SEGURIDAD VIAL

Desarrollan pavimento acústico para evitar atropellos por coches eléctricos

Una empresa alicantina está desarrollando un pavimento acústico para generar ruido y minimizar el riesgo de atropellos provocados por coches eléctricos, ya que, debido a sus silenciosos motores, pueden pasar inadvertidos para los peatones próximos.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 13:13

Una empresa alicantina está desarrollando un pavimento acústico para generar ruido y minimizar el riesgo de atropellos provocados por coches eléctricos, ya que, debido a sus silenciosos motores, pueden pasar inadvertidos para los peatones próximos.

La mercantil CHM, junto con la Universidad de Alicante (UA) y el Centro Tecnológico de la Construcción de Murcia, lleva a cabo este proyecto, financiado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) y Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

Se trata de un nuevo asfalto, denominado Fonoseguro, con el que la constructora propone que el sonido de advertencia a los peatones ante la aproximación de un vehículo eléctrico sea el de la propia rodadura, según un comunicado de la mercantil, con sede central en Alicante.

Con ello se pretende evitar situaciones de inseguridad en núcleos urbanos con velocidad limitada y con tendencia a la toma de medidas encaminadas a la mejora medioambiental, donde el ruido de fondo se vea disminuido.

Estudios realizados en Europa, EEUU y Japón relacionan el uso del vehículo eléctrico con problemas de seguridad en los peatones y con el aumento de accidentes por atropello.

Por esta razón, según la nota de prensa, parecen imprescindibles los sistemas de alerta acústica de vehículos o sonidos de advertencia (AVAS- Acoustic Vehicle Alerting Systems o WS-Warning Sounds), que se van a insertar o están relacionados con los vehículos eléctricos.

La mayoría de los fabricantes está desarrollando sonidos incorporados a estos vehículos de nueva generación que sirvan de alerta peatonal para proporcionarles una advertencia acústica y que sean menos intrusivos que una bocina tradicional.

Con esta alternativa, CHM plantea la posibilidad de que el transeúnte pueda en todo momento ser alertado de la aproximación de un vehículo, independientemente de las circunstancias en las que se encuentre el conductor.

Según el comunicado, la utilización del vehículo eléctrico en zonas urbanas, aquellas con limitación de velocidad de 50 km/h y con tendencia generalizada a limitar a 20 km/h, puede acarrear cierta incertidumbre ante la seguridad vial de los peatones debido a la baja sonoridad de estos medios de locomoción.

Este bajo nivel de ruido, junto con el ruido de fondo en las ciudades, lo hace escasamente perceptible ante su acercamiento al transeúnte y reduce el tiempo que éste tiene para reaccionar y evitar un atropello, algo especialmente relevante, por ejemplo, en personas invidentes.

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