ZARAGOZA

Con el menos malo

El diestro Juan del Álamo cortó este jueves una oreja a cada toro de su lote, el más potable de un pobre encierro de la ganadería de Fuente Ymbro.

Juan del Álamo mostrando una de las dos orejas que ha cortado este jueves en Zaragoza. TOROSZARAGOZA

Juan del Álamo mostrando una de las dos orejas que ha cortado este jueves en Zaragoza. TOROSZARAGOZA

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Tiempo de lectura: 3' Actualizado 15:52

Se esperaba mucho de la corrida de Fuente Ymbro. La ganadería propiedad de Ricardo Gallardo llegaba a este final de temporada en Zaragoza como una de las triunfadoras del año y aún con las imágenes en la retina de su completa tarde en la última Feria de San Mateo en Logroño. Sin embargo, el encierro jugado en La Misericordia careció de las virtudes de la casta y la clase. Sólo los lidiados en tercer y sexto lugar tuvieron, con sus matices, algunas opciones.Con este lote, el menos malo, Juan del Álamo logró triunfar este jueves en Zaragoza. Se vino arriba en banderillas el terciado y vareado tercero, que llegó a la muleta de Juan del Álamo con más movilidad que clase. El toro siempre tendía además a venirse por dentro en mitad de cada tanda. Puso firmeza el torero salmantino, pero faltó un punto de sometimiento y mando para intentar corregir el defecto del  toro en su embestida. Tuvieron ajuste y emoción las manoletinas finales y la espada viajó arriba en el primer envite. La emoción del trasteo y la eficacia estoqueadora dieron el trofeo a Del Álamo.El sexto, el de más peso de la corrida con 605 kilos en la tablilla, fue el único animal que embistió con temple y calidad en el último tercio. Bien picado por Óscar Bernal, Juan del Álamo volvió a firmar una faena con altibajos de ajuste pero que tuvo como virtud siempre el temple. Lo llevó largo por ambos pitones en una faena que fue a más, dejando las mejores tandas en el final de su labor. Dejó una estocada contraria que tuvo después el refrendo de un golpe de verdiguillo. La oreja cayó por mayoría de pañuelos.Se aplaudió de salida al primer toro de Fuente Ymbro, que derribó con riñones en el primer puyazo. En el quite de Fandiño por chicuelinas, el animal mostró sus dos caras. Por un lado, la de su mansedumbre y tendencia a salirse de las suerte. Por otro, la de la movilidad, que se acentuó más en el variado tercio de banderillas de Manuel Escribano. El sevillano aprovechó que el animal se movía en la delgada línea que separa el quere embestir de salir de najas para hilvanar hasta tres tandas en redondo ligadas al acertar en los terrenos y en dejar siempre la muleta muy puesta entre pase y pase. Al natural el toro no tuvo la misma condición, embistiendo con la cara a media altura y sin ritmo. Faena larga pero solvente de Escribano que  remató de media estocada trasera y atravesada que necesitó de dos golpes de descabello.Menos historia tuvo la lidia del cuarto, al que Escribano recibió a portagayola y al que llegó a colocar hasta cuatro pares de banderillas. Después, el toro se paró muy pronto. El de Gerena se ofuscó en una labor de escaso brillo con un astado que nunca quiso embestir por derecho.Pronto cantó el primer toro del lote de Iván Fandiño que no terminaba de  romper en sus embestidas. Tras un notable tercio de banderillas de Miguel Martín y Jesús Arruga, el animal de Fuente Ymbro embistió siempre con el freno de mano echado, sin rebosarse nunca en sus viajes. Fandiño puso disposición y lo intentó por ambos lados, pero el lucimiento fue escaso y el toro hasta llegó a echarse mediada la faena. Lo liquidó de forma rápida.Se la jugó Fandiño con el complicado quinto, un toro que brindó a su cuadrilla y con el que tuvo que tirar de bragueta en un cuerpo a cuerpo en el que el torero vasco aguantó la dura condición del 'fuenteymbro', librándose varias veces de ser cogido. Trasteo de valor sincero que esta vez no tuvo refrendo con la espada. Se ovacionó la disposición de Fandiño.

FICHA DEL FESTEJO 

Zaragoza, jueves 15 de octubre de 2015. 4ª de Feria. Media entrada.

Toros de Fuente Ymbro, desiguales de presentación y juego. Mansito pero con movilidad el primero; sin fondo y sin romper el segundo; un tercero exigente pero sin clase; parado y a menos el cuarto; con guasa y peligro el quinto; manejable el sexto.

Manuel Escribano, saludos tras aviso y silencio tras aviso.

Iván Fandiño, silencio y saludos.

Juan del Álamo, oreja tras aviso y oreja tras aviso.

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