DEBATE CATALUÑA (Crónica)

El pleno de "desconexión" sigue enfrentando partidos catalanes un año después

El pleno de los días 6 y 7 de septiembre de 2017 en el Parlament, en el que fueron aprobadas las llamadas "leyes de desconexión", sigue siendo, un año después, objeto de polémica entre los partidos catalanes.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 18:41

El pleno de los días 6 y 7 de septiembre de 2017 en el Parlament, en el que fueron aprobadas las llamadas "leyes de desconexión", sigue siendo, un año después, objeto de polémica entre los partidos catalanes.

Mañana se cumple el primer aniversario del pleno posiblemente más crispado de la historia reciente de la política catalana, en el que la mayoría independentista que representaban los grupos parlamentarios de Junts pel Sí (JxSí) y la CUP logró aprobar la ley del referéndum y la ley de transitoriedad jurídica, pese al rechazo frontal de la oposición y a las advertencias de los letrados.

Faltaba menos de un mes para la votación sobre la independencia de Cataluña anunciada por el entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, cuando las fuerzas independentistas pisaron el acelerador del proceso soberanista, a pesar de los riesgos que implicaba la vía de la desobediencia.

JxSí y la CUP habían acordado la tramitación exprés, en un solo día, de las "leyes de desconexión", pero el desarrollo del pleno se vio entorpecido por un crispado pulso procedimental desde las nueve de la mañana, entre las fuerzas independentistas y la oposición, que obligó a suspender la sesión media docena de veces para reunir a la Mesa del Parlament.

Ya a primera hora de la mañana del 6 de septiembre, el secretario general del Parlament, Xavier Muro, y el letrado mayor, Antoni Bayona, registraron un escrito dirigido a la Mesa en el que alertaban de que la tramitación de las leyes de ruptura chocaba con las advertencias del Tribunal Constitucional (TC).

El choque entre la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y los portavoces de la oposición, que trataron infructuosamente de que la Mesa reconsiderara la admisión a trámite de la ley del referéndum, acabó finalmente a las 21.30 horas con la votación final.

La ley obtuvo 72 votos a favor de JxSí y la CUP y del diputado no adscrito, Germà Gordó, 11 abstenciones de Catalunya Sí Que Es Pot y ninguno en contra, ya que los diputados de Ciudadanos, el PSC y el PPC abandonaron antes el hemiciclo en señal de protesta.

Inmediatamente después, Puigdemont y sus consellers firmaron el decreto de convocatoria de un referéndum sobre la independencia de Cataluña para el 1 de octubre.

La bronca se repitió prácticamente en los mismos términos al día siguiente, con la aprobación de la ley de transitoriedad jurídica, que otorgaba virtualmente la condición de Estado independiente a Cataluña si vencía el 'sí' a la independencia el 1-O.

Un año después, Ciudadanos, el PSC y el PPC han convocado actos para denunciar aquellos hechos y exigir que no se repitan, mientras las fuerzas independentistas mantienen su apuesta por hacer efectiva la "república catalana", aunque voces de los grupos soberanistas admiten en privado que el pleno del 6 y 7 de septiembre "pudo hacerse mejor" ya que supuso un desgastaste para su imagen.

Ayer martes, la mayoría independentista en la Junta de Portavoces rechazó la propuesta de Ciudadanos de celebrar un pleno los días 6 y 7 de septiembre, coincidiendo con el primer aniversario de esas tensas jornadas.

Mañana por la tarde, en el Moll de Bosch i Alsina de Barcelona, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, y la líder del partido en Cataluña, Inés Arrimadas, protagonizarán un acto para recordar ese pleno, con el título "¡Nunca más! Mai més!", con el fin de "reivindicar la democracia", a un año del "golpe a la democracia por parte de los partidos separatistas".

También el PSC celebrará un coloquio titulado "Los hechos del 6 y 7 de septiembre: un año después", con la participación del primer secretario de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, así como del exportavoz de Catalunya Sí Que Es Pot, Joan Coscubiela, que en ese pleno se significó por sus vehementes intervenciones, que enervaron a la bancada independentista y arrancaron los aplausos de Cs, PSC y PPC, mientras algunos diputados de los comunes se desmarcaban de él.

Asimismo, el presidente del PPC, Xavier García Albiol, ha convocado de manera excepcional una reunión en el Parlament con el subgrupo parlamentario popular y miembros de la Junta directiva del partido para recordar los acontecimientos del año pasado.

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