JORGE DEZCALLAR (Entrevista)

Jorge Dezcallar: "El problema catalán acabará encontrando un encaje"

El diplomático Jorge Dezcallar considera que "el problema catalán acabará encontrando un encaje porque nadie tira piedras contra su tejado", según ha señalado en una entrevista con Efe con motivo de la publicación de su libro "El anticuario de Teherán. Historias de una vida diplomática" (Península).

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 09:54

El diplomático Jorge Dezcallar considera que "el problema catalán acabará encontrando un encaje porque nadie tira piedras contra su tejado", según ha señalado en una entrevista con Efe con motivo de la publicación de su libro "El anticuario de Teherán. Historias de una vida diplomática" (Península).

"Tirar piedras contra tu tejado" (en alusión a la postura intransigente y radicalizada del independentismo catalán) "no es sensato, y al final te das cuenta de ello. Por eso creo que el problema catalán acabará encontrando ese encaje", afirma Dezcallar, quien fue embajador de España en Rabat, Washington y ante la Santa Sede, así como director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Dezcallar se confiesa preocupado por la situación de Cataluña, y por el modo en que pueda lograrse ese "encaje" que menciona. Así, por un lado afirma que no entiende que "haya gente que diga que hay que desobedecer la ley", pero, por otra parte, también reconoce que "cuando dos millones de catalanes salen a la calle hay que preocuparse y encontrar un mecanismo de solución."

"No veo la independencia catalana de ninguna manera", recalca el diplomático, que en su libro repasa la actualidad nacional e internacional y que subraya que, incluso si volviera a darse el caso, no bastaría con proclamarla, sino que tiene que ser reconocida por el resto, cosa que no se da.

"No basta con que tú lo digas. Lo tienen que reconocer los demás. Y esa independencia no puede hacerse contra el otro 50 por ciento de los catalanes", subraya Dezcallar.

Pero, al mismo tiempo, incide en la necesidad del diálogo para alcanzar una solución.

"Hay que hablar, buscar un terreno de entendimiento. Puede que de la noche a la mañana no se arregle el problema, pero hay que hablar". Sin embargo, lamenta: "no veo que los unos y los otros tengan capacidad para hacerlo".

En opinión de Dezcallar, el mundo se encuentra en una encrucijada, "en el fin de un ciclo", que se caracteriza "por el fin del dominio de Occidente, en tanto que el eje de preeminencia se desplaza hacia el Pacífico", un proceso que "se acelera" con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

A juicio de Dezcallar, asistimos "a un proceso de introspección" en Estados Unidos, dado que "Trump ha renunciado al liderazgo". Al mismo tiempo, "Europa está en crisis, no sabe qué hacer", y, de paso, han ido surgiendo "nuevas potencias con ambición de protagonista" y que "reclaman su lugar en el mundo", como Brasil, India, China o Suráfrica.

"Con Trump se está pasando de un mundo multilateral a un mundo multipolar, basado en la tensión permanente entre países o grupos de países" y en el que se observa una notable incapacidad para resolver los conflictos. "Hay una sensación de fragilidad", destaca Dezcallar.

Con respecto al futuro de Trump, acosado por diversos escándalos como el de la presunta intromisión e influencia de Rusia en las elecciones presidenciales de noviembre de 2016 y con un índice de popularidad de apenas el 40 por ciento, según las encuestas, Dezcallar señala que dependerá de las elecciones legislativas del próximo noviembre en su país.

Si en dichos comicios los demócratas consiguen arrebatar a los republicanos la mayoría en las dos cámaras del Congreso, la posición de Trump en la Casa Blanca puede verse muy comprometida, comenta Dezcallar, quien inmediatamente subraya que si no se produce esa situación, puede volver a ganar las próximas presidenciales.

"O hay 'impeachment', o si no, Trump será presidente durante 8 años (dos mandatos). No veo a nadie entre los demócratas capaz de hacerle frente" en unas elecciones, afirma.

Con respecto al futuro de la Unión Europea (UE), Dezcallar se muestra preocupado, más que por el "brexit", por la propia identidad que Europa quiere generar y desarrollar.

"La UE está pensando qué quiere ser cuando sea mayor", afirma, al tiempo que expresa su preocupación, no exenta de cierta melancolía, por el hecho de que España no esté aprovechando la oportunidad que, con la salida del Reino Unido del bloque comunitario, podría tener para aumentar su influencia en los mecanismos de toma de decisiones.

"España podría tener más fuerza, pero no la tiene. Está fuera de la capacidad de toma de decisiones, y ello porque estamos muy absorbidos por la política interna," afirma.

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