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SOCIEDAD | Inmigración

Fernández Díaz abierto a rectificar las cuchillas si hay otro medio de igual eficacia

El control de la inmigración ilegal tiene que hacerse con "pleno respeto" a los derechos humanos.

El ministro del Interior Jorge Fernández Díaz durante el pleno del Congreso de los Diputados. EFE

El ministro del Interior Jorge Fernández Díaz durante el pleno del Congreso de los Diputados. EFE

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Tiempo de lectura: 1' Actualizado 04:59

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha dicho estar abierto a "rectificar" la instalación de las cuchillas en la valla de Melilla si se le convence de que hay medios disuasorios y pasivos que tienen "la misma eficacia" que las concertinas.Fernández Díaz ha explicado en los pasillos del Congreso, tras ser interpelado por la reforma de la ley de Seguridad Ciudadana, que Interior podría reconsiderar la colocación de este sistema, muy criticado por la oposición, si se demuestra que hay otros mecanismos técnicos que permitan lograr el fin que tienen las concertinas: "Que nadie entre ilegalmente en nuestro país".España, ha subrayado, tiene la obligación de controlar la entrada ilegal de personas, "como país y como Estado con frontera exterior de la Unión Europea".Ha dicho también no entender por qué se cuestiona la colocación de este mecanismo en la frontera de Melilla y no en la valla de Ceuta, donde las cuchillas están instaladas tanto en superficie como en altura. "Es la misma concertina", ha insistido el ministro, quien ha asegurado que hasta el momento se ha estado manteniendo el mismo sistema que había con los anteriores gobiernos socialistas.De hecho, ha recordado también que las cuchillas que ya existen a nivel de suelo en la valla de Melilla las pusieron los socialistas y, ahora, lo que se está planteando es colocar en altura esas mismas cuchillas en los tres kilómetros de la valla, que es, según ha dicho, por donde se producen más intentos para entrar ilegalmente en España.Es evidente, ha recalcado Fernández Díaz, que el control de la inmigración ilegal tiene que hacerse con "pleno respeto" a los derechos humanos. "Faltaría más", ha exclamado, tras señalar que hasta donde él sabe "no hay ningún derecho a entrar ilegalmente en un país". 

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