Javier Fernández, así en la Tierra como en el hielo - Las Merinadas Deportivas de Edu

Javier Fernández, así en la Tierra como en el hielo

Ha costado más que ninguno de sus Europeos, pero Javier Fernández ha vuelto a hacer historia en el patinaje artístico sobre hielo. El patinador español llegaba a Minsk (Bielorrusia) con menos entrenamientos que nunca y con pocas competiciones oficiales, pero con la madurez suficiente para imponerse a los que le sucederán en el palmarés europeo. Siete oros seguidos, cifra solo superada por el austriaco Karl Schäfer, capaz de ganar entre 1929 y 1936. El sueco Ulrich Salchow logró nueve oros europeos y el ruso Pliúshchenko ganó siete, en ambos casos de manera alterna.

La coreografía de La Malagueña, con la que ganó el Mundial en 2016, le ha ayudado a ser tercero en el programa corto. El Hombre de la Mancha le ha concedido el oro tras el programa libre. Con esa coreografía también logró el bronce olímpico en Pyeongchang 2018. El Minsk Arena forma parte de su magnífica historia, la de una estrella del patinaje universal.

Gracias a la vida que nos dio a Javier Fernández

“En estos Europeos quiero devolver a la afición lo que me ha dado, estoy inmensamente agradecido al patinaje”. Heptacampeón europeo, bicampeón mundial, bronce olímpico. Inigualable. Ha cerrado el círculo en lo más alto. El final merecido, el que se ha trabajado desde 2007. Eterno, mito, leyenda vida del patinaje. El máximo dominador europeo de la última década.

Debemos dar gracias a la vida, que nos ha dado la posibilidad de disfrutar de un deportista ejemplar durante doce años, aunque más intensamente desde 2013, cuando consiguió su primera medalla internacional en el Europeo de Zagreb. Desde aquel mágico día, durante al menos dos veces por temporada, hemos visto ganar medallas en gran parte del mundo al gran pionero.  Zagreb, Budapest, Estocolmo, Bratislava, Ostrava, Moscú… En el mundo, London, Saitama, Shanghai, Boston, Pyeongchang. En todos esos lugares y en muchos más, ha dejado su huella y ha cubierto el hielo de oro y de bronce.

Un palmarés sensacional

Quedarán para siempre sus dos oros y sus dos bronces mundiales, su bronce olímpico, que bien pudieron ser dos. Guardaremos en nuestras retinas su espíritu de superación, su saber estar y su manera de competir. Y por supuesto sus triunfos y también las derrotas, que han sido pocas, pero han servido para enseñarnos cómo se pierde. Porque un gran campeón, lo es en los buenos momentos y también en los no tan buenos. Un ejemplo a seguir para los jóvenes que estén empezando.

Las páginas de Javier Fernández en el libro de oro del deporte español quedan guardadas para ser revisadas toda la vida, para quien venga detrás y quiera aprender de sus enseñanzas. Le vamos a echar mucho de menos. Ojalá su legado sirva, para que dentro de unos años, veamos un nuevo patinador de nuestro país luchando entre los mejores. Si se produjera un nuevo milagro (la irrupción de Javier lo fue y lo ha sido) miraremos atrás y diremos sin temor a equivocarnos que todo comenzó con él. El hijo de Enriqueta y Antonio ya es eterno, leyenda viva de un deporte desconocido en España hasta que llegó el patinador madrileño. Eternamente agradecidos. Seguiremos disfrutándote allá donde lleves tu patinaje, Javi.

 

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