ECLIPSE LUNAR (Crónica)

La luna de sangre se muestra tímida en el madrileño Parque de Pradolongo

Ana Márquez

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 23:27

Ana Márquez

El espectáculo de la "luna de sangre" se ha convertido en Madrid, más que en una visión astronómica, en una fiesta ambientada por la música house en la que el eclipse, que se ha mostrado tímido, ha sido la excusa para reunirse en el Parque de Padrolongo.

El eclipse lunar que se ha presenciado hoy ha sido el más largo en lo que va de siglo, con una duración de 102 minutos y visible en toda España, pero además en el Parque de Padrolongo de Madrid -una zona despejada, con algo menos de contaminación lumínica que el resto de la ciudad- ha estado guiado por la música electrónica del artista Miguel Barros, más conocido como Pional.

Este evento, dentro de la programación de los Veranos de la Villa que promueve el Ayuntamiento de Madrid, ha estado ambientado con música house y los asistentes han acudido con mantas y neveras, como bien recomendaba el consistorio en su programa de verano.

A pesar de que el eclipse comenzaba a hacerse visible en Madrid a partir de las nueve y media, en el Parque de Pradolongo se ha hecho esperar, porque los asistentes, orientados hacia el escenario de la música, no han caído en la cuenta de que la luna salía a sus espaldas, pequeña pero roja.

Hasta que se han percatado de que la luna aparecía detrás de ellos en las colinas que rodeaban el lago y el escenario se preguntaban "¿pero dónde está?" o "a ver si desde aquí no se va a ver".

Las centenares de personas que han acudido a la contemplación colectiva del eclipse la han convertido en una cena popular con pizzas, tortillas de patatas en cestas de cámping y, los más apañados, han acudido con sillas de playa para encontrar un hueco entre las colinas de césped colapsado por las toallas.

Alrededor del lago se han congregado las personas que han preferido disfrutar del eclipse más tranquilos, con la música lejana, algunos acompañados de sus perros.

Mientras los que han acudido a escuchar la música electrónica y house se han reunido en el templete donde Pional ha pinchado en directo con un juego de luces de tonos blancos y rojizos al ritmo de sus bases.

El eclipse lunar más largo del siglo XXI, cuya fase total ha sido visible hasta las 23:13 hora peninsular, ha sido contemplado por cientos de madrileños en este parque, que se sitúa al sur de la ciudad.

El color rojizo de la Luna se debe a que la atmósfera actúa como un filtro de la luz solar eliminando los tonos azules, de la misma manera que de día nos hace ver amarillo el Sol, cuando en realidad su luz es blanca pues emite cantidades similares de todos los colores del espectro.

Las observaciones de esta noche no se limitan a nuestro satélite natural, sino que incluyen a varios cuerpos del Sistema Solar como Júpiter, Saturno o Marte, planeta éste último que se encuentra en la mejor posición desde hace quince años, por los que es posible verlo más grande y con mayor claridad.

Algunos despistados han acudido con gafas de protección, como si se tratase de un eclipse solar, donde hay que protegerse. Sin embargo, en un eclipse lunar se puede mirar directamente al cielo, pero siempre buscando un lugar oscuro y con el horizonte despejado.

Aunque el Parque de Pradolongo no ha parecido el lugar más idóneo para ver la luna, la música ha guiado el resto de la noche.

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