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LUNA ANIVERSARIO (Crónica)

Los astronautas regresaron a la Tierra y los niños jugaron en la Luna

Después de un increíble viaje, los astronautas del Apolo 11 regresaron hace hoy 50 años a la Tierra convertidos en héroes para adultos y niños. Unos niños que pudieron soñar con ir a la Luna mientras jugaban a ser Armstrong, Aldrin y Collins.,El ser humano pisó la Luna y muchos de los que vieron con ojos infantiles aquel momento en televisores en blanco y negro recibieron de los Reyes Magos o por su cumpleaños juegos inspirados en aquella hazaña.,"LEM 200.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 10:54

Carmen Rodríguez

Después de un increíble viaje, los astronautas del Apolo 11 regresaron hace hoy 50 años a la Tierra convertidos en héroes para adultos y niños. Unos niños que pudieron soñar con ir a la Luna mientras jugaban a ser Armstrong, Aldrin y Collins.

El ser humano pisó la Luna y muchos de los que vieron con ojos infantiles aquel momento en televisores en blanco y negro recibieron de los Reyes Magos o por su cumpleaños juegos inspirados en aquella hazaña.

"LEM 200. Encuentro espacial" o "Rescate espacial" son ya casi reliquias -aún se pueden encontrar en manos de anticuarios y coleccionistas- que en los años 70 sacó al mercado la juguetera Congost, fundada en 1963 por el ingeniero industrial catalán Lluis Congost y hoy reconvertida en marca de productos de plástico.

Con mucho de imaginación y diseño, aquellos juegos hechos de plástico, imanes y hojalata -a nadie parecía importarle que pudiera ser un material peligroso a ciertas edades-, ocuparon horas de juego y sueños de un futuro en el espacio.

El "LEM 200" era una tributo a la llegada a la Luna y a uno de los muchos momentos delicados de la misión del Apolo 11. Además, su diseño casi le hacía parecer un objeto de decoración.

El módulo lunar empleado por Neil Armstrong y Buzz Aldrin se llamaba "Eagle" (Águila), aunque su denominación genérica era LEM (Lunar Excursion Module). Una parte de ese aparato fue el que usaron para volver al espacio, donde fue interceptado y acoplado por el módulo de mando Columbia, donde Michael Collins se había quedado orbitando la Luna.

De la imaginación de Congost surgió aquel "Encuentro espacial", formado por una base de la que salía un tubo de plástico que culminaba en la Luna. Gracias a una varilla incrustada en el satélite, un LEM, realizado a una escala imposible, esperaba colgado en el vacío.

Si había suerte y destreza con el gran mando que imprimía el movimiento, el Columbia, que orbitaba sobre la Luna, también gracias a una varilla, lograba interceptar y retener con un imán al "Eagle", mientras una Tierra diminuta situada en un plano superior servía de contrapeso. ¡Y todo ello sin pilas!

Más aún, el juego incluía un pequeño desplegable donde, junto a la fotografía oficial hecha por la NASA de los tres astronautas, se contaba la aventura de -decía- "los héroes del espacio".

Y si se podía rescatar al LEM, nada impedía hacer lo mismo con los astronautas una vez en tierra y flotando en el módulo de mando sobre las aguas de Hawái.

Esa era la misión de "Rescate espacial", en el que había que dirigir un helicóptero que se controlaba en velocidad, altura y ruta, gracias a tres mandos, mientras daba vueltas sobre un tablero.

Hacía falta mucha habilidad y horas de entrenamiento para descender a por cada uno de los astronautas, que quedaban colgando de una cuerda con imanes salida del helicóptero, y llevarlos volando hasta la barca de salvamento, donde cada uno tenía un sitio preciso, para finalmente volver al helipuerto.

Pero la Unión Soviética también llegó a la Luna, eso sí con robots, gracias al programa Luna. Un juguete llamado "Lunajod 200" (Congost) tomaba su nombre del primer vehículo enviado en 1970 por los soviéticos con fines de exploración. El objetivo era hacer descender el módulo y una vez en tierra salía el vehículo que tenía que recolectar muestras lunares con un imán.

Los sueños lunares también tomaron forma de muñecos pensados para los chicos; en aquella época no estaba previsto que a una niña también le gustase jugar a "indios y vaqueros". En 1969 ya se podía jugar con el Madelman astronauta, que estaba inspirado en los trajes de la película de Stanley Kubrick "2001: Una odisea del espacio".

Un juguete que acabó siendo un rareza para coleccionistas. Uno de esos muñecos se subastó en 2007 por la nada despreciable cifra de 3.200 euros.

Los Geyperman, aquellos aguerridos hombretones con una cicatriz en la mejilla, también tuvieron su traje de astronauta completamente plateado, pero eso fue cuando en España ya llevaban el nombre de Gi Joe.

Pero no todo son recuerdos de una infancia lejana. El 50 aniversario del primer alunizaje ha sido celebrado por Lego con una réplica del "Eagle" -realizado con asesoramiento de la NASA- sobre la Luna, donde no falta ni la famosa huella de Armstrong.

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