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JUICIO URBANO

Fiscalía pide año y medio de cárcel a un guardia urbano por placar a mantero

La Fiscalía ha pedido hoy la pena de un año y seis meses de prisión e inhabilitación de empleo a un agente de la Guardia Urbana por placar a un mantero, que cayó al suelo y se rompió el tobillo, durante un dispositivo contra la venta ambulante ilegal en las Ramblas de Barcelona.,Durante el juicio, que ha comenzado en la sección segunda de la Audiencia de Barcelona, el ministerio público ha acusado al guardia urbano de un delito de lesiones, por el que exige una indemniz

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 14:29

La Fiscalía ha pedido hoy la pena de un año y seis meses de prisión e inhabilitación de empleo a un agente de la Guardia Urbana por placar a un mantero, que cayó al suelo y se rompió el tobillo, durante un dispositivo contra la venta ambulante ilegal en las Ramblas de Barcelona.

Durante el juicio, que ha comenzado en la sección segunda de la Audiencia de Barcelona, el ministerio público ha acusado al guardia urbano de un delito de lesiones, por el que exige una indemnización de 7.200 euros en la que el Ayuntamiento de Barcelona es el responsable civil subsidiario.

Los hechos, según recoge la Fiscalía en su escrito, tuvieron lugar la noche del 21 de julio de 2016, cuando el acusado formaba parte de un dispositivo policial para prevenir y evitar la venta ambulante de objetos falsificados en las Ramblas.

La zona, según ha descrito el policía en el juicio, estaba muy transitada por turistas y era "peligrosa" la circulación.

El acusado ha explicado que estaba persiguiendo a la víctima porque ésta estaba corriendo, "a gran velocidad", con una manta repleta de ropa interior falsificada.

Al gritarle para que se detuviera, ha detallado, el mantero giró la cabeza por error hacia atrás, pensando que los gritos venían de esa dirección, y al volver a poner la vista al frente chocó contra el agente de la Guardia Urbana.

El policía ha explicado que, al ver que el mantero se dirigía directo hacia él, se limitó a abrir los brazos para recibir el impacto y causar el menor daño posible.

Tras el choque y la posterior inmovilización por parte de la policía, el mantero, según el relato del acusado, se mostró "tranquilo" y les comunicó, sin grito alguno, que se había hecho daño en la pierna.

Diferentes agentes de la Guardia Urbana que han declarado durante el juicio han corroborado los hechos expuestos por el acusado y han asegurado que el incidente fue "un choque" y no una agresión.

Por su parte, un dependiente de una tienda de las Ramblas que presenció los hechos ha explicado que el guardia urbano "placó" al mantero mientras caminaba a paso "normal" hacia el metro.

"Me pareció impactante el placaje", ha declarado el testigo, que ha remarcado que los agentes se abalanzaron contra el mantero sin intercambiar palabra alguna.

Este testigo, además, ha asegurado que el mantero sí que gritó cuando le lanzaron contra el suelo.

Fruto de la presunta agresión, el mantero tuvo que ser intervenido quirúrgicamente por una fractura en el tobillo, que le obligó a estar 10 días hospitalizado.

Según ha explicado el médico forense en el juicio, este tipo de lesiones no se producen por frenar en seco una carrera ni por una simple patada, a no ser que ésta se propine con una fuerza "considerable".

Los motivos principales de este tipo de fracturas, ha detallado, son situaciones en las que el pie se queda atrapado "fijo" en una posición y el resto del cuerpo se mueve con fuerza hacia otro lugar.

El mantero no se ha presentado hoy en la sección segunda de la Audiencia de Barcelona para declarar.

Por este motivo, el tribunal ha decidido suspender el juicio hasta el día 28 de enero, para que las partes puedan practicar el interrogatorio a la víctima, cuyo relato consideran de mucho valor.

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