DESAPARECIDA SECTA

Patricia Aguilar se reencuentra con su padre en Perú

La familia ha declarado mediante un comunicado que el encuentro fue "muy bueno", y que todas las autoridades están colaborando para traer a Patricia a España "en la mayor brevedad posible"

Patricia Aguilar

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 15:01

La joven ilicitana Patricia Aguilar, liberada hace unas semanas en Perú después de ser captada por el líder de una presunta secta, se ha reencontrado con su padre en ese país gracias a las gestiones del Ministerio peruano de la Mujer, los servicios sociales y los psicólogos que llevan el caso.

Así lo ha informado la familia de Patricia Aguilar en un comunicado, en el que también ha asegurado que ese reencuentro fue "muy bueno", donde la joven y su padre, Alberto Aguilar, que viajó en junio a Perú para ayudar a las autoridades a buscarla, pudieron darse un abrazo y conversar durante un largo espacio de tiempo. Además, Patricia Aguilar habló con su madre y su hermano a través de videollamada e, incluso, llegó a interesarse por el estado del resto de la familia, aunque en un principio se pensó que después de más de un año en la secta pudiera rechazarlos.

Desde su liberación, la joven permanece en un albergue de acogida del Ministerio de la Mujer de Perú, donde tanto ella como su bebé están siendo atendidas de la desnutrición que sufrieron durante su estancia en una especie de cuadra en mitad de la selva peruana. Ahora se encuentran "mucho mejor, tanto ella como la bebé, de la que no se separa ni un segundo y que presenta orgullosa y muy cariñosa a sus padres", según la familia.

En la actualidad, la familia depende de trámites administrativos para que Patricia y el bebé puedan volver a España, acompañadas de Alberto Aguilar, aunque confía que se realicen con "máxima urgencia". Respecto a esto, fuentes de la familia han explicado que el principal problema es que ningún médico asistió el parto de Patricia Aguilar, por lo que no se ha podido realizar un certificado médico para el registro de la bebé. Debido a ello, han señalado que deben esperar 60 días (el plazo finaliza el último día de julio) para poder registrar al bebé y continuar con los trámites oportunos para poder viajar a España.

Han destacado que el Ministerio de la Mujer, el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil de Perú, el Consulado español y el Ayuntamiento de Elche "están colaborando para que todas las gestiones necesarias se hagan en la mayor brevedad posible" y poder "traer a Patricia y a su bebé cuanto antes a España" siguiendo los consejos de los psicólogos especialistas en captaciones. También han agradecido al Ministerio de la Mujer "el trato y la profesionalidad con el que está llevando el caso", ya que, gracias a ellos, "Patricia evoluciona favorablemente". Igualmente, han hecho un llamamiento a los organismos de los que dependen los próximos trámites para la vuelta de Patricia y su bebé para que sean realizados en la mayor brevedad posible y así poder seguir ofreciéndole a la joven ayuda especializada en España en un ambiente familiar y estable para ella y su hija.

La joven se fue de casa el 7 de enero de 2017, después de que el líder de una presunta secta, ya detenido, supuestamente la convenció a través de internet para que huyera a Perú y se uniera a él. Al parecer, este hombre la fue enamorando desde que ella tenía 16 años -aprovechando que Patricia había sufrido la pérdida de un familiar con el que estaba muy unida- hasta los 18, cuando abandonó su hogar. La joven fue encontrada el pasado 4 de julio, sola y al cuidado de varios menores, entre ellos su bebé de un mes, en una casa ubicada en una zona considerada peligrosa de la selva de Perú, como resultado del operativo desarrollado desde la Fiscalía de Tratas de aquel país. Todos ellos se hallaban en condiciones insalubres y los más pequeños estaban sin escolarizar.

A varios kilómetros de allí fue localizado y capturado en una habitación el líder de la presunta secta, Félix Steven Manrique, junto a otras dos mujeres, una de ellas embarazada de ocho meses, muy delgadas y con signos de violencia. El padre de Patricia ya estuvo en Perú en enero pasado y en junio volvió a viajar allá para ayudar a la Policía a buscar a su hija.

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