JUSTICIA PROCÉS

El juez de refuerzo tramitará el caso del 1-O hasta que haya nuevo titular

Sergi Gustau Casares, el juez que reforzaba a Juan Antonio Ramírez Sunyer al frente del juzgado de instrucción número 13 de Barcelona, asumirá la tramitación del caso del 1-O, sin resolver sobre cuestiones cruciales, hasta que se designe a un nuevo titular, lo que puede demorarse unos dos meses.,Según han informado a Efe fuentes jurídicas, Casares, de la asociación progresista Jueces por la Democracia (JD) y titular del juzgado de instrucción número 3 de Terrassa (Barcel

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 12:48

Sergi Gustau Casares, el juez que reforzaba a Juan Antonio Ramírez Sunyer al frente del juzgado de instrucción número 13 de Barcelona, asumirá la tramitación del caso del 1-O, sin resolver sobre cuestiones cruciales, hasta que se designe a un nuevo titular, lo que puede demorarse unos dos meses.

Según han informado a Efe fuentes jurídicas, Casares, de la asociación progresista Jueces por la Democracia (JD) y titular del juzgado de instrucción número 3 de Terrassa (Barcelona), fue nombrado como refuerzo integral del juzgado que dirigía Ramírez Sunyer apenas unos días antes de su muerte.

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) acordó la semana pasada que Casares se ocupara de todos los casos que el juzgado tenía en instrucción, de forma que Ramírez Sunyer se encargara exclusivamente de la causa del referéndum, al haber empeorado la salud del magistrado, aquejado desde hacía meses de una grave enfermedad.

El CGPJ dotó al juzgado de instrucción número 13 de Barcelona de un refuerzo integral, como le había solicitado la sala de gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), para que el caso del 1-O no quedara paralizado por posibles bajas del magistrado y para facilitarle que pudiera concluir lo antes posible la instrucción de la causa que él había iniciado.

Hasta la semana pasada, Ramírez Sunyer contaba con el apoyo de un juez de Badalona (Barcelona) que se encargaba de celebrar y dictar sentencia en juicios sobre delitos leves de este juzgado, de forma que el magistrado fallecido quedaba liberado de esas labores para dedicarse en exclusivo a la instrucción de procedimientos.

Ramírez Sunyer falleció la madrugada de ayer, a los 71 años, cuando estaba ultimando la instrucción de la causa del 1-O, en la que había imputado a una cuarentena de personas -entre cargos públicos de la Generalitat y empresarios-, a las que debía decidir si enviaba a juicio o, en el caso de los aforados sobre los que pesaran indicios de delito, remitirlos al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

Tras el fallecimiento del magistrado, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) debe ahora convocar un concurso para designar al nuevo titular del juzgado de instrucción número 13 de Barcelona, un proceso que fuentes jurídicas apuntan podría demorarse entre un mes y medio y dos meses.

Mientras tanto, Casares se encargará de la tramitación de la causa del referéndum, aunque en principio no está previsto que resuelva cuestiones sobre el fondo del asunto, como nuevas imputaciones o exposiciones razonadas al TSJC, ni dicte la conclusión de la investigación, que se inició en febrero de 2017 a raíz de las revelaciones del exsenador de ERC Santi Vidal.

Las plazas de jueces de instrucción de Barcelona figuran entre las más codiciadas en Cataluña, por lo que suelen recaer en manos de magistrados con mucha antigüedad en la carrera judicial.

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