INVESTIDURA CATALUÑA (Previsión)

JxCat pugna con ERC por una "reforma exprés" para investir a Puigdemont

Junts per Catalunya (JxCat) ha retomado hoy los contactos con ERC para intentar vencer sus recelos a una reforma exprés de la ley de la presidencia de la Generalitat y del Govern que permita una investidura a distancia de Carles Puigdemont, mientras la CUP se ha mostrado por primera vez dispuesta a apoyar a un candidato alternativo.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 13 abr 2018

Junts per Catalunya (JxCat) ha retomado hoy los contactos con ERC para intentar vencer sus recelos a una reforma exprés de la ley de la presidencia de la Generalitat y del Govern que permita una investidura a distancia de Carles Puigdemont, mientras la CUP se ha mostrado por primera vez dispuesta a apoyar a un candidato alternativo.

Después de la cumbre negociadora del pasado domingo en Bruselas, seguida de un par de días marcados por las suspicacias entre los negociadores por el plan que tiene entre manos Puigdemont, JxCat y ERC han intensificado en las últimas horas las conversaciones para explorar un acuerdo que haga posible constituir el nuevo Govern.

Según fuentes soberanistas consultadas por Efe, un aspecto que de momento hace encallar el acuerdo es la reforma de la ley de la presidencia para dar cobertura legal a que Puigdemont pueda ser investido president sin necesidad de estar presente en el hemiciclo.

Desde JxCat, aunque ya veían viable una investidura a distancia con la ley y el reglamento del Parlament actuales, creen que la reforma servirá para dar "más garantías legales" y vencer los recelos de ERC a investir a Puigdemont aunque esté en Bélgica.

En las filas republicanas, por el contrario, consideran que esta reforma "no tendrá ningún recorrido", porque nada más ser aprobada será recurrida por el Gobierno del Estado y la simple admisión a trámite del recurso por parte del Tribunal Constitucional (TC) provocará la suspensión automática de la iniciativa.

Además, según fuentes de ERC, esta reforma difícilmente será viable y efectiva ya que, no sólo se topará con el TC, sino que incluso puede encallar en el mismo Parlament y provocar que se prolongue la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Pese a quedar aún numerosos flecos por cerrar, la portavoz del grupo parlamentario de JxCat, Elsa Artadi, ha explicado a primera hora de esta mañana en TV3 que la intención era "explicar públicamente esta tarde o mañana un acuerdo" con ERC, que pase por investir a Puigdemont como president, no simbólico sino "efectivo".

Sin embargo, el portavoz de ERC, Sergi Sabrià, ha descartado que entre hoy y mañana se cierre un acuerdo para la investidura y ha dejado claro que los republicanos, por encima de la fecha, priorizan lograr un pacto "amplio y positivo".

Paralelamente, en la estrategia de JxCat se abría otro frente cuando esta mañana, en declaraciones a La Xarxa, la portavoz del secretariado nacional de la CUP, Núria Gibert, se mostraba abierta a una investidura de un candidato "alternativo" si finalmente Puigdemont "no puede ser" investido por el Parlament.

El retraso en la consecución de un acuerdo con el resto de fuerzas independentistas está trastocando los tempos que tenía en mente Puigdemont para llevar a cabo su investidura.

La reforma de la ley de la presidencia, de hecho, forma parte del plan que Puigdemont trasladó a sus interlocutores independentistas hace unos días y que la CUP resumió en un documento interno, avanzado por La Vanguardia, según el cual se plantea una restitución del Govern en cuatro fases.

Primero, se aprobaría una resolución de reconocimiento del Govern "legítimo" que presidía Puigdemont y que fue cesado en aplicación del artículo 155, texto que ahora mismo es objeto de negociación.

En segundo lugar, el pleno del Parlament aprobaría en lectura única -el documento habla del 15 de febrero pero las fechas están quedando ya desfasadas- una reforma de la ley de la presidencia para permitir explícitamente que Puigdemont pueda ser investido sin necesidad de estar presente en el hemiciclo.

Posteriormente, en un acto solemne en Bruselas -previsto inicialmente para el 18 de febrero-, una asamblea de electores catalanes bendeciría la creación de un "Consejo de la República", con Puigdemont al frente.

Por último, el pleno del Parlament celebraría una sesión de investidura -el 21 o 22 de febrero- para nombrar president a Puigdemont o, si no fuese posible, para investir a otro candidato que propusiese JxCat, una vía que por lo tanto abriría la puerta a un plan B para la presidencia de la Generalitat.

Esta tarde, y en paralelo a las conversaciones sobre la ley de la presidencia, JxCat ha trasladado a ERC y la CUP el borrador de la propuesta de resolución en contra de la aplicación del 155 y para la restitución del Govern y del conjunto de instituciones catalanas.

ERC está estudiando el redactado de la propuesta para hacer sus aportaciones, antes de que sea presentada y votada en el primer pleno del Parlament que se celebre.

Mientras tanto, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha apelado a la responsabilidad de ERC y del presidente del Parlament, Roger Torrent, para que haya "un presidente de la Generalitat que pueda serlo" y un Govern efectivo, legal y legítimo preocupado por Cataluña y "no sólo por un catalán".

Por su parte, la líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, ha ironizado con que Puigdemont "puede ir a Eurodisney a que sus diputados le invistan presidente, pero en el mundo real el próximo presidente será elegido en el Parlament".

El líder del PSC, Miquel Iceta, ha augurado que las fuerzas independentistas acabarán invistiendo otro presidente distinto a Puigdemont, con quien "intentarán escenificar algún tipo de premio de consolación que solo será real en su propia cabeza".

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