De momento no partirán trenes internacionales.

La policía húngara se retira de la estación de Budapest

La policía húngara se ha retirado de la entrada de la estación Keleti de Budapest y decenas de refugiados que aguardaban a las puertas han entrado a la carrera en la terminal.

Varios niños en las vías de la estación Keleti. Reuters

Varios niños en las vías de la estación Keleti. Reuters

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Tiempo de lectura: 2' Actualizado 14:35

Desde el pasado martes, las fuerzas de seguridad húngaras tenían bloqueada la entrada a la estación, en cuyos aledaños acampan más de mil refugiados que esperaban para embarcar hacia el oeste de Europa. Apenas se retiró la policía esta mañana, los refugiados se lanzaron a los andenes para subir a un tren que los lleve a Austria y Alemania, pero un portavoz de la compañía estatal de ferrocarriles húngara MÁV advirtió de que no partirán trenes con destinos fuera del país, sino solo convoyes hacia el norte de Hungría. Según pudo comprobar Efe, el caos se apoderó de la estación y un tren con destino previsto a la ciudad de Sopron, en el noroeste del país, junto a la frontera con Austria, quedó rápidamente abarrotado. Los refugiados intentaban a toda costa subir, apretándose unos a otros, y en un vagón se desató una pelea con individuos que se pegaban con cinturones. Un empleado de MÁV aseguró a Efe que por el momento y hasta nuevo aviso el tren no va a salir. Anoche, las autoridades informaron a los miles de refugiados reunidos allí que solo podrán continuar su viaje después de su registro, para lo que deberán ir a algunos de los campamentos de acogida, todos fuera de la capital, informó el portal "hvg". La gran mayoría de los refugiados no quiere quedarse en Hungría, sino seguir hacia países más ricos de Europa, como Austria o Alemania. Por otro lado, la policía húngara informó hoy de que ayer se interceptaron a 2.061 refugiados, entre ellos 353 menores, que entraron en Hungría y de que se iniciaron procesos legales contra 9 personas por tráfico ilícito de personas. El Parlamento de Budapest comenzará hoy los debates sobre unos proyectos de ley presentados por el Gobierno para endurecer la legislación sobre la inmigración. Estas leyes, entre otros, castigarán con penas de hasta 3 años de cárcel el cruce ilegal de la frontera, crearán zonas de tránsito cerradas en la frontera y abrirán las puertas a la movilización del ejército en la defensa de las fronteras. Mientras, anoche miles de húngaros participaron en una marcha en contra de estos proyectos del Gobierno del conservador Viktor Orbán. Se espera que el Parlamento apruebe estas leyes a más tardar la semana próxima. Por otra parte, se espera que Orbán se reúna hoy en Bruselas con la cúpula de la Unión Europea (UE) para tratar el asunto de la inmigración. En lo que va del año, Hungría interceptó más de 150.000 refugiados provenientes de países en conflicto, como Siria, Afganistán o Pakistán. La crisis creada por la llegada masiva de refugiados a Hungría será tratada hoy en Bruselas, en una reunión del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, con las máximas autoridades de la UE.

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