacionados con el atletismo». Todos los que le admiramos pensamos en lo peor, en una retirada prematura y nos preocupamos por él.

Afortunadamente todo se quedó en un calentón tras la decepción por quedar cuarto. Orlando se va a entrenar a Chipre con Antonis Giannoulakis, el preparador del reciente campeón de Europa bajo techo, Trajkovic. En tierras chipriotas entrenará unas semanas con un grupo de velocistas y vallistas jóvenes. Después volverá a Valencia, donde seguirá viviendo y deberá continuar los entrenamientos dirigidos a distancia por Giannoulakis. Después de cinco años entrenando solo con su padre en España, cambia de rumbo. Todo ello con el objetivo y el sueño de luchar por dos oros: el del Mundial de Doha de octubre de 2019 y el de los Juegos de Tokio 2020. Orlando Ortega se merece lo mejor, entrene donde entrene y le prepare quien le prepare. Como bien dijo tras la plata olímpica: «Orlando no tiene límites». El oro terminará llegando y cumplirá su sueño. No hay duda. 

0 0 0 0