CIENCIA ASTROFÍSICA

ESA selecciona un proyecto de telescopio espacial con participación española

El telescopio espacial infrarrojo para cosmología y astrofísica SPICA, con participación española, ha sido seleccionado entre 25 propuestas para la fase final de estudio y desarrollo de la próxima misión de clase M de la Agencia Espacial Europea, que estudiará el crecimiento y evolución de las galaxias.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 15:52

El telescopio espacial infrarrojo para cosmología y astrofísica SPICA, con participación española, ha sido seleccionado entre 25 propuestas para la fase final de estudio y desarrollo de la próxima misión de clase M de la Agencia Espacial Europea, que estudiará el crecimiento y evolución de las galaxias.

Bajo el liderazgo del Instituto Holandés de Investigación Espacial (SRON), y en colaboración con la agencia espacial japonesa (JAXA), la misión cuenta con una importante participación española a través del Centro de Astrobiología , el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y la Universidad de La Laguna (ULL).

La selección de SPICA servirá para resolver cuestiones fundamentales en la Astrofísica, como son caracterizar el crecimiento y evolución de las galaxias a lo largo del tiempo y entender mejor las condiciones que conducen a la formación de sistemas planetarios, informa el IAC en una nota.

SPICA es un telescopio espacial diseñado para ser extremadamente sensible a la radiación infrarroja, que no es absorbida por el polvo que penetra por todo el Universo y, por ello, las observaciones en el infrarrojo permiten revelar el universo oculto a la radiación visible, posibilitando la observación de las zonas más internas de las galaxias, del interior de las nubes de gas en las que se forman estrellas y de los sistemas planetarios en proceso de formación.

Añade el IAC que uno de los grandes interrogantes en la astronomía actual es conocer los procesos que regulan la formación y evolución de las galaxias pues, según los modelos del universo temprano, las que conocemos hoy en día comenzaron a ensamblarse hace unos 13.000 millones de años.

La formación y evolución se aceleró en los siguientes miles de millones de años, volviéndose cada vez más eficiente hasta alcanzar su punto culminante hace unos 10.000 millones años y desde entonces, este proceso se ha ido ralentizando paulatinamente.

La causa de esta disparidad en la eficiencia de la formación de las galaxias sigue siendo un misterio y con SPICA será posible detectar las "huellas dactilares" espectrales de muchos miles de galaxias a lo largo del tiempo.

La propuesta de SPICA fue presentada en 2016 por un gran consorcio internacional, con socios de Europa, Norteamérica y Asia, como respuesta a la quinta convocatoria de propuestas de misión de clase M dentro del programa Cosmic Vision de la ESA.

A la convocatoria de la M5, misión de tipo medio y que cuenta con un presupuesto de 550 millones de euros, se presentaron 25 propuestas de diferentes consorcios internacionales.

De estas 25 se han seleccionado tres, SPICA, THESEUS y EnVision, para su estudio de fase A y se espera que en 2021 se tome la decisión final sobre cuál será la misión M5 que implementará la ESA, cuyo lanzamiento está previsto para 2032.

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