DÍA CUIDADORES

El 80 % de las personas cuidadoras no son profesionales

El 80 % de los cuidadores no son profesionales, sin embargo a diario tienen que actuar y decidir sobre situaciones que implican un gran esfuerzo y conocimiento de las necesidades de las personas mayores dependientes.,Estos son algunos de los datos que se han ofrecido en el acto para celebrar el Día Internacional de las Personas Cuidadoras, organizado por la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (Segg) y la Fundación Envejecimiento y Salud de esta sociedad, en colabo

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 15:14

El 80 % de los cuidadores no son profesionales, sin embargo a diario tienen que actuar y decidir sobre situaciones que implican un gran esfuerzo y conocimiento de las necesidades de las personas mayores dependientes.

Estos son algunos de los datos que se han ofrecido en el acto para celebrar el Día Internacional de las Personas Cuidadoras, organizado por la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (Segg) y la Fundación Envejecimiento y Salud de esta sociedad, en colaboración con Lindor, con el objetivo de reconocer la dedicación de los familiares a los mayores dependientes.

Un acto, que se ha celebrado por quinto año consecutivo, y que ha tenido lugar en la sede del Imserso, cuya directora general, Carmen Orte, ha destacado la labor de los cuidadores -la mayoría mujeres- que hacen "más que un trabajo".

Y hacen más que un trabajo porque tienen que actuar con empatía para comprender lo que le pasa a la persona cuidada, mantener una "escucha activa" y hacer a veces de mediadores con la familia o con los profesionales sanitarios.

Además, deben afrontar la sobrecarga física y emocional que supone la dedicación continuada al cuidado, enfrentarse a la pérdida paulatina de su autonomía y compaginar los cuidados con sus relaciones en el entorno familiar, laboral y social y el ocio.

"Las personas que cuidan se encuentran en una situación de soledad; pasan muchas horas con las personas que cuidan y necesitan compartir esa soledad con otras personas que realizan la misma función", según Orte.

Convertirse en cuidador supone un impacto emocional fuerte, pero además éste en muchos casos se olvida de su propio bienestar por satisfacer las necesidades del enfermo.

En España, 2,3 millones de personas son dependientes y requieren de ayuda de un cuidador, una persona que debería recibir formación e información para garantizar la continuidad y calidad de los cuidados, según han asegurado el presidente de la Segg, José Antonio López y el de la Fundación Envejecimiento y Salud de la sociedad, Iñaki Artaza.

Por eso, desde hace cinco años la Segg pone en marcha un curso en línea para cuidadores, con el fin de disminuir el desconocimiento y el miedo que tienen que sufrir cuando se enfrentan a la necesidad de cuidar y para crearles confianza de saber dar los cuidados.

En España, un 89 % de los cuidadores son mujeres de mediana edad, cuyos problemas más frecuentes suelen estar relacionados con la presión psicológica a la que están sometidas.

En ellas es habitual que manifiesten pérdida de energía, apatía, angustia, nerviosismo, depresión, trastornos del sueño y, a nivel físico, molestias digestivas, cefaleas y palpitaciones, según explica la directora de International Medical Institute de Vithas Internacional, Cecilia Almuiña.

Ahí es fundamental la labor del médico de familia a la hora de valorar la situación personal del cuidador en cada caso particular e intentar detectar y evitar posibles consecuencias negativas para su salud.

Los cuidadores, según la especialista, deben buscar apoyo, ya sea en el resto de miembros de la familia o en grupos de apoyo específicos de cuidadores, donde poder expresar sus sentimientos e inquietudes; tienen que reservar un poco de tiempo para sí mismo, y también aprender a reconocer, en caso que aparezcan, los sentimientos negativos y saber cómo controlarlos.

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