MEMORIA HISTÓRICA (Previsión)

Leandro Preixens, rescatado de fosa común, descansará al fin junto a esposa

Lleida, 31 jul (EFE).- Leandro Preixens tenía 60 años cuando, el 26 de diciembre de 1938, murió en plena Guerra Civil a causa de la explosión de un obús y fue enterrado en una fosa común. Ochenta años después, sus restos han sido identificados con pruebas de ADN y su familia podrá cumplir su deseo de enterrarle junto a su mujer.,Leandro Preixens Torrebadella es una de las víctimas de la Guerra Civil española encontrada en la fosa común de El Soleràs (Lleida), la más grande que la Generalitat ha

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 11:03

Leandro Preixens tenía 60 años cuando, el 26 de diciembre de 1938, murió en plena Guerra Civil a causa de la explosión de un obús y fue enterrado en una fosa común. Ochenta años después, sus restos han sido identificados con pruebas de ADN y su familia podrá cumplir su deseo de enterrarle junto a su mujer.

Leandro Preixens Torrebadella es una de las víctimas de la Guerra Civil española encontrada en la fosa común de El Soleràs (Lleida), la más grande que la Generalitat ha abierto hasta el momento.

Según ha explicado a Efe Josep Maria Ruestes Preixens, nieto de Leandro Preixens, toda la familia intuía que su abuelo podría estar enterrado en esa fosa común, pero, hasta ahora solo eran conjeturas.

En una de las visitas de Josep Maria al pueblo de El Soleràs, comprobó que "estaban removiendo la tierra" en el antiguo cementerio y el ayuntamiento le confirmó lo que esperaba la familia durante años: estaban intentando identificar los restos encontrados en la fosa común.

Josep Maria Ruestes, que nació 10 años después de la muerte de su abuelo y que ahora tiene 70 años, manifestó su interés por querer saber si realmente su abuelo había sido enterrado allí, e inició el proceso para confirmarlo inscribiéndose en una lista de familiares del Departamento de Justicia.

Finalmente, tras una prueba de ADN del propio Josep Maria y del bisnieto de un hermano de Leandro, la familia Preixens Torrebadella ha podido conocer que su familiar estaba enterrado en la fosa común durante todos estos años.

No hay demasiado margen para la duda, ya que los resultados de la prueba de ADN han dado un 99,92 % de compatibilidad de Josep Maria con los restos encontrados. En el caso del bisnieto del hermano de Leandro, la compatibilidad ha alcanzado hasta el 99,99 %.

"He sentido una gran satisfacción al poder identificar a mi abuelo en la fosa común de El Soleràs, sobre todo por cómo se sentirían mi abuela, que falleció en 1961, y por mi madre, que murió hace 37 años", ha explicado Josep Maria Ruestes.

Y es que su abuela siempre había querido saber dónde estaba el cuerpo de su marido para poder despedirlo y enterrarlo dignamente.

"Ella tenía mucha pena de no poder enterrarlo en un sitio donde supiera con certeza que estaba allí. Lo intuían, pero no era del todo seguro", explica Josep Maria Ruestes.

En este sentido, ha animado a todas las familias que se encuentren en la misma situación en Cataluña a que se pongan en contacto con el Departamento de Justicia.

"Al final del recorrido sientes una inmensa satisfacción. Es muy importante que lleven a cabo este tipo de trabajos para familias como la nuestra", afirma Ruestes.

Aunque a la familia ya le han confirmado que Leandro Preixens está enterrado en la fosa común de El Soleràs, todavía no han recuperado sus restos.

Según ha explicado su nieto, será después del verano cuando, finalmente, la familia reciba los restos del hombre y, una vez los tengan, los depositarán en el mismo lugar en el que está enterrada su mujer.

Leandro Preixens era un payés de la comarca leridana de Les Garrigues que fue alcanzado por la onda expansiva de un obús, aunque él no combatía en la guerra debido a su avanzada edad.

No obstante, su nieto explica que sí luchó en la Guerra de Cuba y fue un superviviente de aquella contienda.

La fosa de El Soleràs, dividida en 8 fosas diferentes, estaba ubicada en el recinto antiguo del cementerio del pueblo.

La mayoría de exhumaciones corresponden a soldados republicanos que murieron en un hospital de campaña instalado en el pueblo. Asimismo, se han encontrado los cuerpos de 25 soldados del bando nacional y algunos civiles, entre ellos, Leandro Preixens.

Gracias a testimonios orales, consta que el hospital estaba en un edificio próximo a la fosa y que los mismos vecinos se encargaban del traslado de los soldados muertos al cementerio viejo, de noche, con un carro arrastrado por una mula.

El Soleràs es un pueblo que en la Guerra Civil quedó a medio camino entre el frente del Ebro y el del sur del Segre. Fue un punto logístico muy relevante entre los meses de julio y diciembre de 1938 porque el gobierno de la República ubicó la atención sanitaria de los heridos entre estos dos frentes.

En enero de 1939 la zona cayó en manos del bando nacional, que aprovechó el espacio y la infraestructura para enterrar allí a sus soldados muertos en las batallas de la zona.

La Generalitat ha abierto las dos fosas más grandes excavadas hasta ahora en Cataluña en cuanto al número de personas enterradas, la de El Soleràs y la de Miravet (Tarragona).

En total, se han exhumado los restos de 146 personas de El Soleràs y más de un centenar de Miravet.

Desde que hace un año se pusiera en marcha el Plan de Fosas de la Generalitat, se ha multiplicado por 4 el número de restos recuperados desde la Transición.

En cifras absolutas facilitadas por el Departamento de Justicia, desde 1977 en Cataluña se han exhumado los restos de 339 personas, y de ellas 281 lo han sido este último año.

Lo más