VIOLENCIA MACHISTA

Piden 25 años de cárcel por asesinar a su pareja y fugarse en 1997

Un jurado popular juzga desde este martes en la Audiencia de Barcelona a Rafael A. B., el presunto asesino de Nidia Rodríguez que se enfrenta a 25 años de cárcel después de que la policía lograra detenerlo y extraditarlo desde Estados Unidos, donde permaneció fugado casi 20 años.,Seis hombres y tres mujeres decidirán hasta el próximo lunes si condenan a Rafael por el asesinato con alevosía y ensañamiento de su expareja colombiana, entonces de 31 años, que presuntamente

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 15:27

Un jurado popular juzga desde este martes en la Audiencia de Barcelona a Rafael A. B., el presunto asesino de Nidia Rodríguez que se enfrenta a 25 años de cárcel después de que la policía lograra detenerlo y extraditarlo desde Estados Unidos, donde permaneció fugado casi 20 años.

Seis hombres y tres mujeres decidirán hasta el próximo lunes si condenan a Rafael por el asesinato con alevosía y ensañamiento de su expareja colombiana, entonces de 31 años, que presuntamente perpetró al atacarla con un objeto punzante en cara, pecho y espalda y tras lo cual huyó a Nueva York.

Además de los 25 años de cárcel, la Fiscalía solicita también para el supuesto asesino, de nacionalidad dominicana, una indemnización de 400.000 euros para los dos hijos de la víctima, 80.000 euros para la madre y 180.000 euros para los seis hermanos en concepto de responsabilidad civil.

Los hechos se remontan a octubre de 1997, cuando el acusado, que tenía entonces 24 años, se dirigió al domicilio de Nidia, con quien había mantenido una relación sentimental meses antes y, bajo el pretexto de entregarle unos efectos, la convenció para que bajara al portal, donde mantuvieron una conversación que derivó en una fuerte discusión.

Tras ello, consiguió conducirla a un lugar desconocido, donde la atacó con un instrumento punzante, causándole múltiples heridas, especialmente en el cráneo, en la cara, cerca del ojo y en la región cervical y vertebral, así como en la región torácica.

Con esta agresión, tal como denuncia la Fiscalía, el asesino causó "un gran sufrimiento" a Nidia, que no tuvo "oportunidad de defensa eficaz" ante el ataque "inesperado" y el "mayor vigor físico" de Rafael, que le provocó además algunas lesiones "innecesarias para causarle la muerte".

Lo acusa, asimismo, de haber cometido el crimen porque estaba "obsesionado" y no aceptaba que "Nadia no iba a volver con él", mientras que la defensa rechaza todos los cargos y apunta a una red de proxenetas como los supuestos autores del asesinato.

El cuerpo de Nidia fue encontrado en mayo de 1998 en el km 11 de la autovía de Castelldefels (Barcelona), con el mismo conjunto amarillo con el que había abandonado su domicilio, pero para entonces su presunto asesino ya vivía en Nueva York, donde se fugó "precipitadamente" horas después de cometer el crimen y donde "permaneció ilocalizable" durante años con una identidad falsa.

Su caso se reabrió en 2015 a raíz de un trámite de la Policía Nacional con los juzgados de Gavà para confirmar qué órdenes de detención internacional estaban todavía vigentes, lo que reactivó la alerta roja de Interpol y permitió su arresto, tal como sostiene un comunicado del Departamento de Inmigración de EEUU.

Según el acusado, detenido meses antes de que prescribiera el crimen, Nidia ejercía la prostitución y ganaba "mucho dinero", pero sufría "la extorsión" de personas "cercanas" a ella, que podrían haber sido las responsables por su muerte.

Durante la primera sesión del juicio oral, el acusado ha negado la versión de Fiscalía y ha explicado que la relación sentimental terminó de mutuo acuerdo ya que, incluso después, siguieron teniendo "buena relación".

"Ella querría formar una familia y tenía problemas con su modo de vida, de trabajo, con la prostitución. Yo no estaba de acuerdo con eso y sabía que no iba a tener futuro con ella", ha señalado para justificar también su marcha repentina a Nueva York.

Su defensa ha insistido, además, en la falta de arraigo del acusado en España y en la hija que tuvo en EEUU, que lo llevó a permanecer en el extranjero pero no "ilocalizable" porque -ha enfatizado- "incluso se renovó dos veces el pasaporte".

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