La canción de mi padre (perdón y esperanza) vs La sombra del pasado (crítica al nazismo y comunismo) - Cine y Libertad

La canción de mi padre (perdón y esperanza) vs La sombra del pasado (crítica al nazismo y comunismo)

    

La canción de mi padre

 

La canción de mi padre es una cinta de corte religioso,dirigida por John y Andrew Erwin. Está protagonizada por J Michael Finley y el querido actor Dennis Quaid, que se lucen en cada plano en una especie de parábola de El hijo pródigo a la inversa; es decir, podría titularse como la parábola del “padre pródigo”.  En definitiva estamos ante una historia en la que la fe en Dios y la esperanza en la vida eterna puede que tengan que ver con una conversión y la necesidad de pedir perdón y perdonar. Cambiando de tema, esta película nos habla de cómo se fraguó la historia de la canción: I can only imagine, llegando a ser la única canción cristiana en obtener el doble disco de platino.

                        

 

La sombra del pasado

 

El cine alemán se caracteriza por su madurez para analizar su historia, en la que cada director no busca su verdad particular, sino la verdad con mayúsculas. Y eso es lo que le pasó al cineasta Florian Henckel, que nos sorprendió a todos con La vida de los otros, en la que se contaba como la policía de la Alemania Oriental, conocida como la Stasi, controlaba a la población para que no criticase al régimen comunista por sus crímenes y fechorías, colocando micrófonos en las casas para espiar a sus habitantes, lo que tenía sus consecuencias tanto en las víctimas  como en los espías.

La sombra del pasado es la nueva película de Florian Henckel que ha contado con la nominación a los Óscar a la mejor película de habla no inglesa y a la mejor dirección de fotografía. El cineasta alemán ya cosechó en 2006 el Óscar por la magistral, ya citada, La vida de los otros. Con guión a cargo del propio director, este thriller psicológico, inspirado en hechos reales, abarca tres periodos clave de la historia de Alemania. Esta producción, hasta ahora conocida como obra sin autor,  está protagonizada por Sebastián Koch,  Paula Beer y Tom Schilling.

Este largometraje de 180 minutos presenta un ritmo pausado, pero no ausente de dinamismo, porque siempre intenta sorprender al espectador con algunos giros argumentales. Las interpretaciones de los actores resultan convincentes y transmiten verosimilitud, ya que, a veces, sus acciones no son ni blancas ni negras, sino que se encuentran en la gama de los grises. La producción invita a reflexionar sobre como el artista se enfrenta ante un nuevo trabajo y como su vivencia personal puede afectar a la forma de mostrar ante el público su obra de arte, puesto que puede percibir una situación de un modo diferente a la mayoría. Por otra parte, la película, al hacer un recorrido por los 30 años más controvertidos de la Alemania Oriental, es crítica tanto con el nacionalsocialismo y con el comunismo soviético que controlaba la libertad de sus habitantes.

En cuanto al nazismo, este largometraje nos recuerda las esterilizaciones y los asesinatos a personas con discapacidad intelectual realizadas a manos de personas carentes de fe y de valores. Esta realidad es extrapolable, aunque con algún matiz, a la actualidad cuando se recomienda a mujeres embarazadas que aborten cuando hay sospechas de que el bebé pueda tener síndrome de Down en algunos hospitales o clínicas de nuestro país, lo que atenta contra la dignidad de la persona.             ,

 

             

 

 

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