TOROS | Tres orejas en Huesca

Perera y su clase

Miguel Ángel Perera fue el diestro más aventajado en la tercera de feria de Huesca cosechando tres orejas, demostrando su gran toreo y saber entender a los toros, además de su valentía. Talavante paseó una oreja.

Salida a hombros de Miguel Ángel Perera este lunes en Huesca. EFE

Salida a hombros de Miguel Ángel Perera este lunes en Huesca. EFE

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Huesca, lunes 12 de agosto de 2013. 3ª de Feria. Tres cuartos de plaza. Toros de Jandilla, el tercero con el hierro de Vegahermosa, bien presentados, nobles pero mansos y sin fuerzas. Finito de Córdoba, silencio en ambos. Miguel Ángel Perera, oreja y dos orejas. Alejandro Talavante, palmas y oreja.Menos mal que los toreros de la corrida eran de lo mejorcito y saben lo que se traen entre manos, porque de lo contrario, con los toros de Jandilla, de muy poco juego por pocas fuerzas y mansedumbre, la tarde hubiera sido insufrible."Finito de Córdoba", que tuvo el peor lote, no hizo a penas nada en el primero al que era muy difícil sacarle un pase, ya que era un inválido y se caía a cualquier movimiento que hacía, en una faena breve.En el cuarto, que mejoró poco al anterior, tampoco hizo nada y si a eso se añade lo poco afortunado que estuvo con la espada, se quedó todo en un intento y un despropósito, con la consiguiente decepción para todos.Miguel Angel Perera hizo una buena faena al primero que le tocó en suerte, con pases templados y pases de largo recorrido. Dio tiempo al toro para respirar y coger aire, y le supo sacar provecho de lo poco que tenía.En el quinto salió dispuesto a abrir la Puerta Grande, y desde el comienzo de la lidia dio un recital de pases de todo tipo. Se arrimó al toro, y le sacó cuanto quiso a pesar de no ir muy sobrado de fuerzas.Perera mostró la clase que tiene en todas las facetas, muy valiente y llevando al toro con mimo hasta el final de la faena con pases templados, vistosos y elegantes. La entera que hizo rodar al astado le valió para concederle las dos orejas, y poder así abrir la ansiada Puerta Grande.Alejandro Talavante, que sabe y quiere, y que además puso mucho interés en los dos toros que le tocó, tampoco tuvo fortuna. En el primero, que mostró buenas maneras, porque falló con la espada, y en el segundo porque no se le podía sacar mucho provecho a un toro soso y sin ganas, y aún así su trabajo fue premiado con una oreja.

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