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POLICÍA ACÚSTICA (Previsión)

Todo lo que esconde la voz y la Policía descubre

Ubicar el lugar de residencia, la edad aproximada, el nivel educativo o definir rasgos como una mandíbula prominente o el cuello corto. Es lo que puede desvelar nuestro habla, "el pasaporte vocal", que desde hace 30 años elabora la Policía Nacional para identificar a sospechosos por la voz.,Así acabaron por dilucidar que el hombre que llamó desde una cabina de Vitoria a la Cruz de Roja de Madrid ofreciendo datos en febrero de 2017 sobre un anciano encerrado e

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 12:17

Laura Camacho

Ubicar el lugar de residencia, la edad aproximada, el nivel educativo o definir rasgos como una mandíbula prominente o el cuello corto. Es lo que puede desvelar nuestro habla, "el pasaporte vocal", que desde hace 30 años elabora la Policía Nacional para identificar a sospechosos por la voz.

Así acabaron por dilucidar que el hombre que llamó desde una cabina de Vitoria a la Cruz de Roja de Madrid ofreciendo datos en febrero de 2017 sobre un anciano encerrado en un local de Santander y que murió asfixiado tras ser maniatado resultó finalmente el asesino.

Más de cuatro minutos de su voz fueron clave. "Cuando hablamos no somos conscientes de todos los datos que podemos dar", destaca a Efe una inspectora del equipo de acústica forense, que explica que el análisis científico de esa llamada determinó, por ejemplo, que el sospechoso "era vasco pero de una zona limítrofe de Castilla".

Variables como el timbre, el tono, la entonación, la cadencia o la sonoridad de determinados sonidos pueden llegar a revelar el estrato social de una persona, sus emociones, algunas características morfológicas o si una persona es quien dice ser.

Dos meses después de ser secuestrada hace ya casi 26 años, los captores de Anabel Segura enviaron a su familia una cinta magnetofónica en la que podía oírse su voz. La chica decía encontrarse bien y que la sacaran de allí.

No era ella, descubrieron los especialistas de acústica forense de la Policía que peinaron aquella cinta y determinaron por el acento de la locutora algún sonido de fondo y palabras empleadas en la zona de Toledo que detrás de aquella voz no estaba la identidad de la joven.

También consiguió el análisis de la voz probar que Óscar Sánchez, un lavacoches de Montgat (Barcelona), no era un narcotraficante que colaboraba con la Camorra y que pasó casi dos años en una cárcel italiana en 2010 solo porque su nombre coincidía con el del supuesto delincuente del que le diferenciaba la voz, como consiguió probar la Policía ante el juez.

Esta, la técnica de identificar a alguien por su voz, es la más compleja de las que se desarrollan en el laboratorio de acústica forense de la Policía, situado en el complejo madrileño de Canillas, e integrado por físicos, lingüistas, fonetistas, logopedas o ingenieros del sonido, quienes, además de tener el oído adiestrado y mucho ojo, aplican sobre todo complejas técnicas científicas.

Carlos Delgado, facultativo jefe de este equipo, explica a Efe que, aunque los factores que se examinan son múltiples, el inicio del estudio siempre está en la información denominada "de resonancia", la que procede directamente de nuestro "tracto vocal".

Y es que además de los ejes físicos que dimensionan el sonido -frecuencia, intensidad y tiempo- en el caso del habla existe un cuarto factor, el de la cavidad resonante del tracto, que aporta elementos decisivos desde el punto de vista de la identificación.

La pronunciación de una "ese" puede estar asociada a que el locutor tiene "una mandíbula prominente" o los "incisivos superiores" de una determinada manera. La sospecha de que una persona tiene un cuello corto o musculoso también se puede descubrir solo con la voz.

Los datos que da la voz son abundantes, según detalla Delgado y pueden ir más allá de ubicar a una persona en un lugar geográfico. Se puede llegar a determinar su nivel socioeducativo, su entorno profesional o si ha consumido alguna droga o alcohol.

Y ojo porque por muy bien que un imitador plagie la voz de una persona, la Policía lo desenmascara. "No es un problema saber cuál es la verdadera, porque el imitador lo que hace es un engaño de nuestra percepción simulando rasgos del habla de otra persona", deja claro Delgado.

Más difícil es el trabajo de estos forenses cuando se altera esa voz conscientemente o simplemente por causas externas, como puedan ser un catarro o una afonía porque el timbre, por ejemplo, se desnaturaliza.

Precisamente en esto último, el carácter variable del habla de una persona, radica la complejidad de los análisis de acústica forense, referencia internacional desde su nacimiento en 1987 y que, a día de hoy, permite avanzar en investigaciones sobre narcotráfico, terrorismo, violencia machista u homicidios.

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