PALEONTOLOGÍA PREHISTORIA

Los homininos competían con los animales por la comida hace un millón de años

Los homininos mantenían una "alta competencia" con los animales hace un millón de años para conseguir comida, según revela un estudio, que desmonta la imagen tradicional de que los homininos del Paleolítico Inferior eran como carroñeros que ocupaban un escalón bajo en la cadena trófica.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 19:58

Los homininos mantenían una "alta competencia" con los animales hace un millón de años para conseguir comida, según revela un estudio, que desmonta la imagen tradicional de que los homininos del Paleolítico Inferior eran como carroñeros que ocupaban un escalón bajo en la cadena trófica.

Así lo constata la primera tesis doctoral centrada en el yacimiento del Barranco de la Boella de La Canonja (Tarragona), elaborada por el arqueólogo del Instituto Catalán de Paleontología Humana y Ecolución Social (IPHES), Antonio Pineda.

Según el estudio, hace cerca de un millón de años el Barranco de la Boella era una amplia zona al aire libre, en un entorno abierto donde los estudios paleoecológicos y geológicos sugieren la presencia de grandes masas de agua y recursos de interés para las diferentes comunidades de animales y los homininos.

La tesis doctoral demuestra que los homininos, que estarían acostumbrados a convivir en entornos con otros carnívoros, eran capaces de sobrevivir en contextos altamente competitivos, donde posiblemente encontraban recursos, muchos y muy variados, y que también interesaban a los animales.

La tesis evidencia un éxito de estos homininos en entornos de alta competencia con otros depredadores.

"Esto se suma a otros estudios que han defendido un rol importante de los homininos en la cadena trófica desde sus orígenes y da visibilidad a su capacidad de sobrevivir en entornos de altos riesgos", ha explicado Pineda, autor de la tesis, dirigida por Palmira Saladié, investigadora del IPHES.

A estas conclusiones ha llegado gracias a análisis zooarqueológicos (fósiles de fauna) y tafonómicos (como se forma un yacimiento) de los restos faunísticos de tres conjuntos del Paleolítico Inferior de la península Ibérica: la Mina y el Forn, en el Barranco de La Boella, y Torralba (Soria), este último fechado en 200.000 años y de características paisajísticas similares al de La Canonja.

Pineda ha estudiado los perfiles anatómicos esqueléticos de los animales ya que, a partir de diversas investigaciones actuales se sabe que los diferentes niveles de competencia entre depredadores dejan huella en los elementos óseos que sobreviven al consumo del carnívoros.

A partir de aquí se puede inferir cómo eran este entornos a los conjuntos del Barranco de La Boella y Torralba.

"Los homininos no habitaban estos espacios, pero sí eran emplazamientos cercanos a sus hábitats, lugares por donde se movían en la búsqueda de recursos cárnicos, vegetales, materia prima para la fabricación de herramientas...)", ha afirmado Pineda, que ha desarrollado su tesis en poco más de tres años.

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