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ALBACETE

La zona de confort

José Fernando Molina salió a hombros al corta una oreja a dos de sus tres novillos, San Román obtuvo un trofeo y le echaron un novillo al corral

José Fernando Molina en su salida a hombros este jueves en Albacete

 José Fernando Molina en su salida a hombros este jueves en AlbaceteEFE

Lorenzo del Rey | Albacete

Tiempo de lectura: 4'Actualizado 13 sep 2019

Ahora está muy de moda lo del coaching donde parece ser que por medio de charlas de esas de motivación, se logra que hasta el más pintado se ponga las pilas y se crea capaz de machacar el aro pese a que uno mida 1,66 metros. Lo de la zona de confort, dicen, es ese lugar donde uno se encuentra cómodo y con esa sensación de seguridad, animándote a salir de ella para conseguir mejores resultados. Pues bien, salvando las distancias que resultan obvias, quizás sería interesante que José Fernando Molina saliese de unos terrenos más lejanos del novillo y pisase otros de mayor de proximidad, sugiriéndole a San Román probar a dar una distancia mayor al utrero pese a tener su mérito el planteamiento de arrimón y firmeza de plantas que exhibe como carta de presentación.

José Fernando Molina cortó dos orejas, una de mayor peso que la otra, mientras que Diego San Román obtuvo un apéndice y tuvo la mala suerte de escuchar los tres avisos en el quinto. La novillada de Criado Holgado y Encinagrande tuvo tres ejemplares con bastantes opciones, casualmente los tres que le tocaron en suerte al novillero albaceteño y que le sirvieron para lograr una puerta grande que debió ser extra grande.

Herbívoro inauguró la novillada en un recibo de capote frustrado por el viento. En el caballo empujó sin fe y con un pitón, blandeando al salir de la pelea. En banderillas ya se vislumbraba su escasez de casta y fuerza, extremo que se confirmó en la muleta de San Román. Tras unas probaturas, Diego planteó una faena de cercanías donde los sacó de uno en uno con susto provocado por un derrote, afortunadamente sin consecuencias, sumando un desarme debido a otro gañafón. El mexicano únicamente se pudo justificar. Episodio para el olvido, en suma. Pinchó sin soltar y dejó estocada con desarme.

Tornillero, que salió como tercero, tampoco mejoró los registros en varas y banderillas, dejándose pegar en el peto y moviéndose sin más en banderillas. San Román empezó de rodillas en tablas del tendido uno, apretándole el novillo al final y teniendo que ponerse en pie. Planteó una faena de cercanías, sin enmendar los pies, quedándose descubierto en un pase a derechas y resultando atropellado sin ser herido, por suerte. Lo mejor vino en una serie al natural a continuación donde mostró firmeza y aguantó el trago en un natural muy jaleado, sumando una serie a izquierdas también ligada cuando le dio más distancia, circunstancia que no se dio en el resto de la faena.. A partir de ahí, todo transcurrió por los mismos derroteros: arrimones con valor, aguantar sin dudas, matando de estocada trasera y caída, con dos golpes del puntillero.

Encantador fue el quinto que derrotó en el burladero del tendido 10, partiéndose el cuerno derecho y siendo devuelto. Salió en su lugar Talaverano de Encinagrande que fue veroniqueado con más intención y voluntad que por las posibilidades ofrecidas por el novillo. En puya y banderillas, poco acierto y comportamiento muy mejorable de por parte del bicorne.

San Román brindó al público y citó en los medios intentando hilvanar faena sin resultado debido al viento y la parada y descastada condición del novillo. Nuevamente, labor de cercanías y firmeza, dándolos de uno en uno. Optó por el arrimón como principal argumento. Argumento válido y respetable, por supuesto. De todo tiene que haber en la viña del Señor y tampoco andamos sobrados de toreros de su corte, todo sea dicho. Mató recibiendo y perdiendo la muleta, cobrando una estocada trasera y atravesada, tardando en caer y escuchando los tres avisos tras intentar descabellar en ocho ocasiones. La fiesta tiene estas cosas y qué le vamos a hacer: cara y cruz, ya lo saben.

Mimoso salió a la arena manchega en segundo lugar y no pudo ser lanceado a la verónica con limpieza por Molina debido al molesto viento. El puyazo fue de mínimos y la pelea no fue más que un amago. José Fernando se fue a los medios a pies juntos en un galleo que tuvo lo mejor en su remate ya que el resto, pese a ser ceñidos, fueron enganchados. En banderillas se pusieron, que no es poco, mientras que el aire siguió haciendo diabluras con las telas ya en el inicio del último tercio. La tercera serie levantó el ánimo del público al ser ligada y con transmisión, prosiguiendo con otra en un tono menor pero enfibrado. Con la izquierda, los ayudados resultaron con poco ceñimiento en la primera serie aunque más ajustado el de pecho final. Segunda y tercera estuvieron marcadas por el desajuste y un pisotón a las telas que provocó la rotura del estaquillador. Tras el cambio de muleta, resultó volteado pero sin herida aparente, levantándose sin mirarse el terno y yendo a por el acero tras una serie corta con la diestra. Se tiró a matar y dejó media estocada muy trasera, desprendida y atravesada, con golpe del puntillero.

Indomable saltó a la arena en cuarto lugar y tras pasar por allí en el capote de Molina, entró al caballo e hizo sonar el estribo a base de cabecear, derribando al caballo. Tras las banderillas, al natural toreó ligado y por bajo pero despegado y al hilo, incluso ventajista en ocasiones. En las siguientes no mejoró la colocación a izquierdas ni tampoco al volver a la diestra, donde además hubo algún toque y enganchón en la muleta. El asunto siguió enfriándose y no remontó al regresar al natural, quedando la sensación de que no terminó de exprimir todo lo que tenía el novillo. Mató de estocada trasera, contraria y atravesada con desarme que terminó por escupir el utrero, sumando otra estocada trasera y un golpe del puntillero.

Romero se llamaba el novillo que cerró el festejo y que se dejó pegar en el caballo. Las banderillas se colocaron de manera desigual. José Fernando muleteó descolocado y fuera de cacho, trazando alguno ligado pero tirando líneas. El final fue muy deslavazado por ambos pitones donde todo quedó como un pan sin sal pese a adivinarse que el utrero tenía más fondo del que se vio. Ya con el estoque, pinchó soltando, estocada y golpe de puntillero, poniendo fin a tres horas de festejo, tres orejas y siete avisos. Ahí queda eso.


FICHA DEL FESTEJO 

Albacete, jueves 12 de septiembre de 2019. 5ª de Feria. Menos de media entrada.

Tres novillos de Criado Holgado (1º, 4º y 6º) y tres de Encinagrande (2º, 3º y 5º). Correctos de presentación, los mejores fueron segundo, cuarto y sexto, con opciones en la muleta. El resto, venidos a menos.

Diego San Román, saludos tras aviso, oreja y ovación con algunas protestas tras escuchar los tres avisos

José Fernando Molina, oreja tras aviso, oreja tras aviso y palmas tras aviso.

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