COLOMBIA

Los toros de Salento dejan sin opciones a la terna en Cali

Perera, que se dejó un toro vivo, Bolívar y López Simón se fueron de vacío en el quinto festejo de Cañaveralejo.

 Luis Bolívar durante su actuación este sábado en la plaza de toros de Cañaveralejo en Cali PLAZATOROSCALI.COM

El cartel de la penúltima de abono de la Feria de Cali se quedó en eso, en papel. La terna, una de las mejor confeccionadas del ciclo en Cañaveralejo, poco pudo hacer frente a un incierto encierro de la ganadería Salento, triunfadora en la pasada edición.

De hecho, no hubo un solo trofeo aparte de la ovación que recibió el colombiano Luis Bolívar tras la lidia al quinto de la tarde.

La corrida fue particularmente dura para el extremeño Miguel Ángel Perera, al menos en la lidia de su segundo toro que terminó yéndose vivo a los corrales tras los reiterados fallos con la espada.

En la lidia de ese ejemplar, Perera encontró más temperamento que franqueza por parte del astado. En el otro, primero del festejo, Perera pudo enseñar parte de sus reconocidos temple y poder en el único toro de todo el encierro que dio posibilidades. El mal uso del acero le impidió hacerse con algún tipo de reconocimiento.

Para Luis Bolívar hubo dos cartas. Una, la de su primer ejemplar, en la que olfateó opciones en las primeras de cambio con la muleta antes de que su enemigo se tornara distraído y gazapón, lo que le hizo difícil la suerte suprema. El otro saltó al callejón y produjo pánico, sin consecuencias, antes de dejar ver su real condición de descastado.

Alberto López Simón no tuvo suerte diferente. Tanto en el tercero, que le buscó las zapatillas al final de los viajes, como en el sexto, prometedor por la forma como humillaba pero pegajoso en los momentos decisivos hasta hacerse casi imposible de acompañar con el trapo rojo.


FICHA DEL FESTEJO 

Cali (Colombia), sábado 30 de diciembre de 2017. 5ª de Feria. Menos de media plaza.

Toros de Salento, desiguales de presentación y comportamiento. Bravo el primero de la tarde, que se fue aplaudido en el arrastre. Los demás tuvieron mejor comienzo que final y no trascendieron, aparte de sacar dificultades excesivas algunos de ellos, especialmente el cuarto, desbordado en temperamento.

Miguel Ángel Perera, silencio tras dos avisos y silencio tras tres avisos.

Luis Bolívar, palmas y ovación.

Alberto López Simón, palmas y palmas.