INMIGRACIÓN MEDITERRÁNEO (Crónica)

Open Arms, de vigilantes de la playa a ángeles protectores del Mediterráneo

Leandro Lamor,Barcelona, 4 jul (EFE).- Existe una línea imaginaria que va desde las tranquilas playas de Barcelona hasta la isla griega de Lesbos y que ha ido trazando una oenegé que lleva por nombre Proactiva Open Arms, que hoy lleva hasta el puerto de la capital catalana a 60 refugiados rescatados en aguas de Libia.,Las primeras referencias en la hemeroteca de esta entidad se remontan al ya lejano otoño de 2015, cuando Proactiva, dirigida por Òscar Camps y que operaba en las playas de Badalona

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 13:27

Leandro Lamor

Existe una línea imaginaria que va desde las tranquilas playas de Barcelona hasta la isla griega de Lesbos y que ha ido trazando una oenegé que lleva por nombre Proactiva Open Arms, que hoy lleva hasta el puerto de la capital catalana a 60 refugiados rescatados en aguas de Libia.

Las primeras referencias en la hemeroteca de esta entidad se remontan al ya lejano otoño de 2015, cuando Proactiva, dirigida por Òscar Camps y que operaba en las playas de Badalona con su equipo de socorristas, decidió establecer un operativo en Lesbos ante las preocupantes imágenes que difundían los medios de comunicación sobre la crisis humanitaria que afectaba a la zona.

"Había que ir a verlo y saber si se podía ayudar", recordaba a Efe el propio Camps en 2016. Nada más llegar a Lesbos, confirmó que su ayuda allí era necesaria, por lo que la organización destinó 15.000 euros de fondos propios para iniciar un operativo que continúa gracias sobre todo a la microfinanciación colectiva.

Pero eso llegaría más tarde, ya que la propia ONG reconoce que en las playas de Lesbos llegaron a realizar rescates a nado y apenas sin equipamiento, usando las mismas precarias embarcaciones de los refugiados. Luego llegarían las motos de agua, las embarcaciones gracias a las donaciones y el apoyo de las administraciones.

Formado en las emergencias de la Cruz Roja y fundador en 1999 de su propia empresa de socorristas, Camps, hiperactivo en las redes sociales, se encarga personalmente de difundir las operaciones de la entidad, como cuando en 2016 informó a través de la cuenta de Facebook de la ONG sobre el rescate de millares de refugiados libios a la deriva en pateras y barcos de madera y plástico.

Rescates como éste han situado el nombre de esta oenegé en el imaginario del relato sobre el drama humanitario de la inmigración en el Mediterráneo y le ha propiciado múltiples reconocimientos y apoyo de las administraciones, como cuando el propio Camps fue distinguido por la Eurocámara con el premio Ciudadano Europeo 2016.

Paradojas de la vida, la oenegé que recientemente ha mantenido serios desencuentros con las autoridades italianas, realizó aquel rescate de 2016 gracias a una embarcación, el "Astral", donada por el empresario italiano Livio Lo Monaco, el principal ejecutivo de la firma de colchones de látex que lleva su apellido.

La reputación de la entidad como referencia en el rescate de refugiados atrajo miles de donaciones e incluso el apoyo de grandes navieras como el Grupo Ibaizabal, que el año pasado donó un remolcador de 37 metros de eslora como nuevo barco operativo.

Pero no todo son reconocimientos y distinciones en la trayectoria de Proactiva. Sus denuncias reiteradas sobre el tráfico de personas por parte de "mafias" organizadas y su choque con algunas autoridades se han girado en alguna ocasión en su contra.

Así, el pasado mes de marzo la Fiscalía de Catania (Italia) ordenaba inmovilizar el barco "Open Arms" y abrir una investigación por un posible delito de "promoción de la migración ilegal" a Italia después de que la oenegé rescatara a 218 inmigrantes que habían partido de Libia y se negara a entregarlos a un guardacostas libio.

Frente a esta seria acusación, que en Italia comporta castigos con entre 4 y 7 años de cárcel, la oenegé recibió el apoyo de las autoridades catalanas, así como de una quincena de eurodiputados del PSOE, PP, Podemos, Izquierda Unida, Iniciativa per Catalunya, Equo, BNG, ERC y PDeCAT.

A mediados de abril el juez instructor de la localidad siciliana de Ragusa, Giovanni Giampiccolo, ordenó liberar al barco pero proseguía las diligencias contra la ONG.

Será precisamente esa misma embarcación, un remolcador construido en Bilbao en 1974, de casi 37 metros de eslora y con capacidad para hasta 400 personas, la misma que hoy arriba al Puerto de Barcelona, escasa de combustible pero con el depósito lleno de esperanzas por una vida mejor.

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