La gesta irrepetible de Miguel Induráin - Las Merinadas Deportivas de Edu

La gesta irrepetible de Miguel Induráin

El 16 de julio de 1964 nacía en Villava (Navarra) un niño apellidado Induráin y de nombre Miguel. En aquellos días, la localidad navarra contaba con cerca de cuatro mil habitantes (ahora supera los diez mil). Cercana a Pamplona y a poco más de treinta y cinco kilómetros de Francia. Nadie se podía imaginar que casi tres décadas más tarde, su ciudadano más reconocido a nivel mundial, se convertiría en el mejor ciclista español de la historia y en uno de los mejores deportistas de todos los tiempos.

En el deporte español no han parado de suceder cosas positivas en los últimos veinticinco años. Una de ellas, es sin lugar a dudas, el quinto Tour de Francia ganado por Miguel Induráin. El 23 de julio de 1995 llegaba el momento histórico. Hasta ese día, nadie había conseguido ganar cinco Tours consecutivamente. Veinte años después, aquella gesta incomparable, sigue vigente. El ciclismo mundial estuvo dominado por el ciclista español de 1991 a 1995. Su última victoria en la ronda francesa fue la más demoledora de las cinco que consiguió. Una superioridad aplastante que presagiaba un nuevo triunfo al año siguiente. Diferentes circunstancias impidieron que así fuera.

Desde el 9 de julio de aquel año, día en el que se disputó la contrarreloj de 54 kilómetros entre Huy y Seraing, hasta la meta final de París, Induráin no dejó de acumular maillots amarillos. Tantos como trece. Fueron 20 etapas para un total de 3.653 kilómetros. El ciclista navarro comenzó a ganar su quinto Tour consecutivo en la octava etapa con final en Lieja. Sorprendiendo a todos, atacando a 25 km de meta. Un golpe encima de la mesa, en el que indicaba quien seguía mandando en la ronda francesa. Ese día acabó segundo con el mismo tiempo que Bruyneel, pero con una ventaja de cincuenta segundos sobre el resto de favoritos.

En la 15ª etapa con final en Cauterets, Induráin certificaba su aplastante victoria, a falta de cinco etapas para llegar a París. Ese día venció el francés Richard Virenque, que acabaría siendo el ganador de la clasificación de la montaña.

Dos décadas han pasado ya de aquel día memorable. De aquel 23 de julio en que Miguel Induráin igualaba a Merckx, Anquetil e Hinault. Pero a la vez les superaba, porque ninguno de ellos fue capaz de ganar el Tour cinco años de manera consecutiva. Una gesta histórica que posiblemente no volvamos a ver nunca más. Uno de los grandes acontecimientos de la historia deportiva de nuestro país y a nivel mundial. Eterno, mito, leyenda, el hombre que acabó con la siesta de los españoles durante la primera mitad de la década de los noventa.



CLASIFICACIÓN GENERAL DEL TOUR DE FRANCIA DE 1995
CICLISTA
EQUIPO
TIEMPO
1
MIGUEL INDURÁIN
BANESTO
92h 44´ 59”
2
ALEX ZULLE
ONCE
a 04´ 35”
3
BJARNE RIIS
GEWISS
a 06´ 47”
4
LAURENT JALABERT
ONCE
a 08´ 24”
5
IVÁN GOTTI
GEWISS
a 11´ 33”
6
MELCHOR MAURI
ONCE
a 15´ 20”
7
FERNANDO ESCARTÍN
MAPEI
a 15´ 49”
8
TONY ROMINGER
MAPEI
a 16´ 46”
9
RICHARD VIRENQUE
FESTINA
a 17´ 31”
10
HERNÁN BUENAHORA
KELME
a 18´ 50”

La última etapa ganada por Miguel Inguráin en el Tour de Francia, en la contrarreloj de Lac de Vassivière. 22 de julio de 1995:

Crónica del diario El País del 24 de julio de 1995

Induráin rebasa a los grandes mitos del Tour

Las ilusiones- sólo se hacen realidad a veces. Cuando en 1991 Miguel Induráin ganó el primer Tour ni siquiera él podía imaginar que iba a hacer tanta historia. De su calidad cabía esperar una brillantísima carrera, pero difícilmente se podía asegurar tanta gloria. Induráin no sólo igualó ayer el mayor récord del ciclismo, los cinco Tours de nombres legendarios como Jacques Anquetil, Eddy Merckx o Bernard Hinault, sino que los rebasó al conseguirlos de forma consecutiva. Y lejos de dar la sensación de haber cubierto una etapa, el que ya nadie puede discutir como el mejor deportista español de la historia y entre los más importantes del mundo en todos los tiempos, parece tener aún cuerda para rato. Su superioridad en un deporte tan duro y exigente como el ciclismo es de tal calibre que cada año ha ido ganando la prueba más importante con mayor facilidad. Y como los campeones de excepción ha llegado a conseguir el nes de excepción milagro de que parezca no tener rivales ni en su generación ni en las posteriores. Ha empequeñecido cualquier oposición. En la edición-que terminó ayer en los Campos Elíseos, supo que ganaría tras la primera jornada alpina en La Plagne. Venció el suizo Alex Zülle, tal -Vez la única alternativa que le queda en el futuro, pero allí fraguó el navarro su triunfo machacando al resto de rivales.

Un campeón sin límites

Miguel Induiráin se viste de amarillo por quinta vez consecutiva en los Campos Elíseos de París. Es un hombre hermético, cuya apariencia insensible suaviza con una leve sonrisa. No hay más gestos de su parte. Fija la mirada en la multitud. pero no se dirige a ella. Es frío, calculador, minucioso, trabajador, austero y fuerte. Dicen que sobre todo fuerte.Acaba de firmar la hazaña más impresionante que ha conocido el deporte español y el propio Tour de Francia. Ahí está en lo más alto del podio más alto que ha conocido el Tour, acompañado de dos hombres que como él, superan ampliamente los 180 centímetros de estatura. Un danés, un suizo y un español, tres ejemplares que, guiados por la estética, invitarían a caer en la tentación de afirmar que el ciclismo abre sus puertas a una nueva época: son corredores aparentemente poderosos, sin duda completos, físicamente cualificados para darle al ciclismo una nueva dimensión, una más elevada velocidad de crucero, propia de finales de siglo. -Pero, pareciéndolo, no son iguales. Uno es algo más que el campeón en el ejercicio de sus funciones: es el dominador el verdadero precursor, el único protagonista del ciclismo de los 90. Un campeón sin límites, un estatus al que no llegaron Anquetil, Merckx e Hinault cuando subieron al podio de París por quinta y última vez.
Y es español. El mejor de la década dorada del deporte nacional. El líder de una generación que, además de regalar safisfacciones y felicidad al ciudadano medio, ha modificado el estereotipo sobre el atleta español.
Un curioso fenómeno: al deportista español se le teme en los escenarios internacionales porque es competitivo, está bien preparado, dispone de medios técnicos y está sujeto a una dirección cualificada.
Editorial del diario El País del 24 de julio de 1995

El orgullo Induráin

MIGUEL INDURÁIN es un navarro tan sobrio y lacónico que incluso en las fiestas en las que es el protagonista, como la de ayer en los Campos Elíseos de París, parece un invitado más. Acaba de conseguir lo que nadie había logrado antes: ganar cinco Tours consecutivos. Y después de lo demostrado en este último, no habrá muchos que le nieguen la posibilidad de llevarse el sexto.En un país tan dado a la Verborrea, al gesto fatuo y al protagonismo gritón y trivial como el nuestro, la labor profesional de este hombre tranquilo que ha entrado en la gloria del ciclismo y es ya sin duda el mejor deportista español de todos los tiempos no es sólo una inmensa alegría para todos sus compatriotas, es sencillamente un orgullo. Porque tras los éxitos de este joven navarro se adivina una moral del esfuerzo, una vocación por el rigor y la superación personal y una sobriedad y modestia que podían parecer valores ya extintos en este país -sometido a la permanente histeria.

La, sabia economía del esfuerzo, la inteligencia en la búsqueda de oportunidad, el dominio intelectual con el que destapa sus cartas y el siempre evidente res peto al rival, son algunas de las virtudes que hacen del deporte una actividad tan enriquecedora para el ser humano. Induráin hace gala de todo ello. Desde su a veces desesperante laconismo, el ciclista navarro no sólo gana en el llano y en la cuesta, en el descenso, en las contrarreloj y, en suma, en todo en cualquier parte, también está lanzando un permanente mensaje de honradez consigo mismo y con su entorno, de la mejor ambición de autosuperación y de sano sentido común.
Desde ayer, a media tarde en los Campos Elíseos de París, Induráin es, además, por derecho propio, el ciclista más grande del Tour. Con el debido respeto a los tres grandes históricos de la ruta, el belga Eddy Merckx y los franceses Jacques Anquetil y Bemard Hinault, que ganaron también cinco veces la prueba francesa, el corredor español ha batido todos los récords de los anteriores acopiando en cinco años todo lo que a ellos les costó mucho más tiempo conseguir.
Es cierto que si hacemos un repaso de los palmarés, Merckx, con más de 150 victorias entre vueltas por etapas y carreras de un día, posee un historial que matemáticamente puede no llegar a , ser batido jamás y que Anquetil e Hinault suman, individualmente, más puntos por victorias que el navarro. Pero éste aún no ha dicho su última palabra. Todos los profesionales de la bicicleta en plena posesión de su facultades mentales cambiarían cualquiera de sus triunfos en la latitud que sea, de uno en uno o en conjunto, campeonatos del mundo, récord de la hora, kilómetro lanzado o esa última originalidad del mountain bike, por el triunfo en un solo Tour.
Induráin ha entrado en la historia del ciclismo por la puerta grande. Pero el respeto y la admiración que merece el ciclista navarro no se debe sólo a sus pedaladas. Su gloria deportiva se basa en carácter, inteligencia y unos sólidos principios en la formación de la personalidad que en nuestra sociedad no han tenido la atención que merecen. Induráin es el mejor ejemplo que tenemos de lo que puede lograr el esfuerzo, la constancia y la sobriedad. Por eso, hay que felicitar a Induráin por su quinto Tour. Esperamos felicitarle por el sexto. Y tenemos que felicitamos todos por él.

PODIO DEL TOUR DE FRANCIA DE 1994
CICLISTA
EQUIPO
TIEMPO
1
MIGUEL INDURÁIN
BANESTO
103h 38´ 38”
2
PIOTR UGRUMOV
GEWISS
a 05´ 39”
3
MARCO PANTANI
CARRERA
a 07´ 19”


PODIO DEL TOUR DE FRANCIA DE 1993
CICLISTA
EQUIPO
TIEMPO
1
MIGUEL INDURÁIN
BANESTO
95h 57´ 09”
2
TONY ROMINGER
CLAS-CAJASTUR
a 04´ 59”
3
ZENON JASKULA
GM-MG
a 05´ 48”

PODIO DEL TOUR DE FRANCIA DE 1992
CICLISTA
EQUIPO
TIEMPO
1
MIGUEL INDURÁIN
BANESTO
100h 49´ 30”
2
CLAUDIO CHIAPUCCI
CARRERA
a 04´ 35”
3
GIANNI BUGNO
GATORADE
a 10´ 49”

PODIO DEL TOUR DE FRANCIA DE 1991
CICLISTA
EQUIPO
TIEMPO
1
MIGUEL INDURÁIN
BANESTO
101h 01´ 20”
2
GIANNI BUGNO
GATORADE
a 03´ 36”
3
CLAUDIO CHIAPUCCI
CARRERA
a 05´ 56”

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