Boletín

SANIDAD AMPUTADOS (Crónica)

Conseguir las prótesis adecuadas: la gran lucha de las personas amputadas

Contar con prótesis adecuadas para cada caso concreto es la principal reivindicación de las personas amputadas, que sienten en muchos casos "frustración" al tener que limitarse al catálogo cerrado que ofrece la sanidad española.,"Cuando desaparece nuestra piel, cuando nos amputan, solo podemos ceñirnos a un catálogo donde se excluyen las prótesis más modernas", explica en una conversación con Efe Nuria Rivas, presidenta de la Asociación de Personas Amputada

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 10:28

Inés Escario

Contar con prótesis adecuadas para cada caso concreto es la principal reivindicación de las personas amputadas, que sienten en muchos casos "frustración" al tener que limitarse al catálogo cerrado que ofrece la sanidad española.

"Cuando desaparece nuestra piel, cuando nos amputan, solo podemos ceñirnos a un catálogo donde se excluyen las prótesis más modernas", explica en una conversación con Efe Nuria Rivas, presidenta de la Asociación de Personas Amputadas y con Agenesias (ADAMPI-Aragón).

Y pone énfasis en que con la palabra "adecuada" se refiere a la mejor para cada persona y para sus aspiraciones: "No pedimos la prótesis más cara para todos, sino que se pueda valorar cuál es la más indicada para cada caso".

"Si quiero una prótesis que esté por encima, la puedo tener, pero pagando la diferencia. Y estamos hablando de miles de euros, hasta el punto de que puede llegar a costar 30.000", señala la presidenta de esta asociación, que agrupa en Aragón a un centenar de personas.

Además, critica que sean ellos mismos los que tienen que adelantar el pago hasta recibir la subvención de la Administración, que puede llegar a retrasarse años, con las consecuencias que eso conlleva para personas con escasos recursos o para familias con niños (con cambios mucho más periódicos).

Pero a esta lucha, se suma toda una labor de acompañamiento, atención psicológica y difusión protagonizada por esta asociación, que abandera dos valores- empatía y resiliencia- para mostrarse en la sociedad como un grupo más presente.

"Somos un colectivo que pasa muy desapercibido porque no somos excesivamente numerosos. Además, muchas veces, de alguna manera, vamos camuflados por las mangas largas, los pantalones o cojeando, y en realidad esa persona está amputada", relata Rivas.

En el año 2000 la zaragozana fue diagnosticada de osteosarcoma, un cáncer de huesos que afectó una de sus piernas. Al principio, los médicos lograron salvar la pierna con una prótesis interna pero en una segunda operación contrajo una infección que no sanaba.

Durante seis años luchó contra la infección, hasta que llegó el momento de tomar una decisión. Tal y como relata Rivas, su pierna se había convertido en un lastre, que le obligaba a permanecer ingresada "cada dos por tres" y que no le permitía hacer una vida normal.

Por ello, consideró que la amputación era la mejor opción: "Yo siempre digo que fui afortunada porque pude elaborar el duelo antes. Verlo como la mejor solución fue mi mejor regalo".

No obstante, reconoce que no todos los procesos son iguales. Algunos de sus compañeros que han sufrido un accidente de tráfico "pasan de estar bien a que les falte una extremidad".

Y es que, además de las enfermedades comunes, la asociación agrupa a personas amputadas debido a traumatismos, accidentes de tráfico y laborales, así como personas con agenesias, es decir, con una malformación en alguna de las extremidades.

Rivas relata que conocer a una persona con características similares y comprobar cómo se desenvuelve en la vida cotidiana, cómo se maneja y cómo vive su día a día supone una ayuda inmensa.

"Dentro de que es muy duro, cuando pasas algo así, lo que te imaginas a veces es un poco más oscuro de lo que luego realmente es", dice, y añade que todo depende de la capacidad de recuperación de la persona o de sus patologías asociadas.

Pero en líneas generales, asevera que la sensación es que tu vida puede llegar a ser más normal de lo que en un principio imaginabas y, además, pasar por una experiencia tan dura te lleva a un punto vital "al que no puedes llegar de otra manera".

Entre los nuevos proyectos de la asociación, se encuentra el del desarrollo de unas gafas de realidad virtual para paliar el dolor fantasma, dolor residual en el miembro amputado.

"Es una técnica en la que de alguna manera engañas al cerebro haciéndole ver que está la extremidad y con la que se ha demostrado que se puede reducir bastante este dolor fantasma".

Mientras, sus integrantes continúan su labor de formación y visibilización. Y, sobre todo, la de apoyo mutuo, para demostrar que después de una amputación es posible "sentir que tu vida puede ser igual de plena, e incluso más". EFE

iel/lsg/msr

1011650

Lo más