HISTORIA HUIZINGA

Recogidas en un libro las conferencias que Huizinga dio en Santander en 1934

Alfredo Valenzuela

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 12:14

Alfredo Valenzuela

Las cuatro conferencias que el maestro de historiadores Johan Huizinga dio en Santander en el verano de 1934, invitado por Ortega y Gasset, han sido recogidas en libro bajo el título "La Ciencia Histórica" con una introducción del catedrático de Historia de la Universidad de Sevilla, Manuel Moreno Alonso.

Autor del famoso estudio "El otoño de la Edad Media", que supuso una renovación de los estudios historiográficos, Huizinga nació en Holanda 1872 y murió en Austria confinado por los nazis, que lo hicieron pasar antes por un campo de concentración, tal vez en pago por haber previsto el cataclismo al que conducirían los totalitarismos y por haber sido un denunciante del nacionalismo.

Estas cuatro conferencias, que en esta edición de la editorial Renacimiento ocupan unas 130 páginas, fueron dictadas en la Universidad de Verano de Santander entre el 23 y 27 de julio de 1934, y ese mismo año fueron publicadas por la "Revista de Occidente" y, por la relevancia de su autor, traducidas al inglés, el alemán y el italiano.

Un joven Julián Marías asistió a aquellas conferencias --también estuvieron presentes futuros historiadores como José Antonio Maravall y Luis Díez del Corral-- y dejó testimonio en sus memorias del ambiente intelectual que se vivió aquel verano en la Universidad de Verano, creada el año anterior.

Aquel verano pasaron por la Universidad de Santander --cuyo secretario general era Pedro Salinas-- Miguel de Unamuno, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Jorge Guillén, Jacques Maritain, Erwin Schrodinger y Wolfgang Kohler, además del historiador Huizinga.

Las conferencias del historiador trataron sobre el desarrollo de la ciencia histórica desde comienzos del siglo XIX, la primera, sobre el proceso del conocimiento histórico, la segunda, sobre "La idea histórica" y, la última, sobre el valor de la Historia para la "cultura actual".

Entre las ideas recogidas en estas cuatro conferencias, Moreno Alonso destaca en su introducción a esta edición de "La Ciencia Histórica" que "las cuestiones que plantea la Historia dependen de la preocupación intelectual, de la actitud cultural, con las cuales un pueblo se acerca al pasado", de ahí que Huizinga considerara la historia como una ciencia "eminentemente inexacta".

También señala Moreno Alonso que para el historiador holandés el pasado "resulta mucho más semejante al presente de lo que se había creído".

En su introducción, un breve ensayo de sesenta páginas, Moreno Alonso aborda la trascendencia de los estudios de Huzinga y traza un perfil biográfico del historiador, quien al final de sus días y aconsejado por su esposa, aun sin disponer ya de su biblioteca por el confinamiento al que le sometieron los nazis, escribió unas páginas autobiográficas en las que confesó que su actividad científica y literaria no poseyó nunca el carácter de una lucha:

"Las cosas sobre las que he trabajado o sobre las que he escrito no se me han presentado nunca como problemas a afrontar o resolver", dejó escrito.

Según Moreno Alonso, "el gran historiador vio en la violencia y el nacionalismo las dos grandes amenazas de nuestra civilización" y se percató de que "la sucesiva aparición del comunismo, el fascismo y el nazismo" podrían destruir Europa por rechazar el ideal democrático en favor de "abstracciones imprecisas" como "el Pueblo", "la Clase" o "la Providencia".

Para Moreno Alonso, Johan Huizinga entendió siempre la Historia como "un saber crítico" y llegó a la conclusión de que "valía la pena de la defensa de la libertad y de la civilización cristiana frente a la claudicación de cientos de intelectuales ante la tentación totalitaria".

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