Normalización de las relaciones bilaterales

Obama y Raúl Castro celebran en la ONU su segunda reunión bilateral

Este encuentro sigue al que ambos mantuvieron en Panamá en abril en el marco de la Cumbre de las Américas, el primero en más de cinco décadas.

Ambos mandatarios han mantenido un encuentro cordial y han hablado de la visita del Papa a Cuba y EE.UU. Reuters

Ambos mandatarios han mantenido un encuentro cordial y han hablado de la visita del Papa a Cuba y EE.UU. Reuters

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Los dos mandatarios intervinieron el lunes, ante la Asamblea General de Naciones Unidas y ambos abordaron el embargo económico que pesa sobre la isla y que solamente el Congreso de Estados Unidos puede levantar por completo. En su discurso, Obama se mostró convencido de que el cambio llegará a Cuba, al defender la política de acercamiento emprendida el pasado diciembre y que resultó en el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la reapertura de embajadas en Washington y La Habana en julio. "Estoy seguro de que el Congreso (de Estados Unidos) levantará inevitablemente un embargo que ya no debería estar ahí", enfatizó. También admitió que aún tiene "diferencias con el Gobierno cubano" y que Estados Unidos "seguirá defendiendo los derechos humanos" en la isla. Por su parte, Castro reiteró en su intervención que el "largo proceso de normalización de las relaciones" con Estados Unidos culminará cuando, entre otras medidas, el país norteamericano devuelva la base de Guantánamo y pague compensaciones por el embargo. La normalización de los vínculos con Estados Unidos acabará cuando, entre otras medidas, "se ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba", destacó Castro. También "cuando se devuelva a nuestro país el territorio ocupado ilegalmente por la Base Naval de Guantánamo, cesen las transmisiones radiales y televisivas y los programas de subversión y desestabilización contra Cuba y se compense a nuestro pueblo por los daños humanos y económicos que aún sufre", agregó. Como cada año desde hace más de dos décadas, Cuba está impulsando en la Asamblea General de la ONU una resolución crítica con el embargo y que pide su fin, un texto que habitualmente obtiene un respaldo mayoritario y siempre el voto en contra de Estados Unidos. El Gobierno de Estados Unidos adelantó esta semana que aún no ha tomado una decisión sobre cómo votará en octubre ante ese documento, lo que ha alimentado las especulaciones acerca de que, por primera vez, podría optar por abstenerse. Mientras, funcionarios de los dos países iniciaron ayer los primeros contactos, a puerta cerrada en La Habana, para normalizar el servicio aéreo. Además, representantes del "lobby" agrícola de los estados de Arkansas y Carolina del Norte se encuentran de visita en Cuba para explorar posibilidades de negocio y la secretaria de Comercio estadounidense, Penny Pritzker, viajará a La Habana los días 6 y 7 de octubre. La semana pasada entraron en vigor nuevas normas adoptadas por el Gobierno de Estados Unidos que amplían a sus ciudadanos las facilidades para viajar, hacer negocios, enviar remesas y prestar servicios de telecomunicaciones en Cuba, aunque el turismo sigue prohibido.

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