Save the Children, preocupada por la huida de cientos de familiares de terroristas en el noreste de Siria

"Una vez más, pedimos a los gobiernos extranjeros que repatríen a sus nacionales mientras puedan", han expuesto en un comunciado

Save the Children, preocupada por la huida de cientos de familiares de terroristas en el noreste de Siria

 Save the Children

Europa Press

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 01:05

La ONG Save the Children ha expresado este domingo su preocupación por la huida de cientos de mujeres y niños vinculados al grupo terrorista Estado Islámico en el noreste de Siria, quienes habrían escapado de un campo de detención aprovechando la ofensiva de Turquía contra las milicias kurdas en la zona.

La organización ha alertado en un comunicado de que la huída, que ha tenido lugar en el anexo del campo de Ain Isa, custodiado hasta ahora por las fuerzas kurdas, pone en un grave peligro especialmente a los niños hijos de ciudadanos extranjeros, que podrían perderse debido al caos que reina ahora en la zona.

"Una vez más, pedimos a los gobiernos extranjeros que repatríen a sus nacionales mientras puedan. La oportunidad se está perdiendo rápidamente", ha indicado la directora de Respuesta Humanitaria de Save the Children en Siria, Sonia Khush.

En el anexo había unas 250 mujeres y 700 niños que serían familiares de milicianos del grupo yihadista. Según informaciones recibidas por la organización, el área se encuentra prácticamente vacía y varios hombres enmascarados circulan en motocicletas por el campo.

"Hemos oído que las autoridades han llevado a algunas de estas mujeres extranjeras a otros lugares, pero que muchas han huido y no se sabe dónde están", ha advertido Khush.

En la localidad de Ain Isa, donde viven aproximadamente 25.000 personas, apenas quedan residentes dado que la mayoría ha huido a zonas más seguras. Datos de la ONU señalan que la ofensiva turca que ha comenzado esta semana en el noreste de Siria ha provocado ya el éxodo de 130.000 personas de las ciudades de Ras al Ain y Tel Abyad, en especial en las zonas rurales de los alrededores y mientras la situación en otra de las zonas amenazadas, Hasaka, es crítica por la falta de agua potable.

Naciones Unidas continúa negociando tanto con Turquía como con los rebeldes kurdos para facilitar el acceso en esta ciudad al suministro eléctrico y de agua, que afecta a 400.000 personas, entre ellos los campos de Al Hol y Arisha, centros principales de recepción de los desplazados.

La organización teme, además, que el número de necesitados se dispare a 400.000 en próximas fechas, un éxodo poblacional que requerirá de medidas adicionales cada vez más difíciles de aplicar, dado el peligro que corren los responsables de ayuda de la ONU que trabajan en esta zona de guerra.

Lo más