SUCESOS ÁGUILAS (Previsión)

A prisión la joven que mató a su hermanastro tras riña en Águilas (Murcia)

El Juzgado número 4 de Lorca ha decretado prisión provisional por un delito de homicidio para la joven brasileña de 18 años acusada de matar este fin de semana a su hermanastro, de 27, con un cuchillo de cocina en Águilas (Murcia).

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 17:37

El Juzgado número 4 de Lorca ha decretado prisión provisional por un delito de homicidio para la joven brasileña de 18 años acusada de matar este fin de semana a su hermanastro, de 27, con un cuchillo de cocina en Águilas (Murcia).

La joven, Ágata, ha pasado esta mañana a disposición del Juzgado número 4 de Lorca (Murcia) en funciones de guardia, a las puertas del cual, entre sollozos y repitiendo, "Yo no quería", la esperaban su novia y otros familiares, que han dicho a los periodistas que la presunta homicida recibió una paliza de la víctima, de nombre Wellington, también brasileño, que llegó a dejarla inconsciente.

Los hechos ocurrieron en la tarde del pasado sábado en una vivienda del camino del Romeral del paraje de El Cocón de Águilas, en la que pasaban el fin de semana la detenida, el fallecido y otros familiares, entre ellos un niño de cuatro años.

Según han relatado los familiares de la detenida a las puertas del juzgado, el suceso se desencadenó tras una discusión por trampas durante una partida de póquer.

El cuñado de Ágata, que ha prestado declaración como testigo de los hechos ante el juez y que no ha querido desvelar su identidad a los medios, ha contado que todo se inició "como una discusión entre hermanos" por una partida de cartas durante la sobremesa en la casa de El Cocón.

Según su relato, la novia de Ágata terció en la disputa pidiendo al hombre "que se callara", y, en respuesta, éste empujó a la detenida, que se golpeó la cabeza en el suelo de hormigón y entonces "comenzó la reyerta, la pelea. Siguió pegándole en el suelo y la dejó inconsciente".

Cuando la chica perdió el conocimiento, el hermano entró en la casa para recoger sus cosas y marcharse, mientras los demás familiares intentaban reanimarla, ha dicho el cuñado, quien ha recordado que, tras recobrar la detenida la consciencia, también entró en la casa, cogió un cuchillo y le asestó una puñalada en el dormitorio.

Según el testimonio de este testigo, los familiares corrieron tras ella, pero, cuando entraron en el cuarto, la víctima estaba sangrando por una herida en el tercio superior del abdomen, que no impidió que siguiera golpeando a la chica, a la que llegó a manchar en la cara con su propia sangre, mientras la madre de ambos intentaba separarlos.

La pelea se prolongó durante "diez o quince minutos, mientras a él le quedaron fuerzas" y los familiares pudieron reducirlo. Además, intentaron taponarle la herida "con toallas mojadas", aunque para entonces el hombre "ya había perdido mucha sangre".

El testigo ha insistido en que defenderá a la joven "a muerte" porque "la conocemos, sabemos que no es capaz de hacer eso. Lo hizo en defensa propia".

También ha aludido a que la muchacha "no está bien", sin concretar si sufre un posible trastorno mental por el que tenía tratamiento farmacológico desde hace años por varios intentos de suicidio, como han apuntado otros familiares.

Varios de ellos, que tampoco han querido desvelar su identidad, han mostrado moratones resultado del forcejeo que mantuvieron con ambos para separarlos durante la pelea, que se produjo en presencia de siete personas, entre ellos un menor de corta edad.

Ágata, a su llegada en un coche camuflado que la ha conducido al juzgado de Lorca, esposada y llorando, ha preguntado a sus familiares por su madre, que no se encontraba entre las personas que la aguardaban.

La víctima y sus familiares residían en Molina de Segura (Murcia), donde previsiblemente hoy tendrá lugar el funeral.

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