Héroes del deporte y de la vida - Las Merinadas Deportivas de Edu

Héroes del deporte y de la vida

Podrían ser más, pero he decidido que los protagonistas de este artículo sean tres. Todos son deportistas, han llegado al deporte desde diferentes circunstancias. Pero hay algo que les une, que además de héroes deportivos, son héroes de la vida por su comportamiento y sus valores, por haber sabido superar las dificultades que se les ponían en el camino.

Quiero empezar con un hombre de 42 años, que empezó a hacer deporte hace seis, cuando le diagnosticaron esclerosis múltiple. Le he conocido gracias al sensacional programa de Canal + «Informe Robinson». Se llama Ramón Arroyo y el deporte le ha cambiado la vida desde que decidió plantearse retos para superar su enfermedad. Comenzó con los 200 metros que separan su casa de la estación de Metro más cercana y ha llegado a completar un triatlón, con mucho esfuerzo, dedicación y sobretodo una mentalidad positiva, a pesar de las dificultades. El primer ejemplo a seguir.

El segundo protagonista es un deportista paralímpico conocido por todos los que amamos el deporte. Se llama David Casinos. Es ciego, pero ve más que muchos que no lo son. Ha sido ya campeón olímpico, del mundo y de Europa. Pero sus méritos no son solo deportivos. Tuve el honor de entrevistarle hace unos meses y desde aquella tarde fría de enero tengo en mi  nevera frases que me hacen pensar, frases dichas por David. Quiero compartirlas: «No hay más barreras que las que uno se pone a si mismo», «No hay nada imposible, todo se puede lograr», «La peor derrota del hombre, es cuando pierde su ilusión». «Creo que me puedo encontrar pocas barreras que no pueda saltar». «Todos los días sale el sol y si no sale, ya me encargo yo de sacarlo». Esta última es el título del libro del lanzador valenciano, que pronto leeré.
El tercer y último protagonista de este post, es un atleta vitoriano llamado Iván Fernández. El 2 de diciembre de 2012, se negó a ganar el cross de Burlada, en Navarra. Iba en segunda posición, pero vio como el keniano Mutai, que lideraba la carrera se confundió de meta y se paraba metros antes de la pancarta. El atleta español, en lugar de aprovechar la ocasión y adelantarle, se quedó detrás y le indicó donde estaba la verdadera línea de meta. Un gesto que merece ser recordado y que no conocimos hasta dos semanas después en el diario ElPaís. Un gesto que hace que los valores estén por encima de cualquier medalla o victoria, que hace que algunos deportistas estén hechos de una pasta especial.
Tres lecciones de vida. Tres ejemplos de como hay que comportarse ante las dificultades y de como se puede ser feliz. Gracias Ramón, gracias David, gracias Iván. No cambiéis nunca.

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