CRISIS CATALUÑA

Políticos presos verán a sus familias las mismas horas y un poco más a hijos

Los políticos independentistas presos podrán ver a sus familias el mismo número de horas que en las cárceles madrileñas una vez sean trasladados a prisiones catalanas, si bien los que tienen hijos de hasta diez años dispondrán de un poco más de tiempo y más frecuencia para estar con ellos.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 19:28

Los políticos independentistas presos podrán ver a sus familias el mismo número de horas que en las cárceles madrileñas una vez sean trasladados a prisiones catalanas, si bien los que tienen hijos de hasta diez años dispondrán de un poco más de tiempo y más frecuencia para estar con ellos.

Según han informado fuentes penitenciarias, el exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras, el exconseller de Exteriores Raül Romeva, el diputado de JxCAT y exlíder de la ANC Jordi Sánchez y el presidente de Òmnium Cultural Jordi Cuixart serán trasladados a la cárcel de Lledoners, a 70 kilómetros de Barcelona, mientras la exconsellera de Trabajo Dolors Bassa y la expresidenta del Parlament Carme Forcadell a la de Puig de les Basses, en Figueres (Girona).

A la espera de culminar el traslado y acordar también el de los otros tres políticos independentistas presos (los exconsellers de Presidencia Jordi Turull, de Interior Joaquim Forn, y de Política Territorial Josep Rull), las fuentes consultadas han indicado que, una vez en prisiones catalanas los internos podrán ver a sus familiares y amigos 40 minutos a la semana y a sus hijos de hasta 10 años, 90 minutos al mes.

En concreto, en relación con las comunicaciones en locutorio o a través de un cristal con familiares y amigos, dispondrán de 40 minutos a la semana, que se pueden distribuir en dos encuentros de veinte minutos, sábado y domingo, o en uno, en cualquier de los dos días del fin de semana.

Como ocurre con los 6.712 internos en régimen ordinario que hay en las cárceles catalanas, los presos con hijos de menos de diez años podrán mantener comunicaciones de convivencia, en la que acuden los hijos acompañados de un adulto.

En las cárceles madrileñas de Estremera y Soto del Real, donde estaban hasta ahora, las visitas a sus hijos de hasta diez años eran de tres horas al trimestre, mientras que en los centros catalanes dispondrán un poco más de tiempo y más frecuencia, ya que tendrán una comunicación mensual de 90 minutos. EFE.

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