4 alimentos que no deberían desayunar nuestros hijos - EAT & FIT

4 alimentos que no deberían desayunar nuestros hijos

 

¡¡Buenos días!!

Los buenos hábitos alimentarios se forman en casa, por eso, los primeros que deben tener buenos hábitos de alimentación y dar ejemplo, son los padres. Durante la infancia se establecen los pautas alimentarias y una vez los niños se hagan mayores, serán difíciles de cambiar.

Los niños que practican deporte utilizan la grasa como fuente de energía con mayor facilidad que un adulto, debido a que no tienen una gran capacidad de reservas de glucógeno. En los principales deportes que realizan los niños como el fútbol, natación, tenis, etc, usan principalmente las vías del metabolismo aérobico como fuente energética; cuando esta se agota y sigue existiendo una actividad de intensidad moderada sostenida en el tiempo, el músculo comienza a usar la anaeróbica y a producir ácido láctico.

 

¿Qué gasto energético tiene un niño?

Un niño de 5 a 8 años tiene aproximadamente un gasto energético de unas 1500 kcal al día y las niñas 1400 kcal; entre los 8 y 10 años 1850 kcal al día y las niñas 1600; a partir de los 12 años los chicos consumen aproximadamente unas 2350 kcal al día y las chicas una 2200 kcal.

Por esto es muy importante que el niño cubra sus necesidades energéticas y que tenga una alimentación variada, sana y equilibrada.

 

El desayuno es la comida más importante del día, rompe el ayuno nocturno y carga al niño de energía para afrontar las primeras horas de la jornada. Existen algunas comidas o alimentos que se deberían evitar en el desayuno de nuestros hijos.

  • Zumos de frutas y jugos envasados. Creemos que el bote de zumo envasado que vemos en el súper mercado es bueno, que deriva de la fruta y es saludable. La realidad es que contienen altos niveles de azúcar y pocos nutrientes. Para que sea sano nos fijaremos en que sea 100% zumo de fruta natural, sin azucar añadido y sin conservantes. Aunque es mucho más aconsejable elaborar los zumos de frutas naturales, o tomar la pieza de fruta entera y así garantizar el aporte de fibra correcto.
  • Cereales. Los cereales concentran gran cantidad de azúcar, sobre todo los de sabores. Esta no es una buena opción para el desayuno de tu hijo, el mejor cereal de desayuno es la  avena o incluso la quinoa, rebanada de pan integral o alguna galleta o bollo casero, así obtendrán la energía que necesitan sin acudir a alimentos procesados o de mala calidad nutricional.
  • Bollería y galletas comerciales. Los bollos no solo no son buenos para los niños, sino que no son buenos para nadie. Su contenido es prácticamente azúcar y grasas de mala calidad, por lo que su aporte en nutrientes es bastante pobre. La bollería industrial contiene aceites parcialmente hidrogenados y se ha demostrado que este tipo de grasa trans daña a las arterias; además, las grasas trans disminuyen los niveles de colesterol HDL (o colesterol bueno) en la sangre a la vez que aumentan los LDL o colesterol malo. Debido a que la legislación no exige que aparezcan los contenidos en grasa trans en las etiquetas, es difícil de saber que alimentos las contienen y en qué cantidades, pero si queremos dar algo dulce  nuestros hijos y que sea sano, siempre podemos encontrar frutas de temporada o alguna receta de bollería casera.
  • Cacao en polvo. Está comprobado que la mayoría de marcas blancas contienen un alto porcentaje de azúcar, entre un 70- 80 %. En su lugar podemos elaborar un vaso de leche con una cucharada de cacao puro al 80-85%, mucho más saludable y rico en antioxidantes.

 

¡Feliz día!

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15 thoughts on “4 alimentos que no deberían desayunar nuestros hijos”

    1. Hemos desayunado bien, de acuerdo con el tipo de vida que teníamos y las comidas que teníamos al venir del colegio.Sea sincera y si aún cree tener razón, espérese unos años, que las cosas no salen de un dia para otro, sino como hábito y según la dosis.

    1. Mi experiencia a lo largo de los años como nutricionista me ha llevado a comprender que el problema es que la mayor parte de la gente, en lugar de avanzar progresivamente hacia un cambio de hábitos, intenta hacer todo de prisa y corriendo. ¿Por qué vamos a elaborar u optar por algo saludable para nuestros hijos si lo más fácil lo tenemos delante y, además, ellos no van a poner problemas y no nos pondrán la cabeza como un bombo cuando lleguemos cansados de trabajar? Y no solo es el desayuno, llegamos por la noche y freimos unas baritas congeladas o les atiborramos a embutido, por no cocinar. Esta claro que un niño no va a tener problemas de salud ahora, pero hay que mirar al futuro y hacer crecer al niño con unos buenos hábitos, porque todo lo que aprendan ahora, lo que vean de sus padres, es lo que mantedrán y les garantizará un estado de salud sin riesgo de diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular o algún problema metabólico.

  1. El «cholacao» y el «Nescueck» de toda la vida, en niños que no viven pegados a un mando de Xbox o pegados con velcro a un sofá viendo como otros juegan a la Xbox en Youtube, no es un problema, como no lo fue para nosotros.Si queman ese azucar, que coman ese azucar y lo disfruten.Sinó ya sabeís porqué es un problema ahora y antes no.

  2. El «cholacao» y el «Nescueck» de toda la vida, en niños que no viven pegados a un mando de Xbox o pegados con velcro a un sofá viendo como otros juegan a la Xbox en Youtube, no es un problema, como no lo fue para nosotros.Si queman ese azucar, que coman ese azucar y lo disfruten.Sinó ya sabeís porqué es un problema ahora y antes no.

  3. Mi experiencia a lo largo de los años como nutricionista me ha llevado a comprender que el problema es que la mayor parte de la gente, en lugar de avanzar progresivamente hacia un cambio de hábitos, intenta hacer todo de prisa y corriendo. ¿Por qué vamos a elaborar u optar por algo saludable para nuestros hijos si lo más fácil lo tenemos delante y, además, ellos no van a poner problemas y no nos pondrán la cabeza como un bombo cuando lleguemos cansados de trabajar? Y no solo es el desayuno, llegamos por la noche y freimos unas baritas congeladas o les atiborramos a embutido, por no cocinar. Esta claro que un niño no va a tener problemas de salud ahora, pero hay que mirar al futuro y hacer crecer al niño con unos buenos hábitos, porque todo lo que aprendan ahora, lo que vean de sus padres, es lo que mantedrán y les garantizará un estado de salud sin riesgo de diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular o algún problema metabólico.

  4. Mi experiencia a lo largo de los años como nutricionista me ha llevado a comprender que el problema es que la mayor parte de la gente, en lugar de avanzar progresivamente hacia un cambio de hábitos, intenta hacer todo de prisa y corriendo. ¿Por qué vamos a elaborar u optar por algo saludable para nuestros hijos si lo más fácil lo tenemos delante y, además, ellos no van a poner problemas y no nos pondrán la cabeza como un bombo cuando lleguemos cansados de trabajar? Y no solo es el desayuno, llegamos por la noche y freimos unas baritas congeladas o les atiborramos a embutido, por no cocinar. Esta claro que un niño no va a tener problemas de salud ahora, pero hay que mirar al futuro y hacer crecer al niño con unos buenos hábitos, porque todo lo que aprendan ahora, lo que vean de sus padres, es lo que mantedrán y les garantizará un estado de salud sin riesgo de diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular o algún problema metabólico.

  5. Mi experiencia a lo largo de los años como nutricionista me ha llevado a comprender que el problema es que la mayor parte de la gente, en lugar de avanzar progresivamente hacia un cambio de hábitos, intenta hacer todo de prisa y corriendo. ¿Por qué vamos a elaborar u optar por algo saludable para nuestros hijos si lo más fácil lo tenemos delante y, además, ellos no van a poner problemas y no nos pondrán la cabeza como un bombo cuando lleguemos cansados de trabajar? Y no solo es el desayuno, llegamos por la noche y freimos unas baritas congeladas o les atiborramos a embutido, por no cocinar. Esta claro que un niño no va a tener problemas de salud ahora, pero hay que mirar al futuro y hacer crecer al niño con unos buenos hábitos, porque todo lo que aprendan ahora, lo que vean de sus padres, es lo que mantedrán y les garantizará un estado de salud sin riesgo de diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular o algún problema metabólico.

  6. Mi experiencia a lo largo de los años como nutricionista me ha llevado a comprender que el problema es que la mayor parte de la gente, en lugar de avanzar progresivamente hacia un cambio de hábitos, intenta hacer todo de prisa y corriendo. ¿Por qué vamos a elaborar u optar por algo saludable para nuestros hijos si lo más fácil lo tenemos delante y, además, ellos no van a poner problemas y no nos pondrán la cabeza como un bombo cuando lleguemos cansados de trabajar? Y no solo es el desayuno, llegamos por la noche y freimos unas baritas congeladas o les atiborramos a embutido, por no cocinar. Esta claro que un niño no va a tener problemas de salud ahora, pero hay que mirar al futuro y hacer crecer al niño con unos buenos hábitos, porque todo lo que aprendan ahora, lo que vean de sus padres, es lo que mantedrán y les garantizará un estado de salud sin riesgo de diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular o algún problema metabólico.

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