BELÉN VIVIENTE

Más de dos mil personas presencian el Belén viviente de Oncala (Soria)

Más de dos mil personas han asistido esta tarde en Oncala, pueblo con pasado merinero y hoy con apenas una docena de vecinos, a la escenificación de un Belén viviente, al que han dado forma un centenar de figurantes, que han recreado previamente los oficios que dieron vida al pueblo.,El Belén viviente es una de las actividades que ha ganado protagonismo en la Feria del Acebo, que este año celebra su undécima edición durante el puente de la Constit

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 19:31

Juan Carlos Hervás

Más de dos mil personas han asistido esta tarde en Oncala, pueblo con pasado merinero y hoy con apenas una docena de vecinos, a la escenificación de un Belén viviente, al que han dado forma un centenar de figurantes, que han recreado previamente los oficios que dieron vida al pueblo.

El Belén viviente es una de las actividades que ha ganado protagonismo en la Feria del Acebo, que este año celebra su undécima edición durante el puente de la Constitución y la Inmaculada, organizada por la Mancomunidad de Tierras Altas y el Ayuntamiento de Oncala, en colaboración con la Diputación provincial y la asociación El Redil.

La idea de organizar un Belén Viviente surgió hace seis años con la intención de animar más la Feria del Acebo y del Adorno Navideño, por la que han pasado este largo fin de semana más de tres mil personas.

"Tiene muchísimo mérito en un pueblo que no llega a veinte vecinos. Y la gente no deja de venir aunque esté nevando", ha señalado a Efe la técnico de la Mancomunidad de Tierras Altas, Raquel Soria, quien ha subrayado que el objetivo es promocionar esta comarca soriana, una de las más despobladas de España, con menos de un habitante por kilómetro cuadrado.

El Belén es posible gracias a la colaboración de los vecinos de Oncala, que abren las puertas de sus casas y patios, y los decoran con acebo, para escenificar alguno de los oficios que antaño dieron vida al pueblo.

Los pastores, la cantina, el herrero, la posada, la sastrería, las lavanderas, el trasnocho... personajes y escenas que son historia en Oncala y que hoy han recuperado "un soplo" de vida en la recreación.

El trasnocho era una vieja tradición merinera en la que las mujeres pasaban las largas horas nocturnas del invierno tejiendo ropa, a la luz de las velas, y hablando, mientras esperaban el regreso de sus maridos trashumantes desde las tierras más cálidas del sur.

El Belén viviente ha enseñado a los visitantes cómo era Oncala cuando tenía 250 vecinos, en sus momentos de esplendor en la trashumancia, frente a los menos de veinte vecinos censados hoy en su Ayuntamiento.

Los censos de ganado de mediados del siglo XX apuntan que en Oncala había entre 8.000 a 10.000 cabezas de ganado ovino, una situación que ha cambiado radicalmente en la actualidad, donde apenas hay ganado.

Tras la recreación de los oficios, José y María han recorrido cuando caía la noche las calles y casas de piedra de Oncala, para dirigirse al portal diseñado en el centro del pueblo.

Soria ha subrayado que la Feria del Acebo y su Belén viviente se han consolidado en el calendario y no sólo para los sorianos de diferentes comarcas sino para personas que llegan de otras provincias.

Las rutas senderista al acebal ha sido una de las actividades más demandadas de la feria, en un año donde el color rojo intenso de los frutos destaca en los árboles.

Una veintena de expositores han demostrado las diferentes utilidades del acebo como adorno navideño así como la riqueza gastronómica de esta comarca soriana, la más ligada a la trashumancia en la provincia.

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