La OCU recomienda no coger setas en el campo si no se conocen "muy bien" y no tomarlas en caso de duda

Europa Press

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 14:11

La Organización de Consumidores (OCU) ha recomendado no salir a coger setas al campo si no se conocen "muy bien", ya que hay ejemplares venenosos muy similares a los comestibles, y no tomarlas ni cogerlas en caso de duda.

"La única forma de saber si una seta es tóxica o no es conocerla muy bien, identificar su nombre y apellido o, lo que es lo mismo, la especie concreta a la que pertenece para saber si se puede comer o no", ha indicado el organismo.

En este sentido, ha aconsejado no consultar únicamente una guía, sino varias; coger sólo las setas que se conozcan a la perfección y no tomar nunca setas sin la garantía de que son comestibles. "Antes se debe consultar a un micólogo", ha agregado.

La OCU ha incidido en que no existen trucos para una identificación certera de las setas y que las fotos de las guías "no suelen ser una fuente fiable de información, puesto que tanto el color como el tamaño pueden cambiar según la zona donde crezcan". Así, ha sugerido que se recolecten sólo en zonas bien conocidas y no en lugares donde no se puedan reconocer las especies de la zona y cómo crecen allí.

Por otro lado, ha alertado de la existencia de creencias populares en este sentido, ya que "circulan demasiados mitos sobre cómo reconocer las setas tóxicas". "Ninguno de ellos es efectivo", ha resumido.

Así, la OCU ha avisado de que es falso que si están mordidas por animales sean comestibles. Pueden ser comestibles para algunos animales y tóxicas para los humanos, y no necesariamente tienen los mismos efectos. "Que estén mordidas o agusanadas no es indicador de seguridad", ha abundado.

Además, es falso que si se hierve la seta con una cuchara o un utensilio de plata y éste se vuelve negro la seta es tóxica, y si la plata se ennegrece es comestible. "Esto no tiene fundamento", ha resumido la OCU.

Por otro lado, es falso de igual manera que una seta sea tóxica si al cocer con ajos o cebollas oscurece y que deje de ser tóxica si se cuence o se pone en vinagre o salmuera. También es falso que las setas sólo son peligrosas curdas o poco cocinadas.

La OCU también ha indicado que es erróneo que únicamente son tóxicas las setas que cambian de color al partirlas. "Por ejemplo, los níscalos no son tóxicos y cambian de color al partirlos, mientras que la 'amanita falloides' no cambia de color y es tan tóxica que puede resultar mortal", ha informado el organismo.

Por último, ha hecho hincapié en que también es erróneo que las setas que crecen en la madera son siempre comestibles. "Ni todas son tóxicas ni todas pueden comerse", ha explicado la OCU.

La Organización de Consumidores también ha recordado que algunas comunidades autónomas y ayuntamientos disponen de servicios de análisis, a veces gratuitos, donde se puede comprobar "con total seguridad" si las setas son tóxicas. También algunas sociedades micológicas ofrecen en temporada un servicio de asesoramiento e identificación.

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