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MICHAEL SANDEL (Entrevista)

Sandel:La UE debe mejorar su democracia para limitar el populismo antieuropeo

Cuando habla de la Unión Europea lo hace como "un forastero cordial" y así el filósofo estadounidense Michael Sandel cree que la UE tiene que ser capaz de abordar un problema de "déficit democrático" para limitar la llamada de los sentimientos populistas antieuropeos.,Sandel (Minneapolis, 1953), profesor de filosofía política en la Universidad de Harvard y Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2018, participó esta semana en Madrid en el Diálogo

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 13:04

Carmen Rodríguez

Cuando habla de la Unión Europea lo hace como "un forastero cordial" y así el filósofo estadounidense Michael Sandel cree que la UE tiene que ser capaz de abordar un problema de "déficit democrático" para limitar la llamada de los sentimientos populistas antieuropeos.

Sandel (Minneapolis, 1953), profesor de filosofía política en la Universidad de Harvard y Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2018, participó esta semana en Madrid en el Diálogo de los Premios Nobel, organizado por las fundaciones Ramón Areces y Nobel, dedicado al futuro del envejecimiento.

La Unión Europea es cada día más vieja, lo que plantea desafíos como el futuro de los sistemas públicos de pensiones o el mantenimiento del estado del bienestar, pero ¿puede ser la inmigración una parte de la solución al envejecimiento?

"Creo que, en parte, sí", aunque no hay que ver la inmigración solo en términos económicos y cita "la contribución que los inmigrantes pueden hacer a la cultura, al aprendizaje mutuo, a la diversidad cultural y el pluralismo".

Sin embargo, en el mundo crecen el populismo, la xenofobia, los nacionalismos extremos y uno de los motivos es que durante "tres o cuatro décadas la mayor parte de los partidos políticos han aceptado un nuevo tipo de globalización liberal" que deja a la gente trabajadora "sin voz".

"El actual populismo de derecha y la xenofobia son -para Sandel- un intento de la gente que se ha sentido ignorada de tener un sentido de pertenencia".

Porque "no es suficiente decir que te ves como ciudadano global", eso es importante para algunos objetivos como el cambio climático, pero la ciudadanía global, "por sí misma, no basta para dar a la gente un sentimiento de pertenencia a una comunidad en particular".

Cuando se le pregunta hacia dónde se dirige la UE, indica que es una pregunta "importante" y que él habla como "un observador externo", "un forastero cordial", por eso lo que dice es su "impresión", pero puede "estar equivocado".

La UE "necesita hacer más para aumentar el sentido de participación democrática de sus ciudadanos", muchos de los cuales "sienten que sus opiniones no cuentan, que la Comisión Europea en Bruselas hace normas y leyes que afectan a sus vidas, pero que (ellos) no tienen ninguna voz".

Por eso la UE tiene que "encontrar la manera de implicar a sus ciudadanos, con un mayor grado de participación, en la toma de decisiones" y, a no ser que "pueda crear un mayor sentido de compromiso cívico" entre ellos, "seguirá haciendo frente a la crisis en la que se encuentra".

En muchos países europeos -recuerda- surgen partidos antieuropeistas entre cuyos argumentos "esgrimen que solo en el Estado nacional es posible tener democracia".

La UE tiene que "abordar ese problema que a veces se llama 'el déficit democrático' y que todavía no ha solucionado. Creo que es muy importante hacerlo para limitar la llamada de los sentimientos populistas antieuropeos".

Sandel habla eligiendo las palabras y quiere saber si lo que dice "tiene sentido" para la periodista además de conocer su opinión.

Se trata de uno de los intelectuales más relevantes de la actualidad, que destaca por la crítica de los excesos de la lógica del mercado y por promover el debate para la solución de los principales dilemas morales.

Una capacidad de debate y el uso del método de discusión socrática que han hecho de él uno de los profesores más seguidos del mundo. Su curso "Justicia" es la primera asignatura que Harvard difundió por internet y cientos de jóvenes llenan escenarios de todo el mundo para escucharle y reflexionar junto a él.

"La gente joven está hambrienta" de debates públicos "razonables y respetuosos" sobre los temas que importan: ética, política, justicia e injusticia, igualdad y desigualdad, "lo que nos debemos unos a otros como ciudadanos" y a Sandel eso le da "esperanza" en el futuro.

Una generación nativa en internet -que puede "ser un instrumento valioso para el debate público" si se usa "de manera reflexiva"- y en las redes sociales con las que es más crítico, pues "en su mayor parte perjudican" esos debates.

El "único mensaje real" que se puede enviar en unos pocos caracteres son "eslóganes o insultos. Desafortunadamente tenemos un ejemplo de ello con el presidente (estadounidense, Donald) Trump, que manda insultos cada día en Twitter".

Un presidente que "desafortunadamente hay probabilidades de que sea reelegido", indica el pensador, para quien el éxito de la alternativa demócrata dependerá de si "encuentra la manera de volver a sus raíces, como partido de la clase trabajadora y la clase media, antes que de las élites, la globalización neoliberal y Wall Street".

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