#SanIsidroCOPE | Crónica (25ª de Feria)

Rafaelillo y el valor de una vuelta al ruedo

El murciano da una vuelta al ruedo con el exigente cuarto de Adolfo. Castella se explaya al natural con el mejor lote pero no emociona. Escribano sortea el peor lote.

Rafaelillo dando la vuelta al ruedo tras lidiar al cuarto toro de Adolfo Martín. LAS-VENTAS.COM

Rafaelillo dando la vuelta al ruedo tras lidiar al cuarto toro de Adolfo Martín. LAS-VENTAS.COM

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Tiempo de lectura: 3' Actualizado 20:31

Madrid perdió hace tiempo el valor de las vueltas al ruedo. En parte por la exigencia de la afición y en parte también por cierta moda absurda de algunos toreros no querer pasear el anillo despreciando el reconocimiento que supone un premio intermedio entre la oreja y una ovación desde el ercio. Por eso supo a gloria y a agradecimiento sincero la que dio este lunes Rafaelillo tras jugársela con el duro y exigente cuarto.Se aplaudió la estampa del toro. Cornivuelto el de Adolfo y encastado en los primeros tercios. Cuando Rafaelillo cogió la muleta, el cárdeno sacó la regla para medir la anatomía del pequeño gran torero murciano. Las coladas y los parones se sucedieron. Pero nada importó a Rafael, que a base de buscar siempre el pitón contrario hizo romper al toro. Surgieron naturales de limpio y largo trazo. La emoción la ponían la exigente condición del toro y la verdad del toreo desnudo de Rafaelillo. El pinchazo previo a la estocada redujo el premio a una vuelta al ruedo unánime. Un premio con valor al valor.Bajito y corto de manos salió el primero. La sugestión gris provocó que no se protestase. Con otro hierro u otra pinta... El caso es que el toro se Adolfo desarrolló nobleza después. Tardó un par de tandas Rafaelillo en ordenar las ideas y las alturas del toro. Cuando se acopló surgieron varios redondos preñados de temple. A media altura, sin terminar de someter al toro. Después llegaron las intermitencias en temple y colocación. Un tobogán en el que la faena ya no remontó.El primer toro de Adolfo del lote de Sebastián Castella cantó su franca embestida desde el capote. Largo y humillado por ambos pitones, pero desplazándose con más franqueza por el izquierdo. El francés, como viene siendo habitual en esta feria, firmó una faena plana, sin alma. Ese espíritu funcionarial que de vez en cuando hechiza a Castella. El de Adolfo embistió con ese temple ralentizado tan típico de su gen asaltillado, muy mexicano. Algo que no terminó de aprovechar Sebastián en un trasteo tan largo como irrelevante. Llegó a escuchar un aviso antes de montar la espada incluso.Con el serio cuarto, Castella volvió sumar muchísimos pases. Se perdió la cuenta del metraje del trasteo. Y con faenas así de largas... pues pasa lo que pasa. Que hubo cosas buenas, cosas regulares y otras también malas. Mejoró su nota media Sebastián al cuajar varias tandas cadenciosas ante un toro que tuvo un buen pitón izquierdo. Lo regular fue que de nuevo tardó en verlo. Y lo malo, que no acabó de romperse con el toro. Todo muy academicista. Demasiado para Madrid pese a la ovación que saludó con alguna protesta Castella tras una estocada eficaz. Un lote para algo más que el balance cosechado. Queda un cartucho pero se le pone más que cuesta arriba la Feria a Sebastián tras tres tardes anodinas.Hasta la puerta de chiqueros se fue Manuel Escribano para saludar a su primero. Salvó con solvencia el trance. Pero a punto estuvo de llevarse algo más que un susto cuando, tras dos primeros pares de banderillas de escaso lucimiento, se la jugó en un tercero al quiebro por los adentros. Calculó mal y el achuchón fue de aupa contra tablas. Después el toro no terminó de romper hacia adelante. Embistió siempre metiendose por dentro y sin humillar. No hubo nada en claro pese a la voluntad del torero.Al sexto de nuevo lo recibió a portagayola y lo banderilleó con desigualdad antes de que el toro de Adolfo mostrase su verdadera cara. Medias arrancadas, buscando presa y sin ganas de seguir con fijeza el engaño que le presentaba Escribano. El de Gerena puso fibra y empeño pero fue complicado armar faena. Tres tardes en San Isidro y las tres de vacío para éste torero.

FICHA DEL FESTEJO

Madrid, lunes 30 de mayo de 2016. 25ª de Feria. Casi lleno.

Toros de Adolfo Martín, bien presentados aunque de desiguales hechuras y seriedad. Conjunto escaso de raza a excepción del duro y exigente cuarto. Con calidad segundo y quinto. El resto, deslucidos.

Rafael Rubio 'Rafaelillo', silencio y vuelta

Sebastián Castella, silencio y división al saludar.

Manuel Escribano, silencio y silencio tras aviso.

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