El juez de la Púnica interrumpe la declaración de Cristina Cifuentes para evitar ser oída por los periodistas

La expresidenta de la Comunidad de Madrid está imputada en la causa en la que se investiga la supuesta financiación irregular del PP madrileño

El juez de la Púnica interrumpe la declaración de Cristina Cifuentes para evitar ser oída por los periodistas

 

COPE.es

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 19:18

El juez del caso Púnica, Manuel García Castellón, ha interrumpido el interrogatorio de la expresidenta madrileña Cristina Cifuentes después de que, por un problema técnico, se haya escuchado en directo durante media hora en la sala de prensa de la Audiencia Nacional. La declaración de Cifuentes como imputada en la causa en la que se investiga la supuesta financiación irregular del PP de Madrid, que se celebra a puerta cerrada, se ha comenzado a oír desde su inicio en la sala de la Audiencia Nacional, donde una treintena de periodistas estaban esperando a que finalizara.

Los propios informantes han avisado entonces de que la declaración, que se producía en el salón de plenos situado en el edificio principal, se escuchaba a través de los altavoces de la sala de prensa, ubicada en el edificio anexo de la plaza de la Villa de París y donde normalmente se visualizan los juicios.

Esto se ha debido a un error técnico, por lo que el juez, alertado por los periodistas, ha avisado a las fiscales y abogados allí presentes de que había que suspenderla unos minutos porque se estaba "escuchando en otro lado" y se trata de una diligencia sin publicidad. Así ha transcurrido un cuarto de hora de interrogatorio en el que Cifuentes ha relatado el organigrama del PP de Madrid y de Fundescam en los años que se investigan, hasta que se ha interrumpido unos minutos y luego vuelto a empezar sin que el error se hubiera solventado aún.

Por ello, y ya con varios funcionarios de la Audiencia Nacional intentando arreglarlo, se ha podido escuchar otro cuarto de hora de declaración de la expresidenta madrileña, pero el juez ha sido avisado de nuevo y ha decidido cambiar de sala la declaración. "La única forma es arrancar los cables", ha bromeado entonces el juez antes de decidir que todos los presentes se trasladaran a otra sala para garantizar la confidencialidad de la declaración y reanudarla desde donde se había dejado. 

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