Imágenes míticas de la historia del deporte: el 10 de Nadia Comaneci - Las Merinadas Deportivas de Edu

Imágenes míticas de la historia del deporte: el 10 de Nadia Comaneci

18 de julio de 1976. Se están celebrando los Juegos Olímpicos de Montreal. El Forum de la ciudad canadiense acoge la competición de gimnasia artística. Ese día y en ese lugar, una gimnasta rumana, llamada Nadia Comaneci, consiguió algo increíble en la prueba de barras asimétricas. Un 10 enorme, la perfección, algo que nadie había hecho hasta ese momento, historia de la gimnasia, del deporte y de los Juegos Olímpicos de una tacada.

Nadia Comaneci llegaba a Montreal como una de las grandes favoritas para conquistar las medallas. El año anterior había ganado cuatro oros y una plata en el Campeonato de Europa celebrado en Skien (Noruega). Comaneci tenía 14 años, medía poco más de metro y medio y pesaba unos 40 kilos. Nacida en Onesti (Rumanía)  y de orígenes humildes, en Montreal logró lo que nadie había logrado antes. Un 10 para el que el marcador electrónico no estaba preparado. Solo lo estaba para puntuar 9.99. De hecho, cuando la gimnasta rumana terminó su ejercicio, marcaba 1.00.

Los marcadores no estaban preparados para la perfección

La foto de la Agencia EFE lo corrobora. En una entrevista a Reuters, Comaneci contó años más tarde de su 10: “Cuando hice el ejercicio de paralelas pensé que había hecho un muy buen ejercicio, pero no perfecto”. Además dijo que ni miró el marcador para ver la nota, porque ya estaba pensando en la barra de equilibrio. Acto seguido oyó un gran estruendo en el pabellón, se giró y vió el número 73, su dorsal y después el 1.00 debajo. Miró a sus compañeras rumanas y no entendían lo que estaba sucediendo. Enseguida la megafonía resolvió el misterio anunciando que la nota era un 10.00. El público aplaudió a rabiar y Nadia Comaneci se convertía en campeona olímpica. “El 10 no era mi objetivo, era muy joven y no fui consciente de lo que suponía” declaró la gimnasta años después.

No contenta con la proeza sumó otros 6 dieces más, menos mal que la noche del primer diez, expertos informáticos, se pusieron a trabajar en cambiar los marcadores. Fue la heroína de Montreal, llegó como promesa y salió como reina, cambiando la gimnasia artística para siempre con un récord perfecto. Además de su oro en asimétricas, ganó la general individual y la barra de equilibrio. Fue plata con el equipo rumano y se colgó la medalla de bronce en suelo.

Cuatro años más tarde en los Juegos de Moscú 1980 sumó otras cuatro medallas más. Dos oros en barra de equilibrio y suelo y dos platas en la general individual y por equipos. Comaneci cerró su experiencia olímpica en la capital rusa. En total, nueve metales olímpicos: cinco oros, tres platas y un bronce. Además consiguió cuatro medallas en Campeonatos del Mundo y doce en Campeonatos de Europa.

 

FOTOS: EFE, AP, GETTY

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