INMIGRACIÓN MEDITERRÁNEO (Crónica)

Joven español tras vivir experiencia de viaje en patera: Yo también lo haría

Ana Rodrigo.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 14:24

Ana Rodrigo.

Unai Canela, un adolescente español de 13 años, ha viajado a Senegal para vivir, junto a un joven de ese país que llegó a España en patera, los motivos por los que arriesgó su vida en el mar, y a su regreso reconoce: "Yo probablemente me intentaría ir también".

"Vine a Senegal para conocer y para entender cómo gente como Omar Sylla -uno de los menores inmigrantes que llegan solos a España- decide coger una patera sabiendo que arriesga su vida", relata este joven, que ha participado en un viaje, junto a otro adolescente español, Bruno de la Torre, de 14, para conocer por qué los migrantes se lanzan al mar con la esperanza de cambiar sus vidas.

La iniciativa es de Save the Children, que a través de la campaña "Se buscan familias", brindó a estos dos adolescentes la posibilidad de vivir ese trayecto migratorio en patera.

Omar se ha reencontrado con su familia en Senegal y en ese viaje de retorno temporal ha mostrado a los adolescentes españoles la playa en la que se subió hace 12 años a una patera de vivos colores rumbo a Europa.

"Llevábamos una semana y con las olas se nos rompió por debajo y entonces iba entrando agua; nosotros íbamos sacándola a la vez con cubos, y lo único que queríamos en ese momento era volver a ver la tierra donde fuera", explica Omar a los jóvenes.

El senegalés llegó a Tenerife. "Nos acogieron para llevarnos a un centro de internamiento, que era como un campo militar; era todavía menor de edad, pero no se preocuparon mucho por averiguar si en el grupo había menores o no", sigue explicando Omar.

Arriesgó su vida, pero ahora tiene una cosa muy clara: "Vivo en España y, si la única manera de volver a Senegal fuera coger una patera, no volvería jamás a mi país", sentencia el senegalés.

Unai y Bruno han conocido a la familia de Omar y reconocen a su vuelta, la sorpresa que les ha causado sus condiciones de vida.

"La familia de Omar cada día tiene que ir a buscar agua y no es un trayecto fácil. Su vida es bastante difícil comparada con la de Europa", señala Unai, mientras que Bruno destaca cómo pueden cocinar también "en un solo fogón y en un lugar tan simple".

"En estos días he podido entender que gente como Omar y otros chicos de su pueblo realmente tienen ganas de marchar en patera, pero como dice Omar, 'A uno, cuando hace el viaje, ya se le quitan las ganas'", afirma uno de los jóvenes españoles.

Reflexiona unos minutos y añade: "Si me encuentro por aquí por el pueblo con alguien que me dice que se va a ir, le intentaría decir que no se vaya, pero, si me pongo en su lugar, yo probablemente me intentaría ir también", reconoce Unai.

"Cómo tienen que ser las condiciones de vida de esta gente para que esté tan desesperada como para irse en un viaje tan arriesgado. Con esta experiencia cada vez que vea en la televisión llegadas de pateras con gente lo voy a comprender mucho mejor", apunta Bruno.

La madre de Omar, Kine Sarr, también se ha convertido en protagonista de este viaje.

"Cuando se marchó, yo me quedé muy preocupada", afirma, mientras limpia pescado. "Pasé noches enteras sin dormir, llorando y pidiendo por su regreso. No había manera de comunicarse con él. Yo prefería que estuviera en Senegal para estar con él".

Omar salió adelante y hoy trabaja en Madrid en el sector de la hostelería gracias al apoyo de asociaciones y particulares, pero denuncia la indefensión que sintió al llegar con una administración que le trató como adulto sin comprobar su edad.

Save the Children destaca que como Omar, miles de menores llegan solos a España cada año. Solo en patera, durante 2017 llegaron a España 2.177 menores no acompañados, casi cuatro veces más que en el año anterior.

"A pesar de la magnitud de las cifras, España sigue sin estar preparada para acoger a los niños y niñas que llegan solos y les condena a la invisibilidad y la exclusión", denuncia esta organización de defensa de la infancia.

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