ESPAÑA | Con Gobierno, partidos y agentes sociales

Griñán pide a Rajoy que abra una "mesa de diálogo"

El presidente andaluz y presidente del PSOE advierte al presidente del Gobierno que, si no lo hace, "con su equivocación pasará a ser el único responsable de la destrucción de cientos de miles de esperanzas y esa será su herencia".

Griñán durante su discurso en un desayuno de trabajo.EFE

Griñán durante su discurso en un desayuno de trabajo.EFE

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"Hay que convocar a todos. Éste es un momento en el que hay que jugársela. Piensa el señor Rajoy que no haciendo nada más que esperar será suficiente; se equivoca", ha argumentado José Antionio Griñán, para quien "si Rajoy puede esperar, la mayoría de los españoles no pueden".El presidente andaluz, que ha hecho este llamamiento en un desayuno informativo del Fórum Europa, ha explicado que el diálogo que reclama tendría cuatro objetivos: un pacto por el empleo, una apuesta clara por la modernización de la economía, un pacto por la consolidación fiscal y una estrategia nacional contra la exclusión social.Griñán, al que su amiga Rosa Conde ha presentado como un político "perfectamente socialdemócrata", ha sostenido que en "ninguna rama del conocimiento anida tanto el fundamentalismo como en la economía" y ha arremetido contra la "cerrazón" y la "soberbia" del Gobierno de Mariano Rajoy.A escucharle han acudido el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, miembros de la dirección del partido, como Óscar López y Trinidad Jiménez, destacados socialistas como Carmen Chacón, José Bono y Tomás Gómez, y las andaluzas Amparo Rubiales y Susana Díaz.En su conferencia, el presidente de la Junta ha advertido de lo "muy peligroso" que es el "fundamentalismo" económico y el "desprecio a sus consecuencias sociales" y ha defendido que España está todavía "a tiempo" de dar un "cambio de rumbo".Griñán ha hablado de desesperanza, malestar social, sufrimiento, desigualdad, del resurgimiento de lo partidos nazis y los líderes populistas en diversos países de Europa y ha denunciado que la "fatiga de la crisis es el hartazgo y el enfado de escuchar que estamos mejorando, el mismo día que sobrepasamos con creces los seis millones de parados".Ha insistido en que los daños después de cinco años de crisis son de tal envergadura que los partidos deberían sentarse juntos a "analizar las cosas" y se ha mostrado convencido de "lo peor sería hacer tabla rasa de todo o mantener el rumbo actual".Ha advertido de que tan importante como volver al crecimiento económico es recuperar el crédito político e institucional y ha dicho que el "lazo" entre representantes y representados está "muy debilitado", por lo que hay que volver a "anudarlo" para combatir un "riesgo de desestimiento social y político de incalculables consecuencias para la estabilidad del país."Es momento de sumar, de entendernos, de fortalecer las instituciones y restablecer el valor de la política", ha proclamado.Griñán ha reivindicado la Transición y la forma de salir de la crisis económica de principios de los 90, con una "triple invocación": la de afrontar esta crisis desde la política y los compromisos colectivos, modernizar la economía y abordar una estrategia nacional de exclusión social que dé respuesta a aquellos a los que no alcanzan las formas tradicionales de protección.A la pregunta sobre si ha recibido presiones por su propuesta sobre las expropiaciones, ha respondido que la "bronca mayor" ha sido por parte del PP y que el resto "ni siquiera se ha dirigido" a él.Griñán ha sostenido que después de dieciséis meses de Gobierno del PP las "cosas están peor", porque si en los dos últimos años de Zapatero se destruían 1.154 empleos diarios, con el de Rajoy se pierden 2.600 al día.Aunque se ha mostrado partidario de dejar de utilizar el paro como "garrote político", Griñán ha pedido al Gobierno que "salga de la obstinación de pensar que sólo la consolidación fiscal nos va a sacar de ésta"."¿Hasta que número de parados hemos de llegar para darnos cuenta de que el diagnóstico y tratamiento de la crisis están siendo equivocados?", se ha preguntado.Tras quejarse de los "disparates" y la "insensibilidad" de los que critican el decreto antidesahucios andaluz, ha defendido que es "imprescindible situar el aumento de las desigualdades en el centro del debate político".Ante esta situación, ha animado al líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, a seguir ofreciendo "diálogo" al Gobierno, "aunque pueda resultar inútil insistir en algo que parece imposible, porque para el Gobierno aceptar el diálogo sería arruinar su irresponsable excusa de la herencia recibida".También ha opinado que ningún acuerdo que se refiera a la construcción del modelo territorial o a la financiación autonómica se puede hacer sin el concurso de Andalucía o Cataluña, pero ha subrayado que hay que hacerlo "en el momento adecuado, con los papeles adecuados y sin estridencias de ningún tipo".Sobre la reforma constitucional que propone el PSOE, ha subrayado que debe ser "el final del recorrido" y sobre el riesgo de una España a dos velocidades ha dicho que eso se produciría no tanto por la tasa de paro, sino por la "capacidad de competir o de apertura que tenga cada una de las regiones".

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