La octava maravilla de Michael Phelps - Las Merinadas Deportivas de Edu

La octava maravilla de Michael Phelps

Michael Phelps llegaba a Pekín 2008 como aspirante a suceder a Mark Spitz en el trono de los máximos medallistas de oro en unos Juegos Olímpicos. Spitz había ganado siete oros en Múnich 1972. Phelps iba a luchar por algo inaudito, increíble. En los Juegos de Atenas 2004 ya había logrado ocho medallas, seis de oro y dos de bronce. Quería aumentar el botín y además pasar a la historia como el más grande nadador y posteriormente mejor deportista de todos los tiempos. El rey del agua, fue el protagonista de los Juegos de Pekín 2008 con ocho medallas de oro. Sumaba catorce oros y dos bronces olímpicos. Nadie imaginaba que años más tarde sumaría doce metales más para convertirse en inigualable, único, eterno. Esta que sigue, es la historia de cómo Michael Phelps conquistó Pekín en aquel inolvidable mes de agosto de 2008.

Nadie ha logrado más medallas olímpicas que Michael Phelps ni lo logrará

El nadador estadounidense consiguió un récord absoluto. Nadie hasta ese momento había sido campeón olímpico ocho veces en unos mismos Juegos. Posiblemente nadie volverá a lograr esa hazaña. Fueron cinco oros individuales y otros tres en relevos. En siete de las finales, Phelps y sus compañeros batieron el récord del mundo. En la restante, el récord fue olímpico. Unos resultados alucinantes, dignos de un ser irrepetible, de una leyenda de la natación y del deporte. Los ocho oros llegaron entre el 10 y el 17 de agosto de 2008.

La primera medalla llegó el 10 de agosto en 400 metros estilos. Una prueba que requiere un esfuerzo descomunal con 50 metros nadando los cuatro estilos: mariposa, espalda, braza y crol. Phelps nadó el primer parcial, el de mariposa, más rápido que nunca en 54 segundos y 92 centésimas. Al final, el nadador de Baltimore batió el récord mundial en 4 minutos 3 segundos y 84 centésimas. Era su octava plusmarca mundial consecutiva en 400 estilos. Aquel día anunció que era la última vez que nadaba esa prueba. La dominó durante seis años, desde 2002. En ese tiempo rebajó el récord en ocho segundos, una auténtica barbaridad. El húngaro Cseh y el estadounidense Lochte lo acompañaron en el podio de Pekín.

El segundo oro de Phelps en Pekín fue compartido con sus compañeros de EEUU. Los cuatro batieron el récord mundial de 4×100 metros libre. El último relevo realizado por Jason Lezak, hizo que el sueño de Phelps de batir a Spitz continuase vivo. Lezak recuperó seis décimas en 50 metros a Francia para ganar el oro y batir el récord mundial con 3 minutos 8 segundos y 24 centésimas. Era 11 de agosto.

El 12 de agosto llegó el tercer oro de Michael Phelps en Pekín. Fue en 200 metros libre. Otra exhibición. Un nuevo récord mundial. Phelps sumaba ya nueve oros olímpicos igualando la proeza de Paavo Nurmi, Mark Spitz, Larisa Latynina y Carl Lewis, otras cuatro leyendas olímpicas. Phelps sacó al segundo clasificado, el coreano Park, 1 segundo y 89 centésimas. Bestial.

El cuarto y el quinto oro llegaron el mismo día. El 13 de agosto, Phelps ganó en 200 mariposa y en 4×200 metros libre junto a tres compañeros. El nadador americano se convertía en el olímpico con más medallas de oro. Nadie le superará en la vida. Michael Phelps sorprendió con sus declaraciones tras el oro en 200 mariposa. Dijo que sus gafas se llenaron de agua y que no vio nada desde la mitad de carrera. Lo nunca visto, Phelps ganaba un oro hasta a ciegas.  Una hora más tarde se colgó el segundo oro de aquel día. El quinto en Pekín. El undécimo oro olímpico de su carrera. Se escribe pronto.

Michael Phelps ganó su sexto oro en Pekín, el 15 de agosto de 2008. Lo hizo en 200 metros estilos con un nuevo récord del mundo. Curiosamente fue en la braza donde marcó diferencias. En el estilo en que se creía que flojeaba más. Nada más lejos de la realidad. Phelps sumaba un nuevo oro y se colocaba a tan solo uno de igualar a Mark Spitz y a dos de superarlo.

El 16 de agosto, todo estaba preparado para que Michael Phelps subiera a lo más alto del podio de Pekín por séptima vez. Llega, pero con suspense y con mucha polémica. La llegada de los 100 metros mariposa se decide por una sola centésima. 50.58 para Phelps, 50.59 para Cavic. La foto finish demostró que Phelps ganó sin ninguna duda, con una remontada sensacional. En los primeros cien metros no era ni bronce. A la llegada sumaba un nuevo oro y récord olímpico.

 

La octava maravilla de Michael Phelps llegó un histórico 17 de agosto. Tenía 23 años y se convirtió en el único humano capaz de ganar 8 medallas de oro en los mismos Juegos Olímpicos. La proeza fue completada con un récord mundial del relevo 4×100 estilos. Los que vimos aquella barbaridad de Michael Phelps debemos sentirnos afortunados, porque con total seguridad nunca más volveremos a verlo en nuestra vida.

 

 

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