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Los corredores de los sanfermines, en pie de guerra contra los cabestros que encabezan los encierros

Esgrimen que se está restando emoción a los encierros, ya que es imposible acercarse a los toros

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José Melero Campos
@ImparablesCope

Redactor y presentador del programa "Imparables Cope".

José Melero Campos

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 11 jul 2019

No están siendo los sanfermines más atractivos para los corredores de toda la vida. Demasiado tranquila, según aprecian los más veteranos. O mejor dicho, demasiada seguridad en detrimento del espectáculo. Y es que desde la organización se tomó la decisión de que los cabestros encabecen los encierros, lo que impide que los mozos apenas puedan acercarse al cuerno del toro, dificultando a su vez que puedan correr delante de los astados.

Este miércoles, 10 de julio, el encierro estaba envuelto en un aura particular, ya que se cumplía el décimo aniversario del último fallecimiento de un corredor en los sanfermines. Se trataba de Daniel, un joven procedente de Alcalá de Henares (Madrid). A ello se sumaba que era el turno de los toros de Jandilla, la misma ganadería a la que pertenecía el toro que dio la cornada mortal en el cuello al fallecido aquella mañana de julio de 2009. Una década después, la carrera ha sido más tranquila. Los asistentes reconocen que los cabestros guían bien a los toros hasta la plaza y reducen la peligrosidad, pero resta emoción.

Como viene ocurriendo desde el inicio de las fiestas, los cabestros han arropado al grupo y han encabezado la manada hasta la misma puerta de los toriles. Algo que ha enfadado y muchos a un sector de los participantes. Tanto es así que para este jueves, tres minutos antes del encierro, se ha convocado una sentada en señal de protesta por esta medida de los organizadores de los encierros.

Uno de los convocantes es el excorredor Miguel Barraga, que en declaraciones a COPE.es, ha indicado que “este año se han traído mansos nuevos que arropan demasiado a los toros. Se promueve la seguridad, pero realmente no lo es tanto, porque la velocidad ahora es mayor y las caídas son más graves. Quieren que no haya toros sueltos, separados, y el espectáculo se ve resentido. No se ven carreras bonitas, porque no pasa nada. No se pueden traer toros entrenados como los que vienen a sanfermines que parecen corredores de fondo, y hacemos encierros de dos minutos y diez segundos, que es una barbaridad.”

Barraga ha especificado que los corredores no están a favor de que los toros queden sueltos, pero considera que los mansos deben ir más separados: “Es que es imposible que un corredor se meta entre dos toros durante la carrera, o que se pueda meter gente cuando un toro queda rezagado, que es lo que ha caracterizado de toda la vida al encierro. Antes entraba un corredor que corría unos metros, luego se apartaba y entraba otro. Pero ahora, con los cuatro mansos por delante, dos de ellos muy grandes que ocupan toda la calle, lo hacen imposible. Además la velocidad a la que van es increíble. A los toros casi ni se les ve. Van en un puño.”

El excorredor ha añadido en COPE.es que, como consecuencia de la elevada velocidad que alcanzan, muchos de los corredores se ven arrollados por el toro: “Yo entiendo que quieran mejorar la seguridad para evitar las cornadas, pero no puede ser que se arrollen a los corredores. Ya en lo que llevamos de sanfermines ha habido cinco lesiones craneales como consecuencia de estos atropellos.”

Sobre la sentada que tendrá lugar tres minutos antes del encierro este jueves, Barraga se muestra escéptico: “No sé si tendrá éxito, porque tres minutos antes del encierro la gente está nerviosa, pero ojalá llame la atención de todos. En cualquier caso, a partir del quince de julio habrá que reunirse con la organización y hacer balance.”

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