COPE

La escasez de agua reduce más la tolerancia de las lagartijas ibéricas a las altas temperaturas que la falta de comida

Europa Press

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 12:16

La ausencia de agua en el ambiente afecta más a la tolerancia al calor de las lagartijas que la falta de comida, según un estudio liderado por el Museo Nacional de Ciencias Naturales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) cuyos investigadores recomiendan estudiar con más detalle la influencia de la disponibilidad de agua en la biodiversidad en relación con el cambio climático.

El trabajo, que se ha desarrollado en Castellón, Valencia, Madrid y Huesca, refleja que las lagartijas ibéricas, que están muy amenazadas por la disminución de las poblaciones de insectos de los que se alimentan y por el aumento de las temperaturas debido al calentamiento global.

El estudio muestra que la ausencia de agua para beber reduce la temperatura máxima que pueden tolerar estos animales. Por tanto, la previsión de menos precipitaciones y más sequía en el futuro supone una amenaza para estos reptiles ya que mermaría su capacidad para afrontar el cambio climático.

El investigador del MNCN y de la Universidad de Adelaide (Australia) Salvador Herrando, ha explicado que la temperatura corporal y la cantidad de agua que almacenan los tejidos están íntimamente relacionadas. Así, añade que para regular la temperatura del cuerpo, cualquier animal toma decisiones en función de la disponibilidad de agua, por ejemplo, buscando una sombra si no puede hidratarse.

"Teniendo esto en cuenta, en este estudio nos planteamos si la temperatura máxima que pueden tolerar las lagartijas ibéricas cambia en función de la disponibilidad de agua en el ambiente", señala Herrnado.

Para el experimento estudiaron poblaciones de lagartija roquera, Podarcis muralis, adaptada a ambientes húmedos en Castellón y Huesca; y lagartija colirroja, Acanthodactylus erythrurus, adaptada a medios secos en Valencia y Madrid.

"En el laboratorio, medimos la temperatura máxima que toleraban estas especies si podían comer y beber, o si solo comían" explica David Vieites, también investigador del MNCN.

"Para ambas especies observamos que, cuando solo disponen de comida, una población toleró de 3 a 4ºC más que la otra, el doble que en condiciones en las que hay tanto agua como comida. Esto implica que, en ausencia de agua, algunas poblaciones están peor adaptadas para soportar altas temperaturas que otras. Menos tolerancia térmica implica más riesgo de extinción ante el calentamiento global", señala Herrando.

De ese modo, concluyeron que revisando los estudios ecológicos publicados hasta la fecha, también evidenciaron que los efectos de la temperatura del aire sobre la tolerancia térmica se han estudiado cinco veces más que los efectos del agua en animales terrestres.

"Nuestros resultados recomiendan un mayor esfuerzo en investigar las repercusiones de la disponibilidad de agua potable en cómo la biodiversidad responde al cambio climático", concluye Vieites.

Radio en directo COPE
  • item no encontrado

En directo

Directo Poniendo las Calles

Poniendo las Calles

Con "El Pulpo"

Escuchar