Sánchez se refugia en Moncloa para evitar pronunciarse sobre los ERE y 'tratar de amarrar' su investidura

El presidente en funciones ha vaciado de actos su agenda para eludir responsabilidades sobre la trama de corrupción socialista en Andalucía

Sánchez se refugia en Moncloa para evitar pronunciarse sobre los ERE y tratar de amarrar su investidura

 EFE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 08:58

Sánchez guarda silencio tras la sentencia de los ERE. Dos días después de que se conocieran las condenas a Chaves, Griñán y otros 19 ex altos cargos de la Junta - que han puesto de manifiesto el expolio socialista en Andalucía durante al menos diez años - el presidente del Gobierno en funciones sigue sin pronunciarse al respecto. El líder socialista continúa sin asumir responsabilidades y ha preferido no manifestarse sobre las condenas que se han aplicado.

Y tampoco parece que haya visos de que Sánchez cambie de posición y hable públicamente de los ERE. Y es que el líder socialista ha decidido optar por adoptar un perfil bajo y no comparecer públicamente hasta, al menos, la semana que viene. Evitando, además, de esta forma las preguntas procedentes de los periodistas en una hipotética rueda de prensa.

Pedro Sánchez ha vaciado de eventos su agenda, salvo el Consejo de Ministros que se celebrará este viernes y en el que no comparecerá a su término. Lo hará, como suele ser habitual, la portavoz Isabel Celaá. La prioridad del socialista es amarrar su investidura, después de tener ya un acuerdo con Unidas Podemos, y buscar ahora apoyos en partidos independentistas como Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), desde donde todavía no han dejado claro su postura definitiva en cuanto a la investidura de Sánchez. Así, refugiado en Moncloa, Sánchez trata de acelerar la búsqueda de socios de Gobierno para su investidura, mientras aprovecha la tesitura para evitar hablar del caso ERE y eludir responsabilidades. El silencio de Sánchez puede ser aún más largo, puesto que se desconoce la agenda del presidente para la próxima semana.

Mientras tanto, Sánchez todavía no las tiene todas consigo para materializar esta investidura; a menos que opte por realizar concesiones a independentistas. En lo que a ERC respecta, los de Rufián han decidido presionar al presidente en funciones con una consulta el lunes a la militancia sobre su posición en la investidura, en la que, eso sí, incluyen como condición una mesa de negociación sobre Cataluña.

"¿Está de acuerdo con rechazar la investidura de Pedro Sánchez si previamente no hay un acuerdo para abordar el conflicto político con el Estado a través de una mesa de negociación?" es la pregunta que hará el lunes ERC a sus militantes.

En este contexto, el presidente apareció públicamente este miércoles y rehuyó a los periodistas para no hablar sobre los ERE. Estuvo en el Congreso Europeo de Empresa Familiar, y allí dijo confiar en “una nueva etapa más estable; porque España necesita estabilidad y la necesita cuanto antes”.

 

Todo en un proyecto de Gobierno para España que tampoco convence a la patronal, porque desde la CEOE, su presidente, Antonio Garamendi, aludió ayer que el PSOE debería seguir explorando “opciones de Gobierno que garanticen la estabilidad política y la moderación, porque el preacuerdo entre PSOE y Podemos hoy por hoy es sólo una intención". Sobre esto, parece que el PSOE no va a poder aludir ahora que es la única vía que tiene para fomar Gobierno; porque el viraje de la posición de Pablo Casado parece plantearle ahora la posibilidad de conformar un proyecto común.

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