El hombre que acabó con la siesta de los españoles - Las Merinadas Deportivas de Edu

El hombre que acabó con la siesta de los españoles

Se cumplen diecisiete años de la retirada del mejor ciclista que han visto nuestros ojos. Del único que ha sido capaz de ganar cinco tours de Francia consecutivos. De un auténtico caballero dentro y fuera de la carretera. Recuerdo aquellos meses de julio en los que España entera, esperaba impaciente a que acabara el telediario para verle subir un puerto o para observar atónitos como acababa con todos sus rivales en unas contrarrelojes memorables. No ha habido nadie en este país capaz de acabar con la siesta, salvo él. Nadie dormía cuando el navarro Miguel Induráin estaba presente en las carreteras francesas. El año de la retirada fue especialmente duro para él y para todos los que vimos en Induráin un ejemplo a seguir como deportista y también como persona. Porque los campeones de verdad, lo son en todos los ámbitos. «Miguelón» fue en su día, el mejor deportista español de todos los tiempos. Hasta que llegó el tenista Rafa Nadal y seguramente el mallorquín será relevado en unos años, por el piloto Marc Márquez. Tres ejemplos de grandeza, cada uno en su deporte, tres personalidades diferentes pero con una cosa en común, la humildad.

Miguel Induráin nos ofreció tardes inolvidables. Ataques demoledores en la montaña y superioridad aplastante contra el crono. Posiblemente la mejor contrarreloj de su carrera deportiva tuvo lugar en Luxemburgo, donde dobló a nada más y nada menos que tres ciclistas. Realmente impresionante. Corría el año 1992 y comenzaba a ganar el Tour de Francia de aquel año.

Un año antes, protagonizó con el italiano Claudio Chiappucci un descenso sensacional del Tourmalet que será siempre recordado. La etapa terminaba en Val Louron y el ciclista navarro comenzaba a dejar ganar a sus rivales y a vestirse de amarillo en el que sería su primer Tour de los cinco consecutivos.
Induráin podía con todo. Y en 1994 se planteó otro reto. Batió el récord de la hora en el velódromo de Burdeos, que pertenecía al escocés Obree.

En 1995 consiguió su quinto Tour. Pero merece ser recordado también porque consiguió la medalla de oro en el Mundial contrarreloj y la medalla de plata en el Mundial de Fondo en carretera disputado en la ciudad colombiana de Duitama. Un campeonato durísimo que ganó Abraham Olano, gracias al trabajo del ciclista navarro. Un campeón, un líder convertido en gregario.

Son varias muestras de la valía de Miguel Induráin. Si se pusieran todos sus logros no terminaríamos nunca. Porque se trata de una leyenda del deporte nacional e internacional. Ganador de dos Giros de Italia, de varias medallas más en Campeonatos del Mundo de Ruta, campeón olímpico contrarreloj en Atlanta 1996, Premio Príncipe de Asturias de los Deportes y un sinfín de galardones más.

Así se despidió Miguel Induraín :

Hoy, 2 de enero de 1997, quiero anunciar públicamente mi retirada del ciclismo profesional.
Esta ha sido una decisión larga y profundamente meditada. Como bien es sabido, he necesitado tres meses para poder tomarla. Se ha hablado y se ha especulado mucho sobre el tema. Lo cierto es que me ha resultado tremendamente difícil decidirme puesto que físicamente estoy bien y pienso que todavía podría estar en condiciones de lograr el tan deseado sexto Tour. Por otra parte, ya en los primeros meses de esta temporada empezó a rondarme la idea de que con el 96 había llegado la hora de dejarlo y dedicarme a otras facetas de mi vida; de hecho, así lo tenía planeado. Intenté ganar el Tour con todas mis fuerzas y no lo conseguí, pero gané la medalla de oro en Atlanta, lo que me parecía el broche ideal para mi carrera deportiva. Corrí la Vuelta a España y, muy a pesar mío, tuve que abandonar debido a una infección viral. Este hecho cambió mi visión de las cosas. No podía despedirme con un abandono. En mi entorno me animaban a seguir, tenía que ganar el sexto Tour de Francia. Así las cosas, cada día que pasaba me resultaba más difícil ver con claridad cuál era el mejor camino a seguir. Llevo doce años en el ciclismo profesional, he corrido vueltas grandes, pequeñas, campeonatos nacionales, del mundo y hasta unas Olimpiadas. En estos años he tenido grandes satisfacciones por los triunfos logrados pero también me ha costado mucho esfuerzo y sacrificio el obtenerlos. Estar al máximo nivel exige mucho de uno mismo y cada año que pasa resulta más difícil conseguirlo. Creo que ya le he dedicado el tiempo suficiente al ciclismo de competición y ahora deseo disfrutar de este deporte como afición. En definitiva, y tras meditarlo minuciosamente, pienso que he tomado la mejor decisión para mí y para mi familia. Ellos también me están esperando. Finalmente, quiero aprovechar la ocasión para expresar mi más sincero agradecimiento a todos los medios de comunicación que con tanto interés habéis seguido toda mi carrera deportiva, a Banesto por su apoyo y, muy especialmente, a toda la afición que sigue este deporte con tanto entusiasmo. Gracias por todo y hasta pronto.

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