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¿Por qué realmente es peligroso comer rápido?

Los principales problemas y beneficios que puede ocasionar comer con prisas

¿Por qué realmente es peligroso comer rápido?

Joey Chestnut en la competicion de comer perritos calientes de Nathan, en Coney Island, Nueva York, Estados Unidos, hoy día 4 de julio del 2008 | EFEPETER FOLEY

Álvaro Rubio
@AlvaroRubio8

Redactor COPE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 21:01

Comer despacio y masticar lentamente cada pedazo de comida que nos llevamos a la boca es muy importante para nuestra salud y además es realmente favorable si queremos adelgazar. La clave principal está en que la sensación de saciedad llega aproximadamente a los 20 minutos después de empezar a comer. Si comemos rápido comeremos mucho más porque nos costará llegar a sentirnos saciados.

Según un estudio de la Asociación de Cardiología estadounidense, ingerir alimentos lentamente previene sobre todo el riesgo de padecer obesidad, y además nos expone mucho más a contraer enfermedad como la diabetes, el colesterol, la hipertensión u otras enfermedades cardiovasculares. A continuación os presentamos 5 razones para comer despacio:

1. Ayuda a perder peso. Si comemos despacio estaremos ingiriendo menor número de calorías. La principal razón es que así damos tiempo a que la comida llegue a nuestro estómago y por tanto nos saciaremos más pronto.

2. Evita los gases. Comiendo más rápido estaremos introduciendo más aire a nuestro cuerpo y eso se convierte en los siguientes minutos en gases molestos.

3. Mejorará nuestra digestión. Aparte de evitar la acumulación de gases, estaremos evitando posibles dolores de estómago provocados por la rápida ingesta. Es importante masticar bien y lentamente lo que comemos para evitar tanto atragantamientos, pero también para prevenir ante la acidez. Se recomienda masticar entre 30 y 40 veces por alimento ingerido.

4. Eliminaremos más fácilmente las bacterias de los alimentos. Comer y masticar despacio nos ayudará también a eliminar antes de tragar, las bacterias que contengan algunos alimentos. Por el contrario, si comemos rápido, esas bacterias pueden acceder a nuestro organismo provocando más dolores estomacales y otros síntomas derivados como la diarrea. Además también favorece a nuestra salud bucodental.

5. Nuestro humor mejorará. El estado de ánimo también se ve afectado cuando comemos de una u otra forma. Cuando comemos despacio disfrutamos más de los sabores. Mantener la calma cuando comemos mejorará nuestro carácter y nos provocará mayor felicidad.

Enumeramos también los posibles problemas que podemos padecer al comer rápido:

- Aumento de peso

- Cansancio. Provocado por una mala trituración de los alimentos.

- Síndrome metabólico. Si se convierte en un hábito, puede perjudicar fuertemente a nuestra salud y aumentar el riesgo de padecer enfermedades peligrosas.

- Trastornos de digestión

- Enfermedades cardiovasculares

- Diabetes

- Colesterol

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